“Tobillera electrónica”: Wanda Nara generó controversia con sus nuevas zapatillas


Instalada en París, Wanda Nara volvió a generar polémica por unas zapatillas que usó en un vuelo privado. La empresaria posó con la pierna entrecruzada en uno de los asientos del jet; ahí se la puede ver vestida completamente de negro, pero con un calzado que causó inquietud entre sus seguidores por un inusual detalle.

Fiel a su estilo, la esposa de Mauro Icardi mostró las recientes adquisiciones de su extenso guardarropa. Con una cartera rosa sobre el asiento y un outfit de cuero negro, sorprendió con un modelo de zapatillas que cuentan con un monedero en el tobillo.

Este detalle no pasó desapercibido por sus seguidores, que al ver el accesorio que cuelga debajo de su pantorrilla derecha, le preguntaron si se trataba de una tobillera electrónica. Esto molestó bastante a Wanda, que respondió con ironía a un comentario.

“Qué tóxico es Mauro que te colocó una tobillera electrónica”, escribió una usuaria en la publicación. La empresaria no tardó en contestar: “What? Sí, y encima son Prada”, con emojis sarcásticos.

Las zapatillas que mostró Wanda Nara y levantaron revuelo entre sus seguidores

“Tiene una tobillera, a mí no me jodan”, acotó otra persona. “Es hermosa esa cartera. Estás muy linda”, intervino alguien más, consiguiendo la complicidad y aprobación de Wanda, que respondió con un simpático emoji.

Las zapatillas en cuestión son efectivamente de la marca italiana Prada y cuestan US$1150. Son de caña alta y la suela tiene una trama especial, con formas de cruces, que recuerda a la de un neumático. El exclusivo par está hecho de gabardina con nylon reciclado.

Las nuevas zapatillas de Wanda Nara son de Prada y cuestan US$1150

Según la información de la página oficial de la marca, el tejido del nylon regenerado “se ha convertido en un emblema para la empresa” y es producido a partir de basura plástica reciclada y recuperada. De hecho, indican que el monedero que cuelga del calzado tiene detalles hechos con material recuperado del mar.

LA NACION



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