Gran Bretaña: la novia de Boris Johnson lidera un “golpe palaciego” en Downing St.



Para un amante de los clásicos como el primer ministro Boris Johnson, el golpe de palacio que se está llevando adelante en Downing St y que encabeza Carrie Symonds, su novia, es una repetición de una pieza del teatro griego. En una feroz batalla de poder y revuelta que trascendió sus paredes, Lee Cain, el asesor Brexiteer de Boris, jefe de comunicaciones y su futuro jefe de gabinete, renunció en la noche del miércoles después de un enfrentamiento con Currie, que no fue otra que la jefa de comunicaciones del partido conservador.

El próximo a partir podría ser Dominic Cummings, su polémico y abrasivo asesor del Brexit, que enfrentó el miércoles a Boris por la partida de su socio, Lee Cain.

Currie argumentó que Cain y Dominic bloquean el acceso a Boris y lo separan de sus ministros, de los diputados y del partido. Pero el éxodo podría ampliarse con Lord David Frost, que encabeza las negociaciones del Brexit, Lord Lewis, y todo su equipo de negociadores con la UE, más otros euroescépticos del gabinete. Una mutación parece estar en marcha.

Carrie Symonds y Boris Johsnon en Downing St. Foto: Reuters

La purga del Brexit

La purga tiene un nombre: Brexit. La derrota de Donald Trump en las elecciones norteamericanas, la llegada del demócrata y pro irlandés Joe Biden a la Casa Blanca y el fracaso de las actuales negociaciones diplomáticas del Brexit ,en la última semana, antes de un acuerdo o una salida sin acuerdo de la Unión Europea son el combustible de esta espectacular revuelta por la más inesperada de las protagonistas, que conserva la oreja del premier.

El modelo de Brexit de Boris podría readaptarse, al mejor “estilo Johnson”, a medida que los obstáculos aumentan y la perspectiva de una Gran Bretaña paria pos pandemia, pos Trump y pos Brexit se incrementan. Boris es un pragmático, a quien no frenan los escrúpulos.

La renuncia de Cain muy tarde el miércoles por la noche desató frenéticas llamadas en Downing St de otros funcionarios mientras indicios de la purga comenzaban a filtrarse a la prensa despacio. Los asesores se preguntaban “si Cummings era el próximo” y cuantos se irían con él. Cain, director de comunicaciones de Boris y ex periodista Brexiteer, ya había renunciado pero se retirará del cargo a fin de año. Cummings tuvo un feroz enfrentamiento con Boris para defender a su amigo Cain. Boris no cedió.

Las chicas lo derrotaron

Los dos más poderosos asesores de Boris- Cain y Cumming- han sido derrotados por dos mujeres de la comunicación política. Carrie Symonds, la novia de Boris, y la ex periodista de ITN, Allegra Stratton, que es la nueva cara de Downing St, en las conferencias para televisión que eligió Boris.

La jefa de prensa de Downing Street, Allegra Stratton. Foto: Reuters

Allegra es en Londres una periodista política muy reconocida en televisión y en The Guardian. Abandonó el periodismo para ser la asesora política y “spin doctor “ de Rishi Sunak, el Chancellor de las finanzas, que con su nueva y rutilante carrera, podría ser el próximo premier británico. Stratton se opuso a la designación de Cain como futuro jefe de gabinete de Boris Johnson, y nunca le dirigió la palabra desde que llegó al gobierno.No pensaba depender de él.

Currie Symonds objetaba la designación de Cain y se sentía “incomoda” cuando cuestionaba su capacidad para el cargo. Junto con Stratton, le reprochan “sus maneras abrasivas y la estrategia de comunicación que no favorecía a Boris”. Las dos son las más poderosas voces hoy en Downing St y se hacen escuchar.

Era casi medianoche cuando Cain escribió su renuncia: “Después de una cuidadosa consideración, yo he renunciado esta noche a ser director de comunicaciones de 10 Downing St y dejaré mi cargo a fin de año”. Admitió que le habían ofrecido el cargo de jefe de gabinete y que había sido “un honor” trabajar con Boris, quien le agradeció sus servicios. Fue reemplazado por James Slack, un funcionario público británico, que sirvió a Theresa May y a Boris Johnson.

Así terminaba su carrera política. Con mucha discreción, Cain llevó Downing St adelante cuando Boris estaba en el hospital y Dominic Cummings se había fugado a su chacra en Durham porque tenía coronavirus. La ruptura con Carrie Symonds fue porque ella posteó fotos de ella y Boris en su cuenta de Instagram, en junio pasado ,sin avisarle.Una poderosa pelea estalló en Downing St y terminó con serios heridos de combate anoche.

Aplausos. Carrie Symonds y Boris Johnson. Foto: Reuters

El golpe del palacio ciego

El golpe palaciego en Downing St desesperó a los legisladores, en plena pandemia, con las negociaciones del Brexit en el piso, la ley de reescritura del Brexit rechazada por la Cámara de los Lores. Al mismo tiempo el negociador Europeo, Michael Barnier y los irlandeses advertían que “es probable que las negociaciones del Brexit se desmoronen”.

En medio de este imbroglio, el Comité 1922, que detesta a Cummings y es la máxima autoridad partidaria, y los diputados urgían al gobierno “a aprovechar la crisis para un urgente cambio completo de equipo y comenzar de nuevo”.

”El primer ministro debe dar buen uso a esta crisis y poner en 10 Downing St a alguien que los diputados conocen y respetan, que tiene los intereses del partido y del primer ministro en su corazón”, dijo Sir Charles Walker, vicepresidente del poderoso Comité 1922. Dominic Cummings es anarquista y ni siquiera es afiliado al partido conservador.

La crisis puede poner fin al desdén por el partido, los diputados, el Parlamento, la prensa que han llevado adelante Lee Cain y Dominic Cummings , que ha producido una sensación de alienación en el partido.

Dominic Cummings. Foto: Reuters

Boris Johnson fue el primer europeo en hablar con el presidente electo Joe Biden, a quien le aseguró que el acuerdo del Viernes Santo, que garantiza la paz en Irlanda del Norte, no sería afectado por el Brexit.

Negociaciones desastrosas

Los irlandeses y el negociador europeo Michael Barnier creen que las últimas negociaciones por el Brexit en Londres son un fracaso. No hay un solo progreso en la última semana antes que se decidan a firmar un acuerdo o irse de la UE sin el.Ambos lados tienen 7 días para conseguir un acuerdo de libre comercio, antes de la cumbre europea del jueves de la próxima semana. El Parlamento europeo debe ratificar el acuerdo antes de fin de año para prevenir una salida con No Acuerdo.

Gran Bretaña no cree que se consiga un acuerdo esta semana. Las negociaciones se trasladarán a Bruselas. Los lideres europeos quieren solidas garantías británicas para la ayuda estatal, los impuestos, los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la pesca. Gran Bretaña no quiere un nuevo sistema que regule a los futuros gobiernos con manos libres desde Bruselas.

El equilibrio de poder está cambiando en Downing St. La Vieja Guardia Brexiteer está siendo la víctima de este golpe de palacio, donde el mayor beneficiado puede ser un nuevo Brexit: Más “soft”, más flexible y menos ideológico. O No Brexit. Con Boris nunca se conoce el final pero los derrotados son los Brexiteers.

París, corresponsal

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