Retrato de Floricienta, la heroína adolescente que no tiene fecha de vencimiento



Floricienta arrasa. Se hizo esperar, pero finalmente volvió y parece imparable. La tira protagonizada por Florencia Bertotti, que esta semana regresó a la pantalla de Telefe a las 18, se impuso inmediatamente entre las preferencias del público, con un rating inusual para ese horario: 14,6 puntos fue el promedio de su debut.

¿Qué hace que un personaje creado en 2004 siga teniendo tanta vigencia y repercusión 16 años después?

En el origen de Floricienta hay dos nombres como referencias fundamentales: Cenicienta y La novicia rebelde. Pero el producto creado por Cris Morena le da varias vueltas a esas historias clásicas y la convierte en otro clásico sin fecha de vencimiento para el público local y también para miles de fans alrededor del mundo, por donde circuló la tira.

Floricienta, la heroína con matriz de antiheroína.

Pasaron 16 años desde que Florencia, el personaje de ficción y Florencia, la actriz real, irrumpieron en la pantalla con algunas características que aún se extrañan: frescura, simpatía, empatía, emotividad y bastante humor.

El ideal de fantasía y romanticismo que ofreció Floricienta en 2004 aparece nuevamente en el presente, en un momento gris, con un mundo transformado y agobiado por una pandemia, y ofrece una cuota de oxígeno ante tanta desazón.

Floricienta. La tira arrasa con todo desde su regreso a la pantalla de Telefe. El martes fue lo más visto del día.

A eso se le suma una televisión hiperpoblada de noticias desalentadoras, y con poco entretenimiento, mayoritariamente extranjero, enlatado en producciones turcas y brasileñas. Pero en cualquier caso, aún cuando se trate de ficciones históricas o lejanas geográfica y culturalmente, son telenovelas donde prima el drama y el sufrimiento.

Frente a eso, la de Floricienta es una historia de superación, transitada desde el optimismo.

Florencia Fazzarino (el personaje interpretado por Bertotti) es una joven huérfana, trabaja como verdulera y tiene una banda de música junto a un grupo de amigos. Por cosas del destino, con la banda llega hasta la mansión de la familia Fritzenwalden, también huérfanos, pero millonarios.

La historia fluye entre situaciones dramáticas y pasos de comedia, con malos entendidos, secretos familiares y muchos personajes para hacer que la trama sea bien dinámica.

La historia de amor, supuestamente imposible, entre la Cenicienta verdulera (el zapatito de cristal ahora es una zapatilla amarilla) y el mayor de los hermanos, que vendría a ser el príncipe que esconde un gran corazón tras su carácter agrio, es la frutilla del postre.

Federico Fritzenwalden, a cargo de Juan Gil Navarro, es el hombre en cuestión. El actor, que fue uno de los más entusiasmados por la reposición de la tira, funcionó como el contrapunto ideal para el romance entre estos dos personajes con energías tan diferentes.

Las grandes villanas de la historia son Malala Torres Oviedo (Graciela Stéfani) y su hija Delfina Santillán Torres Oviedo (Isabel Macedo), madrina y novia de Federico, las principales enemigas de Florencia. La interpretación de las actrices fue una de las claves de la historia, con estas criaturas llenas de tics al borde del ridículo.

Por supuesto, el pilar fundamental de todo esto es la protagonista y su gran carisma. Florencia Bertotti es una jugadora de toda la cancha, ideal para moverse con la misma soltura con las emociones como con el humor y darle, a esta heroína con matriz de antiheroína, todos los recursos necesarios para imponerse con peso propio.

Para Bertotti, esta historia fue una bisagra en su carrera. Si bien la actriz ya hacía casi una década que venía trabajando, el personaje fue un éxito que la lanzó a la popularidad, principalmente entre el público juvenil e infantil. 

Por entonces, Bertotti tenía apenas 21 años y estaba soltera. Una década y media después, Bertotti está instalada como actriz todo terreno, con trabajos en cine, teatro y televisión, con una faceta de empresaria, divorciada de Guido Kaczka, con un hijo de 12 años, y con nueva pareja, Federico Amador.

El resto del elenco de la tira estuvo formado por muchas caras jóvenes que estaban dando sus primeros pasos y tuvieron su gran despegue tiempo después, como Benjamín Rojas, Nicolás Maiques, Lali Espósito, Agustín Sierra, Stéfano de Gregorio y Brenda Gandini, entre muchos otros.

La tira se estrenó en 2004 por El Trece y tuvo dos temporadas. En 2009 tuvo su primera repetición, por el mismo canal. Luego se repuso en Telefe, en 2012. Y ahora…

A Macedo y Graciela Stéfani se le sumaron Esteban Prol y Gerardo Chendo; y varias figuras de renombre como Henny Trayles, Zulma Faiad, Hilda Bernard, Claudia Lapacó y Alberto Anchart, que le dieron solidez al equipo.

Como buen producto de la factoría de Cris Morena, el gancho musical no podía faltar. Y ya se sabe que eso no falla. Cualquier metáfora se entiende mejor y logra mayor llegada si tiene forma de canción.

En una reciente entrevista con Clarín, antes del reestreno de la tira, Bertotti comentó: “Creo que parte del romanticismo de este regreso es volver a capturar algo de ese ritual de merienda y tele, que ya es algo muy lejano. Me pone contenta que vuelvan a darla, me gusta sentir la emoción de los que ya la vieron y esperan compartirla esta vez con hijos, sobrinos. Hay como una energía muy linda en relación a este regreso tan especial”. Y es que, seguramente, a los fans de entonces se les sumarán ahora muchos más.

Intentando una explicación para el éxito de la tira, agregó: “Creo que es una historia atemporal. Habla de amor, de confianza, de luchar por lo que uno cree, de los sueños, de lo justo. Habla de la crear nuestro camino a pesar de todo. Eso no pasa de moda. Es aspiracional”.

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