The Umbrella Academy: un estallido pop que huele a espíritu tarantinesco



The Umbrella Academy: un estallido pop que huele a espíritu tarantinesco, y que une a los geniales The Kinks (foto) con Bobby Darin y Mary J. Blige

Elliot Page, tras comunicar públicamente su condición transgénero, puso de nuevo en el candelero a la serie The Umbrella Academy, cuya segunda temporada había sido lanzada en el verano boreal. Lo que podría definirse como un drama de superhéroes disfuncionales (como si algún producto de Marvel hubiera pasado por las manos de Wes Anderson) mezcla dosis del género fantástico, el terror y hasta la comedia musical en una suerte de pastiche que se refleja en su banda de sonido. A la sugestiva música original compuesta por Jeff Russo se le agregan en stacatto éxitos (y no tanto) del archivo pop, entre los 50 y el siglo XXI, que huelen a espíritu Tarantinesco pero sin la coherencia estética del cineasta DJ.

Toda The Umbrella Academy está atravesada por la música, de todos modos. Bach es la figura rectora a través de la violinista Vanya (el personaje de Elliot Page) y la serie, que es la adaptación de un cómic creado por Gerard Way, cantante de la banda emo My Chemical Romance, tiene en su casting nada menos que a la diva soul Mary J Blige. Lo que sigue son diez momentos que reflejan el ecléctico soundtrack de las dos primeras temporadas de la serie en orden cronológico.

“Violin Partita N 2 in D menor” (Johan Sebastian Bach, 1717-1720). En la serie se incluye la interpretación que el isrealí Itzhak Perlman (1945) grabó en 1988 para un álbum de sonatas y partitas para violín, solo que Bach compuso como una serie o ciclo. Una teoría indica que esta pieza en particular fue compuesta tras la muerte de su primera mujer, María Bárbara, hacia 1720. Y según el gran Yehudi Menuhin es la estructura para violín solo más grande de la historia de la música. Vanya hace playback sobre el sonido de Perlman en una audición como solista durante la primera temporada. El aire sublime del barroco sobrevuela The Umbrella Academy haciendo de Bach una referencia emocional.

“Beyond the Sea” (Bobby Darin, 1959). Si bien el soundtrack se apoya sobre todo en el pop, hay flashbacks hacia la música popular de los Estados Unidos previa a la irrupción del rock & roll. Muchas veces resultan yuxtaposiciones que hacen referencia a los viajes en el tiempo que son uno de los atractivos de la serie. “Beyond the Sea” fue el mayor éxito de Bobby Darin, un teen idol de familia italiana que hacía equilibrio entre los mundos de Sinatra y Elvis. Este swing melódico es una adaptación de otra canción llamada “La Mer” grabada por el francés Charles Trenet, en 1945. La disfuncional bio de Bobby Darin no desentonaría con los conflictos de los niños prodigios reclutados por el el excéntrico millonario Sir Reginald Hargreeves. Ya adulto descubrió que su hermana mayor era en realidad su madre y ésta su abuela. Nunca conoció a su padre. Kevin Spacey se supo en su piel en la biopic Beyond the Sea (2004).

“Soul Kitchen” (The Doors, 1967). Los Doors quedaron identificados para siempre con Apocalypse Now por la utilización de “The End” en una de sus escenas más emblemáticas, y The Umbrella Academy recurre entonces a un sonido que ya está integrado como memoria acústica ficcional de la historia reciente de los Estados Unidos. El flahsback de Klaus (Robert Sheehan), capaz de hacer contacto con los muertos, a la guerra de Vietnam donde se reencuentra con su amado Dave es enfatizado aquí por “Soul Kitchen”, otra de las canciones del gran debut de Morrison & Co. La secuencia comienza en una discoteca de Saigón y deriva en una cálida escena homoerótica.

“Picture Book” (The Kinks, 1968). Esta canción de Ray Davies sobre la manía de fotografiarlo todo (¡en tiempos de revelado analógico!) es la primera canción que se escucha en The Umbrella Academy y muestra a The Kinks como un grupo favorito de los directores de cine y, ahora, las series. Se escucharon en Gambito de Dama, el exitazo de 2020, pero también son recurrentes en la filmografía de Wes Anderson, de cuya estética la serie es deudora. Como en el caso de The Doors con Vietnam y Apocalypse Now, aquí “Picture Book” nombra a Wes Anderson a través de la voz socarrona de Davies. También puede establecerse cierta correspondencia en el concepto de The Village Green Preservation Society, el álbum que incluye esta canción, con la idea original del cómic.

“Sunny” (Boney M, 1976). Formados por el mismo productor que en los 80 lanzaría a Modern Talking, los Boney M son un bombardero disco de bandera alemana pero formado por artistas de origen antillano que pululaban por Gran Bretaña y Holanda. Su videografía es tan bizarra como las escenas de violencia de Hazel (Cameron Britton) y Cha Cha (Mary J. Blige) en The Umbrella Academy y, junto con Abba, están en la cúspide de lo que se llamó “eurodisco”. “Sunny”, que suena en la primera temporada, había sido compuesta en 1963 por Bobby Hebb pero su primera versión grabada fue la de la japonesa Miko Hirota en 1964. Los Boney M la hicieron estallar en plena fiebre disco y llegaron a vender 170 millones de discos en todo el mundo. La historia detrás de la canción no tiene nada de “soleado” y refleja el ánimo ambiguo de la serie: Hebb la compuso un día después del asesinato de Kennedy cuando su hermano mayor fue apuñalado en un club de Nashville.

“Mirage” (Chilo Escobedo, 1977). La segunda temporada de la serie deja lugar para una ranchera, género explotado por las ficciones relacionadas al crimen narco, lo que da una idea del patchwork al que llega The Umbrella Academy en lo visual y sonoro. Escobedo grabó su primer y único álbum en 1977 de la mano del Mariachi Vargas y fue reeditado recién en 2012. Es un rescate de la seriefilia ya que se lo puede escuchar también en la primera temporada de Narcos: México. Así quizás se entienda mejor esa plegaria que eleva en “Mirage”: “Si hay un dios de la imagen/que se apiade de mí”.

“Barracuda” (Heart, 1977). Una banda de hermanas superpoderosas como lo son en la serie la frágil Vanya y la sexy Allison (Emmy Raver-Lampman). Nancy y Ann Wilson eran de Seattle pero Heart se desarrolló en Canadá y con su segundo álbum, Little Heart, le pusieron voz de mujer a un género macho como el hard rock con canciones como la tremebunda “Barracuda”. Como una ráfaga llegaron a la tapa de Rolling Stone para diluirse en los 80. The Umbrella Academy también echa mano aquí a la memoria visual de la canción que se escucha en películas como Shrek III, Los Ángeles de Charlie y el videogame Grand Theft Auto.

“I Think We’re Alone Now” (Tiffany, 1987). Tiffany Rene Darwish Grandi tenía solo 16 años cuando grabó su primer álbum y llegó al número uno de Billboard con esta canción de pop fatalmente ochentoso. En la serie vemos a Luther (Tom Hopper) dejar caer la púa sobre un disco de vinilo y empezar a moverse torpemente siguiendo el sonido de los sintetizadores y la batería electrónica con el que se había decidido adornar la voz tierna de Tiffany. En el primer cuadro musical de la serie, tan deudor del video clip como de la tradición de la comedia musical, se ve a cada uno de los “hermanos” superdotados bailando el mismo hit en la soledad de sus cuartos. Hay otros cuadros musicales notables como el que usa “Don’t Stop me Now” (Queen, 1979) para una escena de violencia acrobática tarantinesca. La inclusión de otros éxitos del teen-pop de los 70 (Bay City Rollers) y los 90 (Backstreet Boys) en el soundtrack describe una juvenilia pop que se manifiesta en la serie.

“Mad About You” (Hooverphonic, 2000). El así llamado trip hop tiene una consistencia tan cinematográfica que parece haber salido de un set antes que de un estudio de grabación. La discografía de Portishead, lo mejor del género por lejos, puede oírse como una filmografía entre Hichtcock y Godard y lo que viene debajo de ellos son, pues, copias adulteradas, corruptas. La música de Hooverphonic (Bélgica, 1996) se deja oír con una naturalidad omnisciente y funcional en la serie. Así como también la de los ingleses Morcheeba. “Mad About You” es una de sus mejores canciones y al mismo tiempo, ¡ops!, el nombre de la sit-com protagonizada por Paul Reiser y Helen Hunt. Otro guiño de The Umbrella Academy.

“Stay With Me” (Mary J. Blige, 2019). Hubiera resultado un pecado tener a una bestia soul como Mary J. Blige en el casting y no ponerla a cantar. Así que para el capítulo 9 de la primera temporada, la implacable sicaria Cha Cha versionó este clásico de The Faces como un aporte exclusivo para la serie (Netflix promocinó la grabación en You Tube). Si Stewart era un rocker escocés intentando captar el alma (soul) de cantantes como Sam Cooke al frente de una banda post Stones, ahora la Blige reapropia el hard boogie en una voz negra, de las mejores de su generación. Círculo cerrado.

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