El coronavirus no da tregua en Italia y los científicos claman: “¡Hay que cerrar todo!”



Este martes se registraron 35.096 contagios y 580 muertos por coronavirus en Italia. La pandemia sigue en expansión y crece el número de científicos y especialistas que presionan en favor de una cuarentena nacional rígida de al menos un mes, para impedir que colapse en pocas semanas el sistema sanitario, que no da abasto para atender a los miles de pacientes que se suman todos los días en los hospitales.

El presidente de la asociación de los anestesistas reanimadores, que dirigen a los equipos especializados en las terapias intensivas, Alessandro Vergallo, insistió en que “es razonable” decidir lo antes posible “cerrar a Italia” para inmovilizar a los 60 millones de habitantes y lograr así que las curvas de contagiados y muertos entre primero en una meseta y tal vez más allá de la Navidad cuando se inicie un largo invierno, comience a disminuir.

El gobierno se resiste porque el precio de la cuarentena sería enorme en términos económicos, por lo que intenta diferenciar la situación entre las veinte regiones divididas en tres áreas, según la gravedad de la pandemia.

Veinticinco millones de italianos han sido incluidos en el área intermedia de riesgo, llamada naranja, con la decisión de incorporar a Veneto, Umbría, Toscana y Liguria que se agregaron a Puglia y Sicilia.

En el área roja se encuentran Lombardía y Piamonte, las dos regiones del norte más castigadas, junto con el Valle de Aosta y la sureña Calabria, que padece una gran fragilidad en su sistema sanitario. En esta zona se imponen las mayores restricciones, que incluyen el cierre de todos los comercios, salvo los de ventas de alimentos y medicamentos, la necesidad de pedir autorización para salir de los domicilios y la prohibición de cruzar a otra región o alejarse del lugar de residencia.

Un paciente con Covid-19 sube a una ambulancia para ir al hospital en Milán, Italia, este martes. Foto: AP

En todo el país se aplica un toque de queda entre las 22 y las 5 de la madrugada. Además los medios de transporte pueden funcionar al 50% de su capacidad.

Hospitales al borde

La situación en los hospitales se agrava constantemente por la llegada de pacientes que están saturando sus estructuras y van llenando peligrosamente de enfermos más graves, en peligro mortal, a las terapias intensivas.

Un estudio señala que la semana próxima podrían duplicarse. “No hay ninguna duda de que la situación está fuera de control”, escribió en un llamado dramático la Federación de los Médicos italianos, que reclamó una inmediata cuarentena total, “opinión generalizada entre los médicos e nuestro país”.

El profesor Massimo Galli, de la Universidad de Milán y dirigente del hospital Sacco de enfermedas infecciosas, apoyó la declaración de los médicos y dijo que es “lo que indican los datos científicos y la realidad”.

Una fila de autos frente a un hospital en Nápoles, Italia, mientras avanza el coronavirus. Foto: REUTERS

Esta semana el tema de la cuarentena se instalará en las altas esferas del poder y en las organizaciones de científicos que lo asesoran. La idea de que aún faltan por lo menos diez días para apreciar los cambios producidos por los cuatro planes anunciados por el gobierno en las últimas semanas, no impedirá que vaya adelante la cuarentena total, que podría ser fijada en principio por un plazo de un mes, a renovar según como sigan las curvas de la infección.

Reglas especiales para Navidad

Los italianos esperan una Navidad muy triste y la viceministro de Salud, Sandra Zampa, anunció que el gobierno estudia nuevas normas. Estarán prohibidos todos los festejos públicos y se pedirá a la gente que se reúna en familia pero a nivel bien estrecho, entre parientes e primer grado.

Filippo Anelli, el presidente de la Federación de Médicos, exclamó: “¡Hay que cerrar todo! La gente no entiende la gravedad de lo que está ocurriendo!”.

El experto fue aún más lejos y advirtió que “si continúa así, el servicio sanitario no podrá continuar adelante. Cada cama dedicada ahora al Covid es quitada a los enfermos de otras patologías. Ellos tienen tumores de páncreas, ictus cerebrales, graves cardiopatías”.

Personal médico y ambulancias listos para el traslado de enfermos de coronavirus frente a un hospital en Milán, Italia, este martes. Foto: EFE

Se estima que la discriminación de los enfermos “no Covid” está aumentando la mortalidad, porque son miles los que no hacen visitas y controles avanzados. Anelli dijo que las imágenes de los centros históricos de las ciudades llenos de gente, “demuestra que tantos no han comprendido cuán terrible es la situación”. Añadió que “el peor momento lo viviremos entre Navidad y el comienzo de 2021, cuando los casos de gripe se sumarán a los del virus y los primeros auxilios estarán llenos de personas con los mismos síntomas y el miedo de haber contraído el Covid”.

En Milán se difunde el pesimismo en los hospitales asaltados por oleadas de nuevos contagiados. El médico Antonio Voza, dirigente de medicina de urgencia de Humanitas, afirmó que “así como estamos no vamos a resistir más de una semana”. Dijo que hay enfermos que esperan más de dos días por un lecho de hospital “y no funciona la red de distribución en las estructuras del territorio”.

El director del hospital Valuce de Como, donde se vive una situación desesperante por la cantidad de contagiados, señaló que “el triángulo Como-Monza-Varese ya no aguanta con sus propias estructuras y ha comenzado a enviar enfermos a otras provincias lombardas, a las que pedimos que nos den una mano para impedir el completo colapso de los hospitales”.

Como y Monza forman parte de la gran área metropolitana de Milán, que registra un aumento vertiginoso de los contagios. Un estudio señaló que la capital del norte italiano, símbolo de riqueza y desarrollo, esta literalmente asediada por el Covid.

Hay actualmente 27.636 pacientes del virus internados en los hospitales y 2.746 en los lechos de terapia intensiva, que aún cuenta con márgenes de ocupación en la mayor parte del territorio italiano.

El cardenal amigo del Papa se agrava

En un lecho de cuidados intensivos yace el cardenal Gualtiero Bassetti, internado desde hace una semana en Perugia, capital de Umbria, ciudad de la que es arzobispo. Bassetti es el presidente de la Conferencia Episcopal italiana y un estrecho amigo de Papa Francisco. Tiene 78 años y el último boletín médico señala que se agrava su estado.

Los hospitales están abriendo salas en iglesias, centros deportivos y salas de conferencias para albergar a los pacientes menos graves y liberar los lechos destinados a los nuevos enfermos.

En Monza, norte de Milán, se decidió este lunes abrir los bosques del histórico circuito de Fórmula Uno, donde el argentino Juan Manuel Fangio conquistó en los años cincuenta algunas de sus mejores victorias de quíntuple campeón mundial. El lugar será utilizado como centro para distribuir pacientes en otras regiones de la Lombardía y de las regiones vecinas.

Monza se ha convertido en un epicentro de la difusión del virus. El lunes se informó que 340 médicos, enfermeras y otros operadores sanitarios resultaron contagiados en los hospitales de San Gerardo y Desio, sobre un total de tres mil dependientes. Estre drama se añadió a la ya consolidada carencia de personal médico que sufren los centros de salud italianos.

Roma, corresponsal

CB​

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