Slash, por fuera de Guns N’Roses y con una guitarra inspirada en él

“Prohibido preguntar por Guns N’ Roses. Y si él hace mención sobre Guns N’ Roses en la charla, también está prohibido repreguntar. Si no se hace caso, se corta la comunicación al instante. Y no más de quince minutos de charla”. Palabras más, palabras menos, estas son las recomendaciones a seguir antes de encarar la charla telefónica con Saul Hudson, conocido en todo el mundo por su apodo de Slash.

Británico de nacimiento, estadounidense (y angelino) por adopción, conocido en todo el mundo por su rol como guitarra líder en ese grupo del que no se puede hablar con él, por sus rulos ensortijados que le cubren el rostro como al Tío Cosa de los Locos Adams y por su sempiterna galera con la que se lo suele ver en directo.

Entonces el motivo del llamado es, entonces, 4, el nuevo disco de Slash junto a Myles Kennedy and The Conspirators, el cantante y grupo de apoyo que le sirve, desde 2012, para dar rienda suelta a su trabajo por fuera del combo que lo hizo mundialmente famoso, y que sale este viernes 11 de febrero.

Slash, ahora en plan solista, edita el álbum "4". Foto Austin Nelson

Slash, ahora en plan solista, edita el álbum “4”. Foto Austin Nelson

Un gambito en el que delegó en Kennedy la tentación de probarse como cantante y, con una sólida banda de apoyo detrás, ejercitar su pasión por el rock duro clásico, hecho y derecho.

Porque por más que haya sido grabado en Nashville, con Dave Cobb (productor estrella del neo country y también de la banda de sonido de la remake de Nace una estrella protagonizada por Lady Gaga) tras la consola, no esperen acá un paso en falso como el que en su momento dio Chris Cornell al convocar a Timbaland y querer sonar R&B en Scream (2009) en detrimento de su pasado en Soundgarden.

Como ocurre con AC/DC, como ocurrió con los Ramones, parafraseando a los Rolling Stones para Slash es sólo hard rock, pero le gusta.

Ahora, sí: habla Slash

Una computadora en Los Angeles, entonces; otra en Buenos Aires, una supervisión invisible dentro del Zoom para que no se mencione al grupo innombrable por parte del periodista, el clima templado habitual de la Costa Oeste de los Estados Unidos y la semana más cálida del año en la Reina del Plata. A continuación, el diálogo.

-Primero que nada, una pregunta inevitable: ¿cómo influyó la pandemia en el proceso de composición y grabación del disco?

-Claro que tuvo un gran impacto, porque fue algo que impactó e impacta en todo el mundo. Tuvimos que hacer cosas que alteraron el proceso de normalidad de ciertas cosas, y en muchos casos hubo un sentimiento de frustración. Por lo tanto, hay algunas canciones del disco que definitivamente estuvieron inspiradas por esta situación.

-Grabaste en Nashville en el Estudio B de los Estudios RCA, al lado de donde supo grabar Elvis. ¿Por qué decidieron grabar en esa ciudad y en ese lugar tan legendario?

-Para este disco tomamos la decisión de trabajar con Dave Cobb. Y él nos propuso trabajar en ese estudio icónico. Y tengo que decir que es todo verdad lo que se dice de la magia de ese lugar. Es muy inspirador estar ahí y tener que honrar el legado de todas las leyendas que pasaron en los últimos cincuenta años. Hay algo relacionado con su ambiente que enseguida te contagia de un buen espíritu.

Slash junto a Myles Kennedy and The Conspirators, su cantante y su grupo de apoyo. Foto Austin Nelson

Slash junto a Myles Kennedy and The Conspirators, su cantante y su grupo de apoyo. Foto Austin Nelson

-¿Cuál fue el motivo por el que decidieron esta vez grabar todo el disco tocando en vivo en el estudio?

-Era algo que teníamos pendiente de hacer desde muchos años atrás. Y que muchos productores e ingenieros no nos permitían hacer (risas). Así que armamos todo como si estuviéramos en un escenario, y grabamos todo, solos de guitarra incluidos, juntos y al mismo tiempo, una y otra vez. Dave nos instigaba a que sacáramos lo mejor de nosotros, y por eso creo que fue una colaboración muy linda.

-¿Son todas primeras tomas? ¿Hubo sobregrabaciones posteriores?

-Habremos hecho como máximo cuatro tomas de cada canción. Muchos de los arreglos que quedaron finalmente en el disco surgieron en el estudio: allí fue donde terminamos todo. En lo que tuvimos que ir atrás fue en la grabación de los coros, o alguna cosita mínima referida a ciertas partes de guitarra en dos o tres canciones. Esas son las únicas sobregrabaciones.

Generalmente hacemos ensayos rápidos antes de entrar al estudio. Esta vez ensayamos duro durante un par de semanas. Para una banda de rock and roll es grandioso tener la chance de tocar juntos y grabar de la misma forma en la que podríamos estar tocando en un pub. Es volver a la esencia del rock.

Una guitarra con su nombre

-¿Qué nos podés contar de la edición limitada de la guitarra Les Paul Slash, y del nuevo sello discográfico Gibson, para el cuál grabaron “4”?

Me puso muy contento el hecho de que haya una guitarra con mi nombre. Hay muy pocas a la venta, pero quienes la compren se estarán llevando una muy buena guitarra. En cuanto al sello, es muy cool, y con tantos años en este negocio jamás pensé que iba a encontrar un sello con estas características.

Somos los primeros artistas en grabar para el sello. Me parece que tienen por delante algo muy excitante de acá al futuro, pero al mismo tiempo creo que tienen todo para transformarse en un gran sello. En mi caso, es mucho más fácil grabar para Gibson que para otra compañía, ya que toda la vida toqué una Les Paul (risas).

Slash junto a Myles Kennedy and The Conspirators. Lo suyo es sin dudas el hard rock. Foto Austin Nelson

Slash junto a Myles Kennedy and The Conspirators. Lo suyo es sin dudas el hard rock. Foto Austin Nelson

-Y cuando eras chico, ¿te gustaba coleccionar esta clase de ítems relacionados con los artistas de los que eras fan?

No. Nunca fui un coleccionista de chico, básicamente porque no tenía el dinero suficiente para serlo.

-En febrero volverás a salir de gira. ¿Cómo enfrentan el hecho del Covid gente como ustedes, con tantos años de giras encima?

Es duro. Nos pasó con Guns N’ Roses hace dos años. Hay un montón de restricciones, de pautas que respetar y que no se pueden infringir, porque todos tenemos que estar seguros desde lo sanitario. Ahora, antes de esta gira, vamos a tener un gran encuentro entre la banda y la crew para que todo salga de la forma correcta.

Cambiaron muchas cosas, pero lo importante es que con los cuidados correspondientes se puede salir de gira. Lamentablemente hay ciertas formas de socialización que por el momento se perdieron, como los meet and greet o salir por los clubs post show. Pero eso nos obliga a focalizarnos sólo en la música. Espero, igual, que esto sea momentáneo y que cambie en un futuro inmediato.

-¿Qué planes hay qué la gira llegue a Sudamérica?

-Hay grandes chances de tocar allí a principios de 2023, ya que nosotros tocaremos por los Estados Unidos y luego tocaré con Guns N’ Roses, ya que retomaremos la gira que quedó pendiente en 2020. La verdad es que tengo muchas ganas de tocar allí.

Slash y Axl Rose saldrán con la gira que les quedó pendiente de 2020 con Guns N'Roses.

Slash y Axl Rose saldrán con la gira que les quedó pendiente de 2020 con Guns N’Roses.

-Tu último show en Buenos Aires, bajo la lluvia, fue épico para los fans…

-Me acuerdo. Creo que, a lo largo de mi vida, la mayoría de las veces que toqué bajo la lluvia fue en Sudamérica. Hubo una canción de este nuevo disco, llamada Actions Speak Louder Than Words, que compusimos la última vez que pasamos por Buenos Aires.

-Para finalizar, ¿qué música estas escuchando en la actualidad, y en que formato?

-La mayoría de las veces que escucho música lo hago en mi auto, ya que es un momento en el que no tengo interrupciones, y me paso un rato largo manejando desde casa al estudio. Por eso mismo, el formato me es indistinto. Volví a escuchar viejos discos de Aerosmith, y por haber estado en Nashville estoy escuchando un montón de música country y rock and roll de los años 50.

WD

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