un magnífico antídoto contra la oscuridad del aislamiento

Joyce DiDonato volvió a deslumbrar en el escenario del Teatro Colón, con el pianista Craig Terry, y el bandoneonista argentino Lautaro Greco como invitado especial.

La mezzosoprano estadounidense reinició la temporada del Mozarteum Argentino y creó una conexión con su última presentación, In War and Peace, un memorable concierto escénico que había cerrado la temporada 2019, justo antes de la pandemia, que resultó el último concierto en vivo organizado por la institución.

Hacia la luz, título del programa con el que se presentó DiDonato en esta oportunidad, está pensado justamente como una metáfora de esa salida de la oscuridad por el aislamiento durante Covid y, al mismo tiempo, una celebración por el regreso a la música en vivo.

Solo una cantante y su pianista alcanzaron para recordarnos la irremplazable inmediatez emancipadora de escuchar música en vivo. Claro que todo se potencia aún más frente a una artista de semejante calibre, capaz de iluminar como pocas una noche de concierto.

Hacia la luz, título del programa, está pensado justamente como una metáfora de esa salida de la oscuridad por el aislamiento durante Covid. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

Hacia la luz, título del programa, está pensado justamente como una metáfora de esa salida de la oscuridad por el aislamiento durante Covid. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

Con un encadenamiento inteligente del repertorio, mediante diversos estilos y géneros, la artista fue manejando un viaje emocional desde lo sombrío hasta un profundo sentido de esperanza.

La primera mitad del programa unió la canción acongojante Music for a While, de Purcell, con la declaración de fe As with Rosy Steps the Morn, del oratorio Theodora, de Händel; y cerró con el coraje enérgico y épico de la cantata Giovanna d’Arco, de Rossini.

Integrado en un todo dramático, Purcell empezó con un murmullo apenas audible del piano, el color sombrío que aportó DiDonato a una canción que finalmente es una bellísima declaración sobre el poder de la música fue conmovedor.

La oscilación entre un tono introvertido de devoción religiosa y una afirmativa declaración de fe que Händel volcó en el personaje de Irene, tuvo una interpretación magnífica, con los pianissimos inmaculados de la artista, sostenidos sin esfuerzo alguno, y su aterciopelado registro medio y bajo.

DiDonato cantó desde la profundidad del alma el dolor de Juana de Arco en la cantata de Rossini, desde lo meditativo hasta lo belicoso, recorrió una paleta más amplia de colores vocales. El cierre épico dejó preparado el clima para la mayor robustez emocional de lo que estaba por venir.

La mezzo cantó desde lo más profundo de su alma un repertorio variado que incluyó una fuerte conexión local. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

La mezzo cantó desde lo más profundo de su alma un repertorio variado que incluyó una fuerte conexión local. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

Cambio de vestuario y de clima

El cambio de vestuario, con destellos de lentejuelas doradas, acompañó el tono más optimista de la segunda parte del programa: los Wesendonck Lieder de Wagner, y dos canciones clásicas, With a Song in My Heart y La vie en rose, ambas con la destacada actuación del bandoneonista Lautaro Greco que resaltó la delicadeza de los arreglos.

Dramatismo y sutileza potenciaron el lirismo de cada uno de los estados de ánimo de los lieder wagnerianos, contemporáneos de la creación de Tristán e Isolda, cuyos temas se escuchan en dos de las canciones.

DiDonato es capaz de establecer tal veracidad con cada una de sus interpretaciones que su conexión con el público resulta siempre potente.

El pianista Terry merece un párrafo aparte. Su rango emocional estuvo a la par de la cantante y ofreció un sustento musical exquisito para el desarrollo expresivo en cada obra.

Joyce DiDonato estuvo respaldada por el excelente pianista Craig Terry y el bandoneonista argentino Lautaro Greco. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

Joyce DiDonato estuvo respaldada por el excelente pianista Craig Terry y el bandoneonista argentino Lautaro Greco. Foto Gentileza Prensa Mozarteum/Liliana Morsia

Las largas ovaciones fueron respondidas con varios bises. A la versión histriónica y catártica de Crude furie degli orridi abissi, aria de Serse, de Händel, siguió el tango de Piazzolla Los pájaros perdidos, donde volvió a destacarse el acompañamiento de Greco. La noche cerró con una conmovedora versión de El árbol del olvido, de Ginastera.

Después de haber contagiado su fortaleza y esperanza, DiDonato dedicó el concierto a Gisela Timmermann y compartió su deseo de iluminar adónde sea que querramos ir, juntos y unidos por la música siempre.

FICHA

Mozarteum Argentino Into the Light

Joyce DiDonato voz (mezzosoprano) Craig Terry piano

Teatro Colón, 5 de diciembre. Repite 6 de diciembre a las 20.

Calificación Excelente

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