Quién fue Neil Innes: se rió de los Beatles, le ganó un juicio a Oasis y fue parte de los Les Luthiers ingleses



El último domingo de 2019 circuló por las redacciones de los medios el nombre de un tal Neil Innes. La información dura decía que murió, de manera repentina y por causas naturales, 20 días después de haber cumplido 75 años. “Hemos perdido un alma hermosa, amable y gentil. Su música y canciones tocaban el corazón de cualquiera y su inteligencia y búsqueda de la verdad nos inspiró a todos nosotros”, se puede leer en un comunicado colgado en su página web.

El texto dice, además, que seguramente murió sin dolor. Y suma el agradecimiento de su esposa, Yvonne, el de sus tres hijos, Miles, Luke y Barney, y el de sus tres nietos, Max, Issy y Zac, quienes le dan sus gracias por su vida, por su música y por la alegría que les dio.

Un final de vida más que, para muchos, pasó casi inadvertido. Pero, ¿quién fue ese hombre que aparece en algunas fotos de juventud tocando el piano con un pato de hule en la cabeza, compartiendo el comienzo de una versión de My Sweet Lord con George Harrison en el papel de un gracioso Capitán Bob o que fue conocido como el séptimo Monty Python?

El humor tomado bien en serio. Una regla que siguió Neil Innes a lo largo de su vida (Foto: Website Neil Innes)

Neil Innes fue escritor, músico y comediante. Gastó a Los Beatles a niveles de un paroxismo nunca visto: hasta llegó a hacer su propio “concierto en la terraza”, usando como escenario la de un edificio que cualquiera podría confundir con el de las oficinas de Apple, la compañía creada por los Fab Four, donde John, Paul George y Ringo dieron su último show.

Además, fue amigo de George Harrison, Paul Mc McCartney le produjo su único Top Five y su firma aparece en un tema de Oasis, después de haberle ganado un juicio por plagio a los terribles hermanos Gallagher. 

Innes formó parte esencial de la movida londinense de la década del ’60. Estuvo en grupos como The Bonzo Dog Doo-Dah Band, con el que grabó el tema I’m the Urban Spaceman, producido por McCartney, quien firmó con el seudónimo Apollo C. Vermouth, compartido con Gus Dudgeon, que en el futuro se convertiría en el productor de muchos de los hits de Elton John.

También compuso la canción Death Cab for Cutie, que fue incluida en el telefilme de los Beatles Magical Mistery Tour (1967), con Harrison y Lennon como espectadores de su particular performance, con un striptease incluido. 

La “otra” banda de corazones solitarios del Sargento Pepper. (Foto: Website The Rutles)

En la década del ‘70 fue el cerebro detrás de la mayoría de las canciones de los históricos Monty Python, combo de humor británico conformado por seis genios que se encargaron de resumir, como nadie, la idiosincrasia británica y la mordacidad que sintetiza la “flema inglesa”, que compartieron con los argentinos Les Luthiers la candidatura al Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2011.

De paso, puso su cara en películas como La vida de Brian o Los caballeros de la mesa cuadrada.

Sin embargo, uno de los platos más fuertes del menú creativo de Innes probablemente haya sido la formación de The Rutles, una fantástica parodia de The Beatles, en la que Innes interpretaba a Ron Nasty, una versión demasiado cáustica de un John Lennon falso. Es más, Nasty era mejor Lennon que el propio John Lennon.

Con la banda Bonzo Dog Doo Dah Innes exploró los terrenos de la psicodelia, desde una perspectiva nunca exenta de una buena dosis de sátira. (Foto: Website Neil Innes)

En esa línea, el cuarteto rodó en 1977 The Rutles: All You Need Is Cash, una creación del Monty Python que comenzó siendo un capítulo del programa Saturday Night Life y terminó siendo una película. Parodia evidente de All You Need is Love, incluyó cameos de figuras como Dan Aykroyd, John Belushi, Mick Jagger y el mismísimo Harrison, el único de los beatles que se involucró en el proyecto.

“Los Rutles me liberaron de los Beatles, en cierto modo. Fue lo único que vi de esos programas de televisión de los Beatles que se hicieron. En realidad fue lo mejor, lo más divertido y lo más mordaz. Pero al mismo tiempo, se hizo con el mayor amor”, dijo alguna vez el guitarrista, que en el filme fue interpretado por el sudafricano Ricky Fataar.

La peli, estrenada en marzo de 1978, cuenta la vida de The Rutles como si Los Beatles nunca hubieran existido. Algo similar a lo que pasó con Yesterday, la reciente comedia musical dirigida por Danny Boyle. Todo está calcado. Idéntica fotografía, cámaras, mismas escenografías (la escalera de Your Mother Should Know, la terraza del último show Beatle). En lugar de With The Beatles, With The Rutles. Ese tipo de espejo deformante, que en un principio había sido pensado para parodiar a The Rolling Stones -el nombre hubiera sido The Rutland Stones-, pero que derivó en una sátira de los Fab Four, aquí “Prefab Four”.

Un año después, Harrison inventó HandMade Films, para financiar La vida de Brian, filme de los Monty Python, en el que Eric Idle, el motor de la idea del falso documental gritaba a viva voz, en un pasaje del filme, sus ganas de ser mujer, y pretendía -¡en 1979!- que lo llamaran Loretta.

El concierto de la terraza, en la versión de The Rutles. ¡Están iguales!. (Foto: Website The Rutles)

Que cómo sonaba The Rutles. Nada que envidiarle a Los Beatles, de no ser por las variaciones sobre sus conocidos temas. Pero, sin dudas, esas canciones del grupo tenían verdadera calidad y buen humor.

Neil Innes era un hombre que se tomaba el humor muy en serio. Las canciones de The Rutles funcionaban como un ejemplo muy claro de esto. All You Need Is Cash (en lugar de All You Need Is Love), Ouch! (su versión de Help!), Piggie in the MIddle (en vez de I’m the Walrus).

En The Cavern recuerdan a Innes con enorme afecto. Su cuenta de Twitter dice que llegó a tocar en el mismo escenario sobre el cual Los Beatles se hicieron famosos. Y que estaba en la lista de invitados para el Beatleweek 2020.

Con The Rutles como algo del pasado -sostenía que la suyo sólo se podía hacer con sus parodiados vivos-, ya entrados los ’90 Innes se convirtió en el protagonista central en la controversia de uno de los plagios más sangrantes del rock inglés: Innes llegó a decir algo así como que el grupo Oasis componía canciones pescando en un mar de viejas melodías.

El nombre de Noel Gallagher salía a la luz en medio de algunas denuncias. Al parecer, la viola rítmica de uno de los primeros cortes de la carrera de Oasis, Cigarettes & Alcohol, resultaba tan familiar como el de Get It On, con que los T. Rex habían sido número 1 (en 1971).

Y cuando se publicó Whatever, single no incluido en Definitely Maybe, álbum debut de Oasis, Noel debió contratar abogados por otra demanda. ¿De quién? De Innes, que acusaba a ese pibito de haber copiado -“literalmente”- los primeros compases de la melodía inicial: Oasis la hace con cuerdas, mientras Innes la había creado sentado al piano. Hablamos de su canción How Sweet to Be an Idiot.

Como resultado del entuerto judicial, el single de Oasis terminó siendo firmado por “Noel Gallagher y Neil Innes”. Innes figura en los créditos, algo que, al escuchar las estrofas iniciales, resulta más que justo.

Ya en el 2010, el artista anunció la formación de The Idiot Bastard Band, también concebido como un colectivo musical de comedia, mientras seguía mostrando sus canciones con contagioso entusiasmo. En los últimos tiempos, junto con el festejo de su cumpleaños 75, había anunciado el futuro lanzamiento de un “audiodiario”. No pudo ser.

Un payaso de los buenos. Innes llevó el humor como bandera, con un criterio estético que marcó una época. (Foto: Website Neil Innes)

Va entonces un apenas modesto homenaje al señor que, entre las mil y una cosas que hizo, creó las mejores canciones beatle compuestas por un no beatle.

E.S.

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