Silvio Soldán, sobre Giselle Rímolo: “Si me la cruzo por la calle, no la reconozco”


Silvio Soldán vivió gran parte de su vida, incluso aquellos momentos de mayor éxito y exposición profesional, alejado de los escándalos. Pero recién entrados los años noventa su tumultuosa separación de Silvia Süller lo llevó, de pronto, a la tapa de las revistas y su nombre se convirtió en uno de los más pronunciados en los programas de chimentos durante mucho tiempo. Cuando parecía haber encontrado la paz, en los brazos de una misteriosa rubia que se mostraba siempre junto a él, lo que parecía un idilio merecido terminó convirtiéndose en una pesadilla que lo llevó, sin escalas, a las páginas policiales.

Aquella señorita que él presentaba en sus programas como “la doctorcita” era Mónica María Cristina Rímolo -aunque se hacía llamar Gisselle- y se presentaba como nutricionista, homeópata, psicóloga y especialista en terapias alternativas. En 2002 fue detenida y en 2012 recibió la condena a 9 años de prisión por los delitos de ejercicio ilegal de la medicina, tráfico de medicamentos peligrosos para la salud, estafas (70 hechos) y homicidio culposo.

Tanto el escándalo como la causa judicial salpicaron al conductor, que también debió pasar 61 días detenido en 2004, acusado del delito de estafas reiteradas. Y aunque finalmente fue sobreseído, aquel escándalo, con la muerte de una inocente incluido, seguiría persiguiéndolo. Tanto, que a pesar de que ella oficializó en su momento la relación amorosa con su abogado defensor, Juan Gainedú, y de que nunca más volvieron a verse, ante la noticia de que Rímolo obtuvo el beneficio de gozar de salidas transitorias, Soldán se vio obligado, una vez más, a hablar de su viejo amor.

En el programa radial Los mañaneros, conducido por Diego Pérez y Andrea Bisso, el histórico conductor de Feliz domingo y Grandes valores del tango, expresó: “No tengo la menor idea ni tampoco me interesa. Si me la cruzara por la calle no sé si la reconocería, porque está muy distinta, me dijeron”.

Y continuó: “Igual no creo que ella me salude a mí tampoco. Si me pidiera perdón, no sé lo que haría, no se puede predecir, no creo que ocurra nunca nada de eso. Para mí los asuntos terminados están terminados definitivamente”.

“Con el tema de Silvia Süller, por ejemplo, varios de esos pronosticadores decían ‘el año próximo seguro Silvio y Silvia juntos nuevamente’. Y yo no termino por un rato. Claro, están acostumbrados a que, por ejemplo, dos vedettes se pelean, se insultan y después se dan piquito. Yo eso no lo hago. Cuando se termina algo, se terminó. Es como cuando el cristal se rompe, no se puede volver a unir, desgraciadamente”, reforzó. Y marcó una diferencia: “A Silvia la respeto enormemente, porque me dio un hijo maravilloso al cual amo y me ama”.

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