Will Smith, match point para el Oscar

No deja de resultar curioso el hecho de que las películas en las que Will Smith no está repartiendo piñas -con la salvedad de Ali, donde fue Muhammad Ali- o combatiendo alienígenas (Día de la Independencia, las Hombres de negro), o sea en las que no es un típico héroe de acción, no son bienvenidas por el público, aunque algunas sí por la crítica y suelen ser candidatas a premios.

Pensemos en En búsqueda de la felicidad, como Chris Gardner, el vendedor en bancarrota que haría cualquier cosa por su hijo, en Siete almas, en Belleza inesperada. ¿Debemos sumar a la lista Rey Richard: Una familia ganadora? Seguramente, no.

Porque la película sobre cómo Richard Williams crió, entrenó y fue manager de Venus y Serena Williams hasta llevarlas al tope de los rankings del tenis profesional no solo está funcionando en la taquilla internacional, sino que además es una muy buena película. Smith acaba de ganar el National Board of Review al mejor actor protagónico.

Excepcional es el trabajo de Will Smith, que tras dos decepciones podría llevarse el premio de la Academia de Hollywood. Foto WB

Excepcional es el trabajo de Will Smith, que tras dos decepciones podría llevarse el premio de la Academia de Hollywood. Foto WB

Y no somos pocos los que intuimos que el actor de Soy leyenda y que fue el Genio de la lámpara en la versión con actores de Aladdin va a ser, de nuevo, candidato al Oscar al mejor actor protagónico. Y hasta capaz que se lo lleva, cosa que no ocurrió hace 20 años (con Ali) y 15 con En búsqueda de la felicidad.

Smith participó en un encuentro global con algunos medios internacionales, entre los que estuvo presente Clarín. Para hablar principalmente de Rey Richard, y cómo se entusiasmó con el personaje. O con Venus. O con la familia Williams.

Will Smith en Caminito, saludando a un "fan", en medio del rodaje de "Focus". Foto Archivo Clarín

Will Smith en Caminito, saludando a un “fan”, en medio del rodaje de “Focus”. Foto Archivo Clarín

La verdad

Se sabe que un día Williams decidió que tendría dos hijas, a las que convertiría en estrellas del tenis. Fue después de ver en su televisor cómo a la tenista rumana Virginia Ruzici le entregaban un cheque por US$ 40.000. Ya tenía a tres hijas (Isha, Lyndrea y Tunde) y agrandó la familia.

Venus nació en 1979, luego llegó Serena, y el hombre humilde de Compton (Los Angeles) puso en marcha un plan para lograr lo que deseaba: hacer dos deportistas de elite a sus hijas afroamericanas en un deporte dominado por los blancos.

Serena Williams posa con su hermana Venus tras la final femenina en el abierto de Australia, en enero de 2017. Foto AFP

Serena Williams posa con su hermana Venus tras la final femenina en el abierto de Australia, en enero de 2017. Foto AFP

Por familias blancas y ricas.

Smith cuenta que se “enamoró de Richard Williams” algo más de dos décadas atrás, luego de ver cómo el hombre salía en defensa de su hija Venus, quien entonces tenía 14 años, en una entrevista con un periodista, ¿cómo decirlo? demasiado insistente.

“Existe una famosa entrevista en la que Richard Williams se burla del periodista que está reportando a Venus -arranca-. Él habla de Venus, y ahí me enamoré de Richard Williams. Para cuando surgió la oportunidad de ser parte de este proyecto, eso fue lo primero que recordé. Sabía que quería mostrar a un padre que protege a una hija así ante el mundo. Bueno, esa escena es hermosa”.

Fue una entrevista que vio que un periodista le hacía a Venus lo que "enamoró" a Smith de Richard Williams. Foto WB

Fue una entrevista que vio que un periodista le hacía a Venus lo que “enamoró” a Smith de Richard Williams. Foto WB

La entrevista a la que se refiere Smith ocurrió en 1995, y por supuesto que está recreada en Rey Richard. Por ese entonces, Smith ya era padre de Trey Smith, a quien tuvo con su primera esposa, la actriz y modelo Sheree Zampino, antes de casarse con Jada Pinkett Smith en 1997, con quien tiene sus otros dos hijos, Jaden y Willow.

-¿Qué te cautivó de esa entrevista?

-Era la expresión del rostro de Venus, era como si tuviera un león cuidándola, y ella estaba muy cómoda y estaba tan segura de que su león no iba a dejar que le pasara nada, por lo que me enamoré de Richard Williams. Eso fue hace veintitantos años, y cuando surgió la oportunidad de esta película, eso fue lo primero que recordé.

Más que una biopic, el filme estrenada este jueves sigue el derrotero de una familia sorteando obstáculos. Foto WB

Más que una biopic, el filme estrenada este jueves sigue el derrotero de una familia sorteando obstáculos. Foto WB

Sabía que quería mostrarle al mundo que un padre protege a una hija así. Lo vi en tiempo real y la expresión del rostro de Venus ardió en mi corazón, porque así es como yo quería que fuera la expresión de mi hija cuando me viera defenderla. Y esa entrevista realmente cambió mi paternidad en ese momento.

“Para mí, como actor -continúa Smith, online-, cuando también asumo un papel, lo tomo para explorar algo, lo tomo para aprender algo y ésa fue una nueva idea de crianza para mí, de alinearme con sus hijos versus dirigir niños”.

“Lo bello de la trama de la película y también de esta familia es que en el centro de todo está la fe. Oracene, la madre, es el centro de la familia en términos de fe, y Richard es la fuerza impulsora de los sueños -dice-. Forman un equipo espectacular, porque todo en esta familia tiene que ver con su propósito.

La relación de Richard con sus hijas Venus y Serena llega a emocionar al espectador. Foto WB

La relación de Richard con sus hijas Venus y Serena llega a emocionar al espectador. Foto WB

Y esto es lo que les dio la confianza en lo que estaban haciendo. Por encima de todo estaba Dios; luego, la familia, la educación y el tenis. Y eso fue lo que hizo que su impulso fuera tan especial”.

Fue el cineasta estadounidense de origen puertorriqueño Reinaldo Marcus Green quien dirigió la película, y quien no tiene más que palabras de elogio para con Smith. Generoso, el actor no se iba en cuanto terminaba sus tomas, sino que se quedaba en el set para ayudar en lo que hiciera falta.

Las películas de Smith recaudaron la friolera de más de 4.000 millones de dólares en todo el mundo. Y la fortuna de Willard Carroll Smith, Jr., según la revista Forbes, asciende a 45,5 millones de dólares.

En "Hombres de negro 2", de 2002, uno de sus mayores éxitos. Foto archivo Clarín

En “Hombres de negro 2”, de 2002, uno de sus mayores éxitos. Foto archivo Clarín

“Todo eso fue como una nueva idea de crianza para mí -insiste el actor-, ver cómo Richard se alinea con sus hijas en lugar de dirigir a las hijas. Era como un concepto, un enfoque muy diferente, pero que era algo mágico en el seno de la familia Williams. Hubo reglas que se establecieron, pero las reglas que se establecieron fueron reglas divinas. Tenían a la fe estaba en el centro, y era un viaje colectivo el que iban a realizar. No era ‘yo sé porque soy tu padre’, y las hijas no, ‘así que vas a hacer lo que yo te diga porque tengo razón y vos sos pequeña aún’”.

Y admite que aprendió mucho en lo referente a la crianza de los hijos al ponerse en el lugar de Richard. Smith se jacta de que no usó prótesis en el rostro para parecerse más a Williams. El propio Williams nunca estuvo en el set.

Will Smith no aceptó usar ningún elemento prostético para parecerse físicamente al Richard Williams real. Foto WB

Will Smith no aceptó usar ningún elemento prostético para parecerse físicamente al Richard Williams real. Foto WB

“Fue algo que me abrió los ojos”.

La película toca temas como la desigualdad y la discriminación racial en los Estados Unidos. Algo que también afrontó Smith, que fue a un colegio católico. Rodeado de chicos en su mayoría blancos.

Pero Smith tuvo una experiencia bastante diferente al crecer, ya que nunca tuvo la chance de opinar y debió hacer lo que se le dijera -su padre era muy recto, aunque alcohólico, y ya contó en sus memorias que vio cómo su progenitor golpeó a su madre y hoy siente que hizo mal al no defenderla-, sin posibilidad de hacer preguntas.

Entrenador, manager... y padre. Will cuenta qué lo decidió a hacer esta película. Foto WB

Entrenador, manager… y padre. Will cuenta qué lo decidió a hacer esta película. Foto WB

Venus y Serena, partícipes

Venus y Serena Williams formaron parte del proyecto, y figuran como productoras ejecutivas. “Su capacidad para comprometerse, trabajar duro y amarse mutuamente”, dice Smith, fue determinante para los logros que alcanzaron.

Will pretende que toma una foto a Saniyya Sidney y Demi Singleton, Venus y Serena en la ficción, en el estadio de Wimbledon. Foto AP

Will pretende que toma una foto a Saniyya Sidney y Demi Singleton, Venus y Serena en la ficción, en el estadio de Wimbledon. Foto AP

“Me encanta poder ser parte de esta película que cuenta de esa manera ese empuje y esa tenacidad por la autenticidad”, afirma Smith. “Y quiero decirles a ustedes tres (dirigiendo sus palabras a Serena, Venus y Richard), todos en este grupo están asombrados por su familia. Fue un hermoso honor y un placer absoluto traer toda esta historia y relación al mundo”.

“Una de las primeras cosas que fue interesante, en nuestra primera reunión -continúa el actor-, fue que nos sentamos y Venus dijo: ‘¿Sabés? Cuando nos portábamos mal, era casi como si nos hubieran lavado el cerebro… Nuestro castigo era que no podíamos jugar al tenis’. Richard encontró una hermosa mentalidad en la que no presionaba, sino que las estaba conduciendo hacia los sueños que habían elegido como familia”.

Persevera y triunfarás. Hay muchos momentos históricos en la película, que se centra en la infancia y adolescencia de las tenistas. Foto WB

Persevera y triunfarás. Hay muchos momentos históricos en la película, que se centra en la infancia y adolescencia de las tenistas. Foto WB

“Así que gracias por su sufrimiento, gracias por su arduo trabajo y gracias por su inspiración para todo el mundo. Se los agradecemos”.

Tal vez los recuerde cuando en marzo de 2022 suba, en una de ésas, al escenario del Dolby Theatre a recibir su primer Oscar.

Su paso por Buenos Aires

Junto a Margot Robbie -que ya era famosa: había trabajado con DiCaprio- en su encuentro con la prensa. Foto Pepe Mateos/Archivo Clarín

Junto a Margot Robbie -que ya era famosa: había trabajado con DiCaprio- en su encuentro con la prensa. Foto Pepe Mateos/Archivo Clarín

Fue el 16 de noviembre de 2013 cuando Will Smith aterrizó en Ezeiza para venir a rodar parte de Focus: Maestros de la estafa. Lo hizo en un avión privado y se alojó en la Mansión del Hyatt.

En la película de Glenn Ficarra y John Requa, directores de Loco y estúpido amor, entre otras, interpretó a un estafador que vuelve a reunirse con una colega novata, cuando planea un golpe en Buenos Aires, durante una carrera de Fórmula 1.

24 de noviembre de 2013. Will posa durante la exhibición de tenis que dieron Novak Djokovic y Rafael Nadal. Foto AFP

24 de noviembre de 2013. Will posa durante la exhibición de tenis que dieron Novak Djokovic y Rafael Nadal. Foto AFP

Nicky Spurgeon, su personaje, estaba a cargo de una banda de carteristas que roba en eventos deportivos. Conoció a Jess Barrett (Margot Robbie, muchos no recuerdan que la actriz australiana de Aves de presa y El Escuadrón Suicida estuvo entre nosotros luego de filmar con Leonardo DiCaprio El lobo de Wall Street) y años más tarde se reencuentran en Buenos Aires.

El barrio de San Telmo, convulsionado por la presencia del actor de "Hombres de negro", el 20 de noviembre de 2013. Foto AP

El barrio de San Telmo, convulsionado por la presencia del actor de “Hombres de negro”, el 20 de noviembre de 2013. Foto AP

Un tercio de Focus (el título tiene que ver con el foco de atención que el carterista debe hacerle perder a la víctima) sucede en Buenos Aires. Aquí Will filmó en el Círculo Militar, las habitaciones de la ex Mansión Duhau en el Park Hyatt, la pileta del Faena Hotel, el bar San Pedro Telmo, Caminito… Y por ahí los ven a Juan Minujín y a Melania Lenoir.

Días después de su arribo, y en el único encuentro con la prensa, Will contaba que “fuimos a un partido de polo, probé algunas comidas y me encantaron, tomé malbec y mate. Estoy muy contento de estar aquí en San Telmo, gran barrio de tango… Y las mujeres de Buenos Aires son… muy inteligentes”.

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