Se subastan los bocetos del diseño del “piano psicodélico” de Paul McCartney



Con una base de 2.000 libras (unos 2.500 dólares), se subastan los bocetos del piano “psicodélico” que fue construido para Paul McCartney en 1967.

El material, que hoy puede costar un dinero muy interesante, fue encontrado por Andy Clynes de Oldham, que trabajaba en una fábrica de Manchester, en 1999, cuando halló en la basura unos “papeles extraños”.

Después de sacarlos de un contenedor, Andy los guardó en su casa durante más de 20 años, hasta que decidió subastarlos.

La casa encargada del remate, que se hará el martes 24 de marzo, será Omega Auctions.

Paul McCartney, ídolo eterno.

Junto con los bocetos del piano habrá otros objetos que también encontró Andy, como el diseño de la tapa del disco Sunny Afternoon, de The Kinks.

“Saqué todo del contenedor”, contó De Oldham, de 54 años. “Estaba lloviendo y simplemente recogí lo que pude. Había mucho más allí, pero el resto estaba roto”.

“Supongo que fueron papeles de algún estudio de diseño o algo por el estilo. Los tuve durante más de 20 años. No me acordaba de que los tenía, hasta que algo disparó ese recuerdo en mi cabeza”.

“Los he tenido por más de 20 años. Guardás las cosas y te olvidás de ellas y luego algo dispara tu mente”, siguió.

“Todavía no he planeado qué haré con el dinero que recaude. Busqué en Google ‘el piano de Paul McCartney’ y cuando miré el dibujo era muy parecido”.

Mirá también

“Es fantástico que se haya recuperado un archivo tan importante”, dijo Paul Fairweather, encargado de la subasta.

“Estos diseños encapsulan el optimismo, la emoción y el espíritu libre de colaboración que había en la década de 1960, algo que perdurará siempre en la conciencia popular”, avanzó.

Los papeles valen, por supuesto. Se sabe la pasión que tiene McCartney por sus pianos.

Mirá también

El año pasado, en su última visita a la Argentina, había hecho el pedido expreso de que le pusieran uno de estos instrumentos en su habitación del hotel de Recoleta donde se hospedaba. Pero alguien se olvidó del requerimiento del artista y hubo que salir corriendo a buscar uno de alquiler en una sala de ensayo de Palermo.

En el medio, le llegaron a ofrecer hasta un piano de Alejandro Lerner. Pero era eléctrico. Y McCartney quería uno acústico o nada.

WD

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *