Coronavirus en Italia: el “milagroso” Salón de los Abrazos para volver a abrazar a los abuelos



En esta Navidad ansiada y terrible por la pandemia, que los italianos quieren salvar a toda costa, sobre todo no abandonando en una segura pero triste soledad a sus queridos nonos, habrá 270 ancianos felices que celebrarán con la familia unida, a los que abrazarán y con los que se besarán una y otra vez. También entre ellos, aislados entre sí desde marzo por las medidas de seguridad, habrá besos y abrazos a granel, manos que se toman y se acarician.

No es un milagro sino una idea genial: el Salón de los Abrazos, que funciona desde hace unos días en la pequeña ciudad de Castelfranco Véneto, en el norte de Italia, donde se encuentra la casa de reposo llamada Domenico Sartor. Es parte de una cadena pública de residencias que existe en toda Italia, las “RSA” y forma parte del avanzado sistema de seguridad social italiano.

“Allí se ha inventado el aparato que cierra la puerta al virus pero no al afecto”, escribe triunfal “La Repubblica”.

La directora Elisabetta Barbaro contó a la prensa, que convocó para presentar la idea, que el Salón de los Abrazos “no tiene precedentes, pensábamos hacer algo inspirado en una incubadora para bebés prematuros, pero tuvimos que inventar todo.

“Pedimos ayuda a la fantasía de fabricantes, técnicos, artesanos, se diseñaron prototipos, se estudiaron materiales”, destaca Barbaro.

El proyecto tuvo de entrada un nombre que resume la idea: “Emoción de los abrazos”.

Fueron construidos doce puestos con auriculares y unas manos de plástico. Foto: AP

En un gran salón que estaba sin usar fueron construidos doce puestos con auriculares y unas manos de plástico blando que pasan a través de un separador de vidrio sanificado continuamente con lamparas catalíticas y ozono.

También hay una sala donde se puede pasar a los abrazos, los besos y más caricias. Un velo en plástico transparente asegura la imposibilidad de la contaminación. Es sutil y con la emoción su presencia casi no se siente. El periodista Michele Smargiassi lo bautiza “el profiláctico del sentimiento”. Uno de los ancianos de la casa de reposo sonríe le comenta: “Han destapado la olla de las emociones”.

La BBC de Londres, que llegó a Castelfranco Veneto, elogia entusiasmada esta nueva prueba del inalcanzable genio latino para estos descubrimientos de lo mejor del alma humano. La BBC lanzó la idea de popularizar El Salón de los Abrazos también en Gran Bretaña. Lo mismo está sucediendo en Italia, donde hay miles de residencias para ancianos donde miles murieron en la primera oleada de la pandemia, descuidados o abandonados.

Un velo en plástico transparente asegura la imposibilidad de la contaminación. Foto: AFP

Esto no ocurrió en la casa de Castelfranco Veneto donde los 270 viejos fueron cuidados como se debe frente al coronavirus, aislándolos entre ellos y de sus propios parientes.

La directora Elisabetta Barbato contó que cuando pasó lo peor de la primera oleada del virus y llegó el verano, “aprovechamos el buen tiempo y organizamos encuentros a distancia, protegidos en el jardín”.

El objetivo era superar el golpe psicológico de la sensación de una represiva reclusión. “El tono se había peligrosamente derrumbado”. Se buscaron otros recursos. “Probar a recuperar las caricias perdidas.”

Los familiares se mostraban desesperados, reducidos a las llamadas telefónicas a padres, abuelos y tíos que al final de la vida padecen el desgaste inevitable de la edad. Santalmassi escribe en “La Repubblica”, con sencillez, un pensamiento profundo. “Si el virus tiene una voluntad, es pérfida. El contacto con otra persona trasmite el virus. Y el abrazo, el mas bello gesto del ser humano, se ha convertido en una amenaza”.

v 1.5

Coronavirus en Italia

Tocá para explorar los datos

Fuente: Johns Hopkins University Infografía: Clarín

El abrazo hace bien. Esta comprobado. “Veinte segundos de abrazo son una terapia. El cuerpo reacciona, el cerebro produce endorfinas, la sangre se oxigena”.

En las manos que se estrechan, con un hijo, un nieto, es la vida que resurge “el velo transparente pero seguro tendrá un recuerdo firme y volverá a nosotros como metáfora de lo que nos divide, porque la conciencia colectiva con frecuencia está envuelta en celofán”.

Uno de los psicólogos que han intervenido, escribió que el “contacto físico con los familiares ayuda a los pacientes a gozar de un mayor bienestar mental y emotivo, útil para afrontar mejor el virus”.

Roma, corresponsal

ap​

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *