una diva en una película que cuenta cómo es ser una diva

Por supuesto, la chimenea está encendida en la casa de Jennifer Lopez. Es un día lluvioso, justo una semana antes de Navidad, y su finca de estilo español en Bel-Air está decorada como cabría esperar: guirnaldas de pino esparcidas alrededor de la chimenea, rosas naranjas en el centro de mesa, un árbol de Navidad recortado profesionalmente en el salón.

Es como una página de un catálogo de una revista de decoración, hasta la propia estrella, vestida con la versión de alta costura del uniforme de trabajo desde casa: suéter beige grueso, pantalones color crema, Timberlands brillantes.

Jennifer Lopez lleva el pelo recogido en un moño y un toque de maquillaje resalta su piel imposiblemente húmeda. Los gigantescos pendientes de diamante son la única señal de que es una de las mujeres más famosas del planeta.

Ben Affleck y Jennifer Lopez, una pareja que volvió luego de 19 años. Foto Reuters/Aude Guerrucci

Ben Affleck y Jennifer Lopez, una pareja que volvió luego de 19 años. Foto Reuters/Aude Guerrucci

Lo que nos lleva a preguntarnos si algo ocurre por casualidad en la vida de Jennifer López. Es una pregunta para reflexionar, especialmente después de que su nuevo novio, Ben Affleck, aparezca para un beso y una conversación susurrada cerca de una gigantesca casa de jengibre con las palabras “Affleck Lopez Family”.

Tres décadas de celebridad

Después de todo, se trata de una mujer que ha navegado con éxito por las traicioneras aguas de la celebridad durante casi tres décadas, soportando una ronda tras otra de romances y rupturas públicas, remodelándose a sí misma de bailarina a cantante, a actriz y a productora.

A los 52 años, una época en la que las estrellas femeninas suelen encontrarse en un purgatorio hollywoodense sexista y antiedad, parece ser más relevante que nunca.

Su nueva película, la chispeante comedia romántica Cásate conmigo (Marry Me), largamente retrasada por la pandemia, se estrena en los cines. En ella, Lopez interpreta a una superestrella parecida a J.Lo que intenta negociar una vida amorosa en medio de las trampas de la superfama. (¿Te suena?).

Interpretará a otra novia en Shotgun Wedding, que se estrenará este verano, antes de cambiar los vestidos por un papel de asesina mortal en la próxima película de Netflix, Madre!, que tenía previsto terminar de rodar en las Islas Canarias después de las vacaciones de Navidad.

En algún momento, el servicio de streaming, que el año pasado firmó un acuerdo plurianual con la compañía de López, Nuyorican Productions, también lanzará un documental que relata el año en que cumplió 50 años.

Maluma y Jennifer Lopez, en "Cásate conmigo". Foto Barry Wetcher/Universal Pictures vía AP

Maluma y Jennifer Lopez, en “Cásate conmigo”. Foto Barry Wetcher/Universal Pictures vía AP

Se alinearon los planetas​

Todos sus mundos dispares se unieron: el reconocimiento por su actuación en Estafadoras de Wall Street (obtuvo su segunda nominación al Globo de Oro y una nominación al Premio SAG), su gira internacional de conciertos de 2019 y el espectáculo del medio tiempo en el Super Bowl de 2020. El año, dijo, “en el que todo por lo que había trabajado en el cine, la música y la moda empezó a suceder”.

Cásate conmigo, donde Lopez empezó a trabajar hace años con Elaine Goldsmith-Thomas, su antigua agente convertida en socia productora, es en cierto modo una explicación de lo que es existir bajo los focos de Lopez, algo que ella llama “una vida muy específica”.

También es un acto en la cuerda floja, una apuesta por revivir un género que ha sido dado por muerto tanto por el sistema de estudios como por las estrellas de las comedias románticas del pasado.

Para Goldsmith-Thomas, la decisión de López de pasar de Estafadoras de Wall Street, que aumentó su crédito como actriz seria, a Cásate conmigo, que se alinea más con su anterior éxito como incondicional de la comedia romántica (Sucedió en Manhattan, Experta en bodas), tiene mucho sentido.

Jennifer Lopez sigue una rutina constante de ejercicios.

Jennifer Lopez sigue una rutina constante de ejercicios.

“Nos encantó hacer Estafadoras en Wall Street, pero eso no significa que sea lo único que debamos hacer”, dijo.

“Tenía la oportunidad de descorrer el telón y hacer una película sobre lo que es vivir y amar en una campana de cristal, que tus errores sean amplificados y crucificados en todas las plataformas, y que al final encuentres tu camino a pesar de todo eso. Si a eso le añadimos la capacidad de producir e interpretar una banda sonora de ese viaje, seríamos tontos si no la hiciéramos”.

Su rol en la nueva película

En Cásate conmigo, López interpreta a Kat Valdez, una estrella mundial del pop que pretende casarse con su novio, también una sensación mundial (interpretado por el cantautor colombiano Maluma), ante millones de fans en un acto televisado.

Maluma y Jennifer Lopez, los protagonistas de "Cásate conmigo".

Maluma y Jennifer Lopez, los protagonistas de “Cásate conmigo”.

Momentos antes del gran “sí, quiero”, Valdez descubre que él la estuvo engañando, cancela la ceremonia mientras está en el escenario y opta por casarse con el pobre hombre del público (Owen Wilson) que sostiene un cartel de “Cásate conmigo”. Piensa en una mezcla de El guardaespaldas y Notting Hill, con una banda sonora de Lopez.

La película es a la vez una fantasía pop espumosa y un vistazo a una vida que pocos tienen la suerte de llevar. Cualquier fan obsesivo de Lopez seguramente la examinará de cerca en busca de pistas sobre la propia psiquis de Jennifer, específicamente sobre lo solitario que puede ser estar en la cima, donde el capullo de los derechos a menudo se puede sentir como una jaula. Y no se equivocarán.

Lopez recordó el rodaje de una escena en la que su personaje vuelve a casa después de que la ceremonia de acrobacias se fue al diablo, agotada y todavía con la bata puesta. Enciende a Jimmy Fallon, sólo para ver cómo la insulta durante su monólogo nocturno, y se pone a llorar. Es un indicio de vulnerabilidad que no se ve a menudo en Lopez y que a la actriz le llevó un tiempo alcanzar.

Para mantenerse a sus 52 años, Jennifer Lopez realiza pole dance.

Para mantenerse a sus 52 años, Jennifer Lopez realiza pole dance.

“Una vez que te quemaste unas cuantas veces, te das cuenta de ‘tengo que tener cuidado’. Si las cosas son demasiado profundas y las sacas a la luz, alguien puede pisar tu corazón”, dijo Jennifer, añadiendo un improperio.

La directora de la película, Kat Coiro, admiró la búsqueda de la perfección de Lopez. “Hay una coreografía incluso en su actuación”, dijo. Sin embargo, para que la escena funcionara, Coiro pidió a Lopez que la repitiera varias veces para romper ese barniz. El resultado es real, o todo lo real que Lopez se permite.

“Tuve que recordarme a mí misma en esta película que era un lugar seguro para dejar salir esos sentimientos”, dijo Lopez, sentada frente a la chimenea con guirnaldas. “Se están burlando de mí, eso duele. Mi instinto era actuar como si no fuera así”.

Lo que quiere y lo que quieren

Jennifer Lopez puede pasarse horas atendiendo a sus fans. Foto EFE/EPA/Peter Foley

Jennifer Lopez puede pasarse horas atendiendo a sus fans. Foto EFE/EPA/Peter Foley

Lopez lleva décadas intentando encontrar ese equilibrio entre lo que el público quiere de ella y lo que está dispuesta a darles. Todavía le gusta hacer encuentros con los fans después de los conciertos. Coiro, por su parte, quedó sorprendida por el tiempo que Lopez está dispuesta a dedicarles.

“Es tan omnipresente que a veces no se le da el crédito que merece”, dijo el director. “Creo que hay algo de eso en esta película”.

Cuando Kat Valdez “habla de no haber ganado nunca ningún premio, creo que fue un momento fiel a la realidad“, continuó Coiro. “Ella ha estado por ahí. Tiene fans como nadie, y debido a ese alto perfil a veces no se la mira de cierta manera.” A pesar de los resguardos, la percepción del público es algo que Lopez sigue luchando por acertar.

“Realmente sólo quieres cantar, bailar y actuar”, dijo Lopez. “Todo este otro asunto viene acompañado de que tienes que aprender a navegar: tener esa vida pública, esta vida artística y luego tu vida privada. Lo que quieres es tener una vida normal, como cualquier otra persona”, dijo haciendo una pausa. “Todo se pone bajo la lupa”.

López acababa de terminar de contarme esto cuando apareció Affleck. “Hola, cariño”, le dijo ella.

Bennifer: la pareja de Ben Affleck y  Jennifer Lopez. Foto Filippo Monteforte/AFP

Bennifer: la pareja de Ben Affleck y Jennifer Lopez. Foto Filippo Monteforte/AFP

Ambos incendiaron Internet el año pasado cuando reavivaron su relación de hace 19 años, una relación tan extraña en su momento que alimentó por sí sola la cultura de los tabloides con los glamorosos, y muy públicos, encuentros de la pareja. (Vuelve a ver el infame video de López de 2002 de Jenny From the Block para ver a Affleck besando su trasero en bikini mientras ambos toman el sol en un yate).

Con una mochila colgada al hombro, interrumpió la entrevista para llevarla a la otra habitación. Volvieron 10 minutos más tarde, para abrazarse, besarse y susurrarse “te quiero” al oído. “Muy bien, mi amor, te veré más tarde”, dijo él antes de salir corriendo.

Fue un momento peculiar. ¿Fue planeado? ¿Espontáneo? Mis pedidos para hablar con Affleck habían sido denegados, pero ahí estaba, el novio obediente compartiendo palabras de ánimo ante la prensa.

Le pregunté a Lopez sobre las conversaciones que ambos mantuvieron antes de reavivar un romance que anteriormente pudo hundir dos películas y poner en peligro sus respectivas carreras. (Gigli y la posterior Jersey Girl se estrellaron en su estreno, en parte debido a las turbulencias de la relación). ¿Pensaron en cómo manejar el frenesí mediático que acompañaría a esa unión?

“Yo diría que aprendimos la lección la primera vez”, dijo con un suspiro.

Jennifer Lopez, en la asunción de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos. Foto Reuters/Kevin Lamarque

Jennifer Lopez, en la asunción de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos. Foto Reuters/Kevin Lamarque

-¿Y cuál es esa lección?

“Mantener lo sagrado”, añadió. “Hay que hacer siempre lo que te parece bien. Pero al mismo tiempo, aprendes del pasado, haces las cosas mejor la segunda vez. Hay una parte en la que, sí, estamos juntos. Pero hay una parte en la que, ya sabes, no somos tan abiertos como cuando éramos tan jóvenes y estábamos enamorados hace muchos años.”

¿Qué hay de todo lo que compartió con el público durante su relación de cuatro años con el ex jugador de los Yankees de Nueva York, Alex Rodríguez, desde la presencia constante en la alfombra roja hasta las fotos íntimas de Instagram con sus respectivos hijos? Los dos incluso intentaron comprar los Mets de Nueva York en 2020, sólo para perder ante un postor más alto.

“Cuando estás en algo, haces lo que te parece correcto. Y no me castigo a mí misma diciendo ‘hubiera querido hacer esto de manera diferente’ o ‘¿hice demasiado?”. “Es lo que me resultaba cómodo en ese momento. Hice lo que hice. Él hizo lo que hizo. Y estuvo bien. Lo de la relación no tenía nada que ver con ser público o no serlo”.

Una cosa sí parece clara: Lopez es una romántica empedernida, que a pesar de sus tres matrimonios y otras relaciones fallidas sigue creyendo en el destino. Es el hilo conductor de su nueva película y también parece ser el hilo conductor de su vida, que no tiene intención de cambiar a corto plazo.

“No puedes vivir la vida y pensar que las cosas son sólo errores: sólo metí la pata ahí, metí la pata ahí. No, todo son lecciones”, dijo. “Es realmente lo que puedes extrapolar de eso lo que te va a ayudar a crecer e ir al siguiente nivel de entenderte a ti mismo, encontrarte a ti mismo y ser capaz de estar en paz con tu vida, en paz con lo que eres”.

Fuente: The New York Times y Clarín

Traducción: Patricia Sar

WD​

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