Seis cosas que aprendimos de Billie Eilish a través de su documental, “The World’s a Little Blurry”


En Billie Eilish: The World’s a Little Blurry, el director R. J. Cutler captura un año caótico e intenso para la última superestrella pop. De la grabación de su disco debut, When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, a los Grammy de 2020, donde ganó las cuatro categorías principales, el nuevo documental de Apple TV+ fluye como si fuera un video casero, con los padres de Eilish y su hermano y productor Finneas O’Connell contando los momentos más íntimos de la artista. A continuación, seis cosas que aprendimos de Eilish viendo cómo fue su camino a la cima de los rankings.

Eilish dibujó los conceptos detrás de muchas de sus canciones en su diario íntimo. En el video del oscuro single “When the Party’s Over”, su plan siempre había sido que le empezara a salir una sangre oscura de los ojos. De hecho hizo una prueba de la idea en el patio de su casa, con su madre sentada en una mesa y tomando de un vaso vacío, mientras el papá levantaba caca de perro en el fondo. El video salió como se lo había imaginado: la cantante toma un líquido negro que luego empieza a manar de sus ojos mientras progresa la canción.

Eilish venía despertando revuelo desde mucho tiempo antes de When We All Fall Asleep. Mientras se preparaba para el debut, había una presión inmensa de que el disco tuviera un hit. Su hermano Finneas tuvo que esconder de su hermanita un pedido del sello de que hicieran un gran éxito. “Es como un campo minado para mí”, le dice a su mamá, que lo filma en la cocina. “Me pidieron que hiciera un hit pero me dijeron que no le dijera a Billie que teníamos que hacer un hit”. “No podés engañarla para que haga una canción”, advierte la mamá.

En entrevistas y en canciones como “Xanny”, Eilish deja en claro que está en contra del consumo de drogas y alcohol. Cuando uno de los socios de Eilish señala que su opinión adolescente sobre esas sustancias podría volverse en su contra más tarde en su vida, si en algún momento decidiera empezar a beber, fumar o consumir drogas, la mamá de la estrella defiende el derecho de su hija a cambiar de opinión: “¿No van a permitirle ser auténtica y ser la que es ahora solo por si en el futuro decide consumir drogas?”.

Antes de transformarse ella misma en una ídola adolescente, Eilish estaba obsesionada con Justin Bieber. Él era su héroe, del que ella estaba enamorada. Así que cuando Bieber la contactó por Instagram para colaborar con él, ella quedó deslumbrada. Decidieron hacer un remix de su single “Bad Guy”, aunque no se habían conocido aún. Cuando finalmente se conocieron en Coachella, mientras tocaba Ariana Grande, Eilish se largó a llorar. Él terminó escribiéndole un mensaje largo y considerado explicándole cómo su reacción le había recordado por qué hace lo que hace y ofreciéndole palabras de apoyo y consuelo. También llamó por FaceTime a Eilish para felicitarla cuando se llevó las “cuatro grandes” categorías de los Grammy en 2020.

Eilish mantuvo su vida amorosa en secreto mientras se volvía famosa, de modo que la confirmación de su relación con Brandon Adams (un músico conocido como Q) es una de las mayores revelaciones del documental. En la película, Eilish deja en claro que está enamorada de Q pero le cuesta ponerse en contacto con él mientras está de gira y, lo que es peor, también cuando está en su casa en Los Ángeles, donde él también vive. Los padres apoyan la relación, pero también tienen cautela. “Me enteré de que terminó con su grupo porque estaba enojado, y le dio una piña a la pared”, le señala el padre cuando Eilish decide visitar a su novio lesionado al poco tiempo de sacar su registro de conductora. “No sabemos dónde vive, ni nada”, le dice el padre en conversación con la mamá cuando ella ya salió. La gota que rebalsa el vaso de la relación es una conversación que Eilish y Q tienen antes de que ella toque en Pier 17 de Nueva York. No sintiéndose apoyada, Eilish termina con él para siempre.

Durante su debut en Coachella, altamente anticipado, Eilish padeció una serie de dificultades. Las enormes pantallas detrás de ella no funcionaban muy bien, lo cual causaba retrasos. Después, mientras cantaba “All the Good Girls Go to Hell”, se equivocó en el estribillo y después trató de improvisar con el público mientras el tema continuaba. Más tarde, estaba totalmente frustrada por cómo había salido el show y rogándole al novio que fuera a verla. (Como nos enteramos en la película, no fue).



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *