Estados Unidos: Joe Biden avanza con su plan de gobierno y presiona a Donald Trump para que acepte la derrota y colabore en la transición



Joe Biden, el presidente electo de los Estados Unidos, anunció este lunes a un equipo de expertos que tendrá la misión de encarar la urgente lucha contra el coronavirus que se extiende en el país, en un inicio virtual de gestión que el presidente saliente Donald Trump desconoce porque continúa con sus denuncias de fraude electoral y traba la transición.

Biden encabezó una reunión pública junto a la vicepresidenta electa, Kamala Harris, en la que presentó a su equipo de científicos y expertos, que se conectaron virtualmente para plantear su evaluación de la situación y las medidas a tomar, mientras el presidente el presidente electo anotaba.

El anuncio fue el mismo día en que se comunicaba el éxito de una nueva etapa de prueba de una vacuna, pero en momentos en que Estados Unidos hay un rebrote en casi todos los estados, superaba los 10 millones de contagiados y casi alcanzaba los 240.000 muertos. Trump y su vice Mike Pence salieron a celebrar la vacuna y a adjudicarse el mérito, pero Pfizer aclaró enseguida que no es parte de la iniciativa público-privada que lanzó el Gobierno para garantizar la distribución inmediata.

Biden también se mostró optimista, pero pidió cautela. Luego de la reunión con sus expertos, pidió a los estadounidenses: “Por favor, les ruego, usen un barbijo…Háganlo por ustedes. Háganlo por su vecino. Un tapaboca no es un gesto político sino una buena manera de comenzar a unir al país” y agregó: “El propósito del tapabocas no es hacerles la vida menos cómoda o quitarles algo”.

El mensaje fue dirigido básicamente a los votantes “trumpistas” que, como el actual jefe de la Casa Blanca, se rehúsan a utilizar barbijo porque lo consideran una señal de debilidad o de restricción de su libertad.

Muchos expertos

El comité asesor está liderado por el epidemiólogo y ex comisionado de la agencia federal de medicamentos (FDA) David Kessler, el ex Cirujano General (responsable de Salud Pública) Vivek Murthy, la profesora de salud pública de la Universidad de Yale Marcella Nunez-Smith, y Rick Bright, un experto en vacunas que ya había salido en las noticias un experto en vacunas porque había sido despedido tras haber cuestionado públicamente las presiones del gobierno de Trump para autorizar el uso de hidroxicloroquina, una droga para la malaria que se estaba probando para combatir el coronavirus y que había sido impulsada sin evidencias por el mandatario.

Trump continúa en la Casa Blanca (solo salió el sábado y el domingo para jugar al golf) y estos días no comunicó ningún acto ni agenda oficial. Ni tampoco aceptó la derrota, que fue anunciada por las cadenas de TV en base a los recuentos de AP, una agencia que supervisa la votación desde hace más de 170 años. Está ahora enfrascado en la ofensiva judicial que reclama fraude en varios estados como Georgia, Pennsylvania, Nevada y Wisconsin.

Mientras Biden se calzó el traje de presidente electo, Trump se niega a iniciar la transición. La Administración de Servicios Generales tiene la tarea de reconocer formalmente al ganador como presidente electo, lo que da formalmente inicio al interregno hasta la asunción, el 20 de enero. Pero la administradora de la agencia designada por Trump, Emily Murphy, no ha dado inicio al proceso ni tampoco dio señales de cuándo lo hará. Esto complica el traspaso porque los funcionarios salientes y los entrantes no se pueden reunir ni compartir documentos que serán muy importantes en el inicio de gestión, con una pandemia en el medio y una economía en emergencia.

Se supone que esta agencia de transición debe actuar de manera independiente y no partidista, pero ante la escasez de señales, algunos elementos del gobierno federal ya han comenzado a implementar planes de transición. Los funcionarios de aviación, por ejemplo, han restringido el espacio aéreo sobre la casa de Biden frente al lago en Wilmington, Delaware, mientras que el Servicio Secreto ha comenzado a utilizar agentes de su destacamento de protección presidencial para el presidente electo y su familia.

Las presiones para que Trump finalmente reconozca la derrota crecen. “La seguridad nacional y los intereses económicos de Estados Unidos dependen de que el gobierno federal indique clara y rápidamente que el gobierno de Estados Unidos respetará la voluntad del pueblo estadounidense y participará en una transferencia de poder sin problemas y pacífica”, tuiteó Jen Psaki, asistente de transición de Biden.

La junta asesora del Centro para la Transición Presidencial, una organización no partidista, también instó a la administración Trump a “comenzar inmediatamente el proceso de transición postelectoral y al equipo de Biden a aprovechar al máximo los recursos disponibles en virtud de la Ley de Transición Presidencial”.

Mientras tanto, Trump aparece intransigente. Estuvo tuiteando todo el día sobre las “irregularidades” en la votación. Y Jason Miller, su asesor de la campaña insistió en que “admitir la derrota ni siquiera está en su vocabulario ahora mismo”.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *