un rapero que está marcando la escena y quiere saldar su cuenta pendiente con Duki

“Mi familia preocupada por si me tomo un valium. Yo no hablo de mi vida. Esa mierda es muy triste; y ahora que tengo plata, son más graciosos mis chistes”. Así presenta Dylan León Masa (21) más conocido como Dillom su tema Post Mortem, eje de su primer álbum, que lleva el mismo nombre.

Ficticias o reales, Dillom elige contar historias en sus canciones. Convive con esa dualidad de estar desnudando parte de su intimidad así como contar otras que él inventa. Demian, su single número cuatro, es una clara representación de eso.

Fue el primer tema que creó durante la cuarentena y con el que decidió exorcizar su miedo a la muerte que se potenció durante ese período. Narrado con la inconfundible voz de Mario Pergolini, resulta ser la antesala del que le sigue, Post Mortem, donde se cuenta una historia de terror durante un campamento.

Dillom junto a su equipo en su estudio de grabación. Foto: Instagram @rip.dillom

Dillom junto a su equipo en su estudio de grabación. Foto: Instagram @rip.dillom

Inspirado en la novela del escritor alemán Hermann Hesse que lleva el mismo título que la canción, Dillom cuenta que le sirvió para crear un nuevo personaje. “Es un libro que leí y con el que me sentí muy identificado”, detalla.

Su cuna no es la Villa 31, donde producía beats a los 15 años, sino que es el barrio porteño de Colegiales. Nacido en los 2000, comenzó a hacerse un lugar en la escena del under.

Ni tan rockero, ni trapero

“Sinceramente no me siento 100% representado como rapero ni rockero. Con el término ‘trapero’ es con el que menos me identifico”, afirma Dillom en el estudio en que recibió a Clarín.

-Teniendo en cuenta que en este primer disco incluye influencias del punk, hip hop y rock. ¿Cómo definís lo que hacés?

-Por lo que vengo sacando mayoritariamente hasta ahora, estoy dentro del género del hip hop. También tengo muchos temas en el disco que son nada que ver.

-¿El mote “trapero” te molesta?

-Ese es el peor de todos, con el que menos me identifico. Entiendo que por algo lógico hay que ponerle una etiqueta a las cosas para nombrarlas. No me jode; ya me acostumbré.

Todo bien con Duki

-¿Hay pica con el trap o queda todo en las redes?

-Hoy está todo bien con todos. De hecho, con los que podía llegar a haber más pica es con gente de otras generaciones. Estoy en búsqueda de conocer a gente con música que está desde antes que yo y que vivieron otras cosas; llevarme bien, porque al fin y al cabo somos todos músicos. Colegas.

Dillom posando para la cámara. Foto: Instagram

Dillom posando para la cámara. Foto: Instagram

– ¿Una colaboración pendiente?

– Con Duki. La próxima la vamos a hacer. Para el próximo disco, por ahí.

– ¿Cómo es la relación con Duki hoy?

– Ahora está todo bien, estuvimos todo mal en un momento. Todo muy mal. Después pasó el tiempo, pasaron cosas…

– ¿Cómo limaron las asperezas?

-Y… Nos cansamos un poco de las boludeces; también la escena cambió mucho. Nos dimos cuenta que tenemos que tirar todos para el mismo lado. Si no, somos unos boludos. Si nos peleamos entre nosotros no hacemos más que tirarnos abajo. Quizás algún día charlemos más en profundo, aunque creo que no hace falta porque nunca fue una pelea real de que yo le hice algo a él o él a mi.

-¿Es un aspiracional o algo más concreto la colaboración con Duki?

-No estamos armando nada, todavía. Por ahí, si lee esto, si se va a estar enterando. Me gustaría porque sería como cerrar una etapa. La gente se volvería loca, creo yo. Tiene que tener ganas él de hacerlo; mis ganas están.

-Hiciste una colaboración con L-Gante en el tema Tinty Nasty. Ahora lo incluís en tu nuevo álbum con Hegemónica. ¿Qué creés que tenés en común con él?

-Cuando él salió, me llamó la atención, además de que tenemos un timbre de voz parecido. Todos me etiquetaron para decirme ‘pensé que eras vos’; y ambos tenemos en común el ingenio a la hora de escribir, en las barras, que él no suele meter mucho relleno. Suele ser puro contenido, en las barras, que es algo que me gusta hacer, y un poco el sentido del humor. 

Tanto en su género como el mío, todo suele ser muy real, se apela al sarcasmo y la ironía. Cuando alguien hace eso, suele ser “bizarro”, “raro”, o dicen: ‘Ah, es una parodia’ o ‘no es algo de verdad’. Y, tranquilamente puede ser un tema de verdad, pero con sentido del humor.

Un espacio para la ironía y el humor

-En tus canciones hay cierta ironía, está la crítica a la fama y al dinero. Pienso en la canción Pelotuda. ¿Qué hay de verdad en esas historias?

-Hay un poco de verdad como de mentira. En ese video, en la primera parte estoy como un poco canchero, medio llevado al máximo. Yo, a veces, me siento representado con eso en un 10%. Por ahí, cobro cierta plata y digo ‘uy soy un capo’, pero después lo llevo al máximo, como una parodia.

Tipo: si soy así de verdad, soy un boludo. Pero a veces puedo ser un boludo y puedo también reírme de eso. Eso conlleva una parte mala de la fama que puede llevarte a afectar, como lo es la segunda parte del tema.

– Contame sobre tu sello discográfico Bohemian Groove Corp. ¿Cómo surge?

– Mi sello discográfico no es sólo mío, sino que de Muere Joven, mi colega; No Duermo, el director de audiovisual de todos mis videos; y Rama (Ramiro), mi manager. El sello es de nosotros cuatro y nació para darle todo un marco legal a lo que es toda la RipGang que es todo nuestro grupo de artistas amigos que tocábamos juntos.

Y hoy en día mutó completamente a algo distinto, como un sello con todas las letras, que tiene un desarrollo de todas las áreas, ya sea audiovisual, ya sea prensa, booking y distribución editorial. Ahí, de hecho, soy artista de mi propio sello, lo cual a veces es gracioso y es como un negocio familiar. Pero, sinceramente, está mutando a algo muy piola.

E.S.

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