Rockeros veteranos: las exigencias de las giras los pone en jaque



La ajetreada vida de giras y rocanrol parece estar pasándoles facturas a varias de las máximas estrellas de la música mundial. Los años no vienen solos: los casos de rockeros que deben cancelar o acortar giras se multiplican, algo que amenaza con poner a la industria en una encrucijada financiera, porque los veteranos son los que más recaudan.

Vaya un puñado de ejemplos. Ozzy Osbourne tuvo que cancelar su gira 2020 para tratarse por Parkinson, el mismo mal que alejó de los escenarios al Indio Solari: los dos tienen 71 años, la misma edad que Joaquín Sabina cuando dio el mal paso y se cayó del escenario. A los 61, Madonna suspendió ya quince fechas de su gira por Gran Bretaña y Estados Unidos por lesiones que se hizo en conciertos.

La misma decisión debió tomar el cantante de Metallica, James Hetfield, de 56, para seguir su rehabilitación por alcoholismo y cuidar su “salud mental, física y espiritual”. Elton John, de 72, viene de interrumpir un concierto en Nueva Zelanda por culpa de una neumonía.

Son sólo algunos casos, pero lo cierto es que sostener el ritmo que exige la vida en la carretera es difícil, por más millones que se tengan para garantizar las mayores comodidades. Hoteles cinco estrellas, viajes en primera clase y alimentación saludable pueden no alcanzar para mantener el ritmo de subirse entre dos horas y tres horas a un escenario cada dos días. Y menos, cuando el cuerpo soportó años de excesos. 

Esto puede ser un dolor de cabeza para la industria. Según la revista Pollstar, especializada en los números de la música, cinco de las diez giras más taquilleras de 2019 estuvieron a cargo de bandas con miembros de más de 50 años. Entre las mayores giras por América del Norte, las tres más exitosas son de artistas que superan los 70 años: Elton John, Bob Seger y los Rolling Stones.

La banda de Mick Jagger, Keith Richards y compañía acapara cuatro de los cinco primeros puestos de los conciertos más taquilleros. Y ocupa 16 de los veinte primeros lugares. En unos meses empezará otra gira más por América del Norte, pese a la operación de corazón a la que se sometió Jagger el pasado abril.

En cambio, Aerosmith está en problemas, tanto por la frágil salud de Steven Tyler como por las dificultades de su baterista, Joey Kramer, para seguir el ritmo de la banda. Otros veteranos en vías de retirarse de los escenarios son Eric Clapton, Kiss, Paul Simon, Neil Diamond y los propios Bob Seger y Elton John.

Quizá el ejemplo más trágico sea el de la muerte de Tom Petty, que falleció en 2017, a los 66 años, días después de terminar una gira extenuante. En declaraciones a Billboard, su viuda, Dana, dejó entrever que se había esforzado demasiado: “Tenía pensado que esa fuera su última gira, y quería hacerla porque sentía que se las debía a su equipo y sus fans”.

La alarma se enciende porque esta generación atrae al público que más dinero tiene para gastar: los de 40 años para arriba. Y, se sabe, las actuaciones en vivo son la mayor fuente de ingresos para una industria cuya recaudación por los servicios de streaming como Spotify no le llega a los talones a la que conseguía por la venta de discos.

Pink, la solista más taquillera de 2019.

Pero las nuevas estrellas vienen marchando. Las esperanzas están puestas en el pop: Shawn Mendes, Post Malone, BTS, Billie Eilish, Ariana Grande, Ed Sheeran, Taylor Swift o Lady Gaga son los nombres señalados para recaudar millones. De hecho, ya lo están haciendo: en 2019, la gira solista más taquillera de todas fue la de Pink, que sólo tiene 40 y embolsó algo más de 215 millones de dólares brutos.

WD

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *