una voz que trasciende los límites del escenario, para el regreso del Mozarteum a la actividad

Con la potencia de un huracán y la sutileza de una mariposa, Joyce DiDonato hace de cada una de sus visitas a nuestro país un nuevo acontecimiento. Sobre el final del año y como concierto de regreso del Mozarteum Argentino, la cantante ofrece dos funciones en el Teatro Colón con su habitual colaborador, el pianista Craig Terry, y la participación especial del bandoneonista argentino Lautaro Greco.

La gran mezzosoprano estadounidense había ofrecido recitales en nuestro país en los años 2012, 2014, 2016 y había cerrado la temporada 2019 del Mozarteum (la institución que la trajo en sus cuatro visitas anteriores) con el concierto escénico In War and Peace. El programa que se escuchará este domingo 5 de diciembre a las 17 y el lunes 6 a las 20 transita diferentes repertorios.

Va desde algunos en los que la ecléctica DiDonato se ha destacado (el barroco, con Music for a While de Purcell y As with Rosy Steps the Morn del oratorio Theodora, de Händel, y el primer romanticismo italiano, con la poco frecuente cantata Giovanna d’Arco de Rossini), hasta los Wesendonck Lieder de Wagner, y dos clásicos de la canción universal: La vie en rose y With a Song in My Heart.

La mezzosoprano se presentará en el Teatro Colón los días 5 y 6 de diciembre, en el marco del regreso a la actividad del Mozarteum. Foto Prensa Mozarteum/Chris Singer

La mezzosoprano se presentará en el Teatro Colón los días 5 y 6 de diciembre, en el marco del regreso a la actividad del Mozarteum. Foto Prensa Mozarteum/Chris Singer

Apenas llegada a Buenos Aires, y después de una intensa gira con Theodora (el mismo oratorio de Händel cuya adaptación generó una reciente polémica en el Teatro Colón), la mezzo respondió de manera generosa a las preguntas de Clarín, aunque omitiendo aquella que hacía referencia a los efectos del #MeToo en la música clásica, y si hay algún cantante con el que no cantaría por dicha razón.

Un pedazo de corazón en el Colón

-El año pasado usted eligió la Canción al árbol del olvido, de Alberto Ginastera para interpretar a distancia junto a Antonio Pappano. ¿Qué conexión ha establecido con Argentina en estos años, y qué es lo que más la atrae de cada visita?

-​Puede ser obvio decirlo, pero no creo que nadie se pare en el escenario en el Teatro Colon sin dejar una parte de su corazón allí. He cantado en muchas ciudades, para mucha gente, pero hay algo profundamente conmovedor en cantar para el público en Buenos Aires, porque mi sensación es que están recibiendo la música con todo lo que son.

Creo que tener el privilegio de reiniciar la temporada de Mozarteum después de ser el concierto final antes de que las cosas se cerraran, traerá una inmensa emoción y conexión entre todos nosotros.

Joyce DiDonato dio una deslumbrante presentación de su espectáculo "In War and Peace: Harmony Through Music", en el Teatro Colón, en 2019. Foto: Liliana Morsia/Prensa Mozarteum Argentino

Joyce DiDonato dio una deslumbrante presentación de su espectáculo “In War and Peace: Harmony Through Music”, en el Teatro Colón, en 2019. Foto: Liliana Morsia/Prensa Mozarteum Argentino

Todo vale, si hay una razón

-El último espectáculo de la temporada lírica que presentó el Colón fue Theodora”, que usted se encuentra cantando en este momento, y hubo un gran revuelo por la inserción de textos de una teóloga queer. ¿Qué opina de algunas licencias que se toman los directores de escena respecto de las óperas que abordan? ¿Cuál debería ser en su opinión el límite?

-​Bueno, todos sabemos que el arte es increíblemente subjetivo, y el gusto es… Bueno, una cuestión de gusto.

Las cosas que fueron consideradas completamente impactantes en un momento, a menudo se pueden ver más tarde -a través del filtro del tiempo- como pioneras. Hay mucho shock y provocación en el teatro. Siempre lo ha habido. Y también puede haber verdades difíciles que necesitan ser contadas, pero que son difíciles de ver.

Puedo hablar de mi perspectiva: lo que le pido a un director de escena, es que sea capaz de convencerme del “por qué”. Por qué mi personaje se comportaría o reaccionaría de cierta manera. Sin una buena explicación, simplemente no puedo empezar a hacer veraz algo en el escenario. Mi trabajo como artista no es emitir un juicio. Eso es para que lo haga el público. Sin embargo, necesito el “por qué”.

-¿Qué puede contar al público sobre el programa que va a interpretar? ¿Qué la entusiasma de cada una de las obras?

-​Nuestro programa se llama Hacia la luz. En todo el planeta, estamos en el proceso de movernos a través de este momento absolutamente singular en la historia humana, que ha sido una fuente de aislamiento, separación y oscuridad para incontables personas. Nuestros teatros han estado literalmente “oscuros” durante meses.

Creo, con todo mi corazón que la música -y experimentarla en vivo en un ambiente comunal- es uno de los rituales más sanadores en los que podemos participar. Y puede ser una profunda fuente de luz en la vida de las personas. Es un auténtico y profundo privilegio sostener la antorcha de la música para esta histórica y hermosa serie de Mozarteum.

Cantaré Purcell, Handel, Rossini, y terminaré con Wagner y algunas melodías americanas. Todavía me sorprende cuando pienso que Rossini y Wagner caminaron por la tierra al mismo tiempo, porque sus mundos musicales se sienten como a años luz de distancia; pero será un placer unirlos a este programa.

Me enamoré profundamente del lieder de Wesendonk y esas canciones me resultan ideales para trazar un viaje hermoso que tomar en este momento.

DiDonato dice que, entre otras cosas, el aislamiento le enseñó que el silencio es poderoso. Foto Prensa Mozarteum/Salva López

DiDonato dice que, entre otras cosas, el aislamiento le enseñó que el silencio es poderoso. Foto Prensa Mozarteum/Salva López

-¿Qué enseñanzas le dejó la pandemia?

-Que el silencio es poderoso. Que necesitaba un descanso. Que trabajar en el jardín de casa es profundamente satisfactorio. Que hay algo increíblemente poderoso en ver el ciclo lunar desde el mismo lugar, mes tras mes. Que TODOS estamos conectados a través de este glorioso globo. Y que la humanidad siempre mostrará lo mejor y lo peor de sí misma.

-¿Cuál es y cuál ha sido su relación con otros géneros musicales (pop, rock, blues, jazz, world music) ya sea como intérprete o como oyente?

-Soy una gran amante de la gran música y el arte inmenso, que me puede llevar alrededor del mundo, ¡a través de cualquier siglo, y a través de muchos temas! ¡Es un viaje en el tiempo! ¡Puedo sentirme igualmente sentirme conmovida por el rock clásico y la música de big band, o por el legado del American Songbook así como por Mahler o Giselle!

-Muchos se preguntan por el futuro de la ópera y la música clásica. ¿Cómo ve esta problemática y qué piensa que pueden hacer los artistas y las instituciones para atraer a nuevos públicos?

-Yo me pregunto sobre el futuro de muchas cosas, pero no tanto sobre la música clásica. He descubierto que tiene un camino tan dirigido al corazón, que creo que siempre hablará a la gente. Sin embargo, creo que tenemos que echar un vistazo a cómo lo presentamos y qué historias estamos contando a través de la música.

Nosotros ya no tenemos -criminalmente, en mi opinión- el mismo nivel de compromiso con las artes en las escuelas que solía ser estándar, y vemos el efecto de ésto en los niños de maneras enormemente dañinas. Si a los niños no se les da una salida para expresarse y explorarse a través de la cultura, encontrarán otras maneras, a menudo violentas y dañinas, de ser escuchados.

Pero debido a que hay un déficit de educación artística, el público de hoy no siempre sabe cómo entrar en una sala de conciertos y experimentar un concierto tradicional. Cosas simples como la iluminación, estoy segura, tienen un gran impacto en cómo un público moderno puede experimentar un concierto sinfónico.

Diseñar programas que evocan discusiones y consideraciones sobre nuestros tiempos actuales es invaluable. En mi experiencia, llegar a la audiencia y compartir ideas personales sobre la música que se está interpretando puede crear una conexión increíble. No me preocupa la música -es mística e inspirada- pero tenemos que considerar cuidadosamente cómo presentamos estas obras maestras.

Joyce DiDonato se presenta acompañada por el piansta Craig Terry, para el Mozarteum Argentino, este domingo 5 de diciembre a las 17  y el lunes 6, a las 20, en el Teatro Colón, Libertad 621. Venta general de entradas sobrantes de abono en mozarteumargentino.org

E.S.

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