Coronavirus: los shoppings buscan sobrevivir en Navidad, con Papá Noel a dos metros de distancia



Papá Noel viene al shopping, pero traten de no sentarse en su regazo.

Pese a que la pandemia y el hecho de que la edad y el peso de Papá Noel lo ponen en alto riesgo de contraer una enfermedad grave por coronavirus, los dueños de los shoppings siguen adelante con sus planes para traerlo de vuelta este año.

Pero hacen todo lo posible para mantener a salvo al alegre anciano, incluida la prohibición de que los chicos se sienten en sus rodillas, sin importar que se hayan portado bien o mal.

En lugar de eso los pequeños le dirán a Papá Noel lo que quieren para Navidad desde una distancia de dos metros y a veces detrás de una lámina de plexiglás. Es posible que Papá Noel y sus visitantes tengan que tener puestas máscaras faciales incluso mientras posan para las fotos. Algunos centros comerciales pondrán cajas de regalo falsas y otros adornos frente a Papá Noel para evitar que los niños se le acerquen.

Santa, solo con turno

Entre otras medidas de seguridad habrá reservas online para reducir las colas, empleados que limpien los sets decorados para las fiestas y desinfectante para manos en abundancia. También se están fraccionando las horas en que esté presente Papá Noel para que descanse de la multitud.

Los pequeños le dirán a Papá Noel lo que quieren para Navidad desde una distancia de dos metros. Foto: AP

Las grandes tiendas Macy’s cancelaron sus visitas presenciales este año, alegando que no podían proporcionar un entorno seguro para las más de 250.000 personas que acuden a ver al característico personaje navideño de origen alemán Kriss Kringle en su tienda insignia de Nueva York.

Pero los shoppings, que año a año se esfuerzan por seducir a los compradores, no están dispuestos a matar una tradición de las fiestas que es una de sus principales formas de atraer gente durante la importante temporada de compras de Navidad.

“Hay que darles una razón para que vayan porque si no se van a quedar en casa y van a hacer las compras por Internet”, señala Michael Brown, supervisor del equipo de ventas minoristas de la firma consultora Kearney.

El año pasado, más de 10 millones de familias estadounidenses fueron a ver a Papá Noel a un shopping u otro local comercial, según el director general de la investigadora de mercado GlobalData Retail, Neil Saunders.

De ellos, casi el 73% también gastó dinero en restaurantes y comercios cercanos, dice Saunders.

“Papá Noel es el imán que atrae a la gente a los centros de compras y sin esa atracción los centros tendrían que esforzarse mucho más para generar concurrencia física”, afirma.

El año pasado, más de 10 millones de familias estadounidenses fueron a ver a Papá Noel. Foto: AP

La compañía inversora y operadora de centros comerciales CBL, que a principios de este mes se declaró en quiebra, planea llevar a Papá Noel a casi 60 centros de compras hacia fines de noviembre, unas tres semanas después que el año pasado. La empresa decidió no usar mamparas de plexiglás porque no se veían bien las fotos. Pero Papá Noel se distanciará socialmente y usará barbijo. También puede ponerse una pantalla plástica para protegerse la cara.

“Estamos haciendo todo lo posible para que Santa Claus se mantenga sano”, asegura Mary Lynn Morse, vicepresidenta de marketing de CBL.

La firma propietaria de centros comerciales Brookfield comenzó a planificar en abril las visitas en persona a Papá Noel en 130 de sus centros comerciales, con posibilidad de que los visitantes puedan sentarse en trineos o en cajas de regalo, alejados de Santa. En uno de sus shopping malls, The SoNo Collection de Norwalk, Connecticut, frente a Papá Noel colocarán una pieza redonda de plexiglás para que parezca que está dentro de un globo de nieve.

Pero las precauciones pueden no ser suficientes para convencer a algunos compradores.

Tomando la temperatura. Papá Noel es el imán que atrae a la gente a los centros de compras. Foto: AP

“Me parece mala idea estar dentro de un shopping”, explica Emma Wallace, de Alexandria, Virginia, que se manifestó en contra de llevar al hijito a su primera visita a Papá Noel este año.

“Nos da mucha lástima”, comenta. “Esperábamos con ganas esa imagen que parecen tener todos los padres donde los chicos están como aterrorizados o simplemente desconcertados por toda la cuestión de Papá Noel.”

En los centros comerciales comprenden que mucha gente puede quedarse en su casa. La compañía fotográfica Cherry Hill Programs, que llevará un Papá Noel a más de 700 centros de compras, también ofrece comunicaciones con él a través de Zoom por primera vez en sus 60 años de historia. Y la mencionada Brookfield se asoció con la empresa virtual centrada en Papá Noel JingleRing, para proporcionar a la gente una forma de charlar con Santa Claus desde su casa.

Ed Taylor, un Papá Noel que suele pasarse varios meses en Los Ángeles filmando anuncios de televisión y haciendo apariciones en centros comerciales, este año se quedará en su casa del sur de Oregón.

En los centros comerciales comprenden que mucha gente puede quedarse en su casa. Foto: AP

“Cuando uno piensa en el perfil de alto riesgo frente al COVID, es como que está trazando un dibujo de Papá Noel”, sostiene Taylor.

Hará videollamadas para familias y viene dando clases en línea con el propósito de preparar para las cámaras a otros Papás Noel. Reunirse con chicos de manera virtual implica hacer que hablen más, ya que las videollamadas suelen durar siete minutos, aproximadamente el doble que los encuentros en los shoppings, donde el objetivo principal es lograr una buena foto.

Presentare online les da a los Papás Noel la oportunidad de variar su atuendo. Algunos pueden abandonar el traje rojo formal para ponerse chalecos y camisas arremangadas, ya que presumiblemente Papá Noel está llamando desde el Polo Norte mientras dirige un taller de juguetería lleno de duendes atareados.

Sydney Poulos, de 8, saludo a distancia y puño con puño a Santa. Foto: AP

“Aquí en casa, estamos trabajando”, dice Ed Taylor. “Tenemos regalos que hacer. Tenemos ciervos que alimentar.” Pero hay partes del aspecto de Santa Claus que no pueden cambiar. JingleRing, que ha contratado a más de 400 Papás Noel, llevó a cabo sesiones de entrenamiento en línea sobre cómo usar caseramente los kits de blanqueo para darles al cabello gris y las barbas el típico tono blanco nieve. También se les aconsejó que compraran tiras para blanqueamiento dental.

“Papá Noel no puede tener dientes de fumador”, observa Walt Geer, cofundador de JingleRing, después de darse cuenta este año de que la gente podría necesitar una nueva forma de conocer al alegre personaje.

Stephanie Soares se aferra a la vieja forma. La semana pasada llevó a su hija Gia a un local de Bass Pro Sports en Bridgeport, Connecticut, para sacarle una foto con Papá Noel, que se había puesto un protector facial plástico transparente y estaba sentado detrás de una pantalla de acrílico antirreflejante que a veces dificultaba escuchar lo que decían los chicos. Después de cada visita, un empleado rociaba íntegramente la pantalla para higienizarla.

“Aunque estemos en una pandemia, es importante que los chicos puedan seguir siendo chicos y participen de las tradiciones habituales”, dice Soares.

Por Joseph Pisani

Traducción: Román García Azcárate

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