Sting y Michael Fox tocaron juntos en una gala para recaudar fondos para la lucha contra el Parkinson

Sting se unió a Michael J. Fox para tocar en una gala destinada a recaudar fondos para la lucha contra el mal de Parkinson. Ocurrió el sábado pasado, en Nueva York, durante el concierto llamado Algo gracioso sucedió en el camino para curar el Parkinson, organizado en nombre de la Fundación Michael J. Fox para la Investigación del Parkinson.

Como parte del evento, el actor se subió al escenario para revivir una parte de Volver al futuro en la que Marty McFly interpretaba Johnny B. Goode, de Chuck Berry. Y entonces el ex líder de The Police se subió para acompañarlo en la zapada.

Entre los asistentes estaba Julianne Moore, que festejó el momento y subió una foto del dúo en acción a su cuenta de Instagram. La actriz calificó a la gala de “increíble” y cerró: “Celebrando 20 años de logros asombrosos”.

Michael J. Fox tocó con Sting en la gala benéfica de su fundación para combatir el mal de Parkinson.

Michael J. Fox tocó con Sting en la gala benéfica de su fundación para combatir el mal de Parkinson.

Mil millones de dólares

Es que Fox, que este año cumplió 60 y fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson en 1991, lleva recaudados más de mil millones de dólares para la investigación del mal a través de su organización benéfica durante las últimas dos décadas.

El año pasado, Fox reflexionó sobre cómo es vivir con la enfermedad. “Es como cuando camino”, declaró al diario británico The Guardian. “Solía caminar rápido, pero cada paso ahora es como un problema de matemática, así que me lo tomo con calma. Y con la actuación, solía correr hacia el remate. Pero empecé a prestar mucha atención porque no podía pasar por alto ningún momento”.

El 15 de diciembre, el actor recibirá el premio honorífico AARP Purpose Prize por su trabajo al frente de su fundación. Se lo dará la AARP Foundation, entidad que trabaja para restablecer oportunidades para las personas mayores de 50 años que enfrentan desafíos de salud significativos.

Michael J. Fox tocó con Sting en la gala benéfica de su fundación para combatir el mal de Parkinson.

Michael J. Fox tocó con Sting en la gala benéfica de su fundación para combatir el mal de Parkinson.

Tres décadas enfermo

La primera señal que le indicó a Fox que algo no andaba bien fue un dolor molesto en un hombro y, enseguida, el temblor en el meñique con el que despertó una mañana, en un hotel de Florida, le encendió las luces de alerta. Una especie de sismo conmocionaba una vida hasta entonces ideal, con una carrera viento en popa y sólo interferida por una exagerada pasión por la cerveza.

El diagnóstico tardó un año en llegar, pero fue inexorable como la enfermedad a la que se enfrentaba: el temblor que iba ganando presencia en su cuerpo ahora tenía nombre y apellido, y de un plumazo el Parkinson llenó de nubarrones oscuros el futuro del actor.

De pronto, con la voz de su neurólogo advirtiéndole que no le quedaban más de diez años de carrera retumbando en su cabeza, las prioridades de Fox habían entrado en conflicto. Con el alcohol ganando protagonismo rápidamente, lo que se venía tenía pronóstico reservado.

Michael J. Fox, un luchador incansable en la búsqueda de mejoras para quienes sufren Parkinson.

Michael J. Fox, un luchador incansable en la búsqueda de mejoras para quienes sufren Parkinson.

Un luchador

“Me fui aislando de mi familia”, recordó en alguna entrevista el actor, que también guardó en su memoria la noche de 1992 en la que regresó a su hogar en tal estado que ni siquiera atinó a llegar a su cama. Apenas si logró caer sobre un sillón, donde a la mañana siguiente lo encontró el amor de su vida, Tracy Pollan, su esposa desde 1988.

“Miré lentamente a mi mujer de los pies a la cabeza esperando encontrarla realmente enojada, pero no lo estaba. Estaba aburrida”, reveló Fox. Pollan le preguntó si era esa vida la que quería para él. Santo remedio: “Me di cuenta de que luchando podía seguir adelante”, aseguró Fox.

A partir de entonces, el activismo para dar con la cura del Parkinson y también para buena parte de las investigaciones que contribuirán a mejorar la calidad de vida de muchísimos pacientes más allá de los Estados Unidos se convirtió en uno de los focos en la vida de Michael J. Fox. En el año 2000 creó la Fundación Michael J. Fox para la Investigación del Parkinson.

Al mismo tiempo, Fox inició un proceso de terapia que lo ayudó a aceptar la situación con la que debería convivir por el resto de sus días. Y en 1998 decidió hacerla pública.

E.S.

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