Los jiggers traen tripulaciones infectadas con covid-19, incluido un marinero muerto en Puerto Deseado, Argentina

Lunes, 10 de mayo de 2021 – 09:04 UTC

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 El ingeniero jefe del Xin Shi Ji 89 con bandera argentina murió de covid-19. El ingeniero jefe de Xin Shi Ji 89, con bandera argentina, murió de covid-19.

La Guardia Costera de Argentina (Prefecura Naval) está custodiando dos arrastreros de pesca en Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz, mientras los casos de covid-19 estallaron entre las tripulaciones, un marinero ya fallecido por la enfermedad.

El ingeniero jefe de la bandera argentina Xin Shi Ji 89 de nombre Manuel Quiquente, de 68 años, había fallecido como consecuencia de la pandemia y su cuerpo fue llevado a tierra en Puerto Deseado. Se ha informado de un brote similar a bordo del aparejo Anabella M.

Quique murió luego de presentar los primeros síntomas de lo que parecía ser covid-19 y que fue corroborado póstumamente. Dado que su muerte tuvo lugar en el mar, cayó bajo la jurisdicción de las autoridades federales, no locales. Seis de los colegas de Quiquente también dieron positivo por coronavirus.

Las autoridades locales ahora temen que los brotes de covid-19 a bordo de jiggers puedan conducir a un colapso del sistema de salud de Río Gallegos. El sábado se habían detectado 37 casos positivos en Puerto Deseado (33 marineros y cuatro lugareños), con 12 personas ya dadas de alta mientras que otras cinco permanecían hospitalizadas e incluso una de ellas falleció

En el caso Anabella M, 40 de los 56 tripulantes miembros dieron positivo por coronavirus luego de que el barco atracara en Puerto Deseado con varios marineros con síntomas de la enfermedad.

Los sindicatos de pescadores habían exigido que sus trabajadores debían ser vacunados siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que las tripulaciones aéreas y los marineros eran "esenciales" y debería incluirse entre los grupos prioritarios. La abogada Lorena Arias dijo que 45 países ya han seguido estos lineamientos pero que Argentina no fue uno de ellos “porque no se consideran imprescindibles”. Advirtió que las condiciones en las que se realiza la pesca “significan que no se pueden garantizar las medidas mínimas de higiene y la atención médica adecuada”.

En tanto, el Centro de Capitanes y Oficiales de la Marina Mercante en el Extranjero de Argentina se sumó al reclamo. En su opinión, los trabajadores marítimos "constituyen el único grupo que asume un riesgo adicional porque, en muchos casos, si ocurre un contagio, podrían pasar varios días antes de que los afectados puedan acceder a la atención médica, debido a la posición del barco y las condiciones climáticas".

En un desarrollo similar, un contramaestre español de 51 años identificado como PJ también murió en Montevideo a causa del covid-19. Había servido durante los últimos 25 años en la Playa de Sartaxens donde el Sars-Cov-2 se apoderó de la tripulación. P.J. había sido ingresado en un hospital de Montevideo hace quince días después de que su estado empeorara.

Su muerte provocó la misma demanda que siguió a los casos de Puerto Deseado: que los marineros sean vacunados. El subdirector de la Cooperativa de Armadores, Edelmiro Ulloa, insistió: “Las tripulaciones deben estar vacunadas; lo hemos estado pidiendo desde diciembre y parece que el Ministro de Salud no lo entiende ”.

Categorías: Pesca, Salud y Ciencia, Argentina, Internacional, Latinoamérica, Uruguay.
Etiquetas: COVID-19, jiggers, Patagonia, Puerto Deseado, Atlántico Sur.

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