¿Quién es Clara Wieck? Una obra que pone en su lugar histórico a la mujer de Schumann y gran compositora

¿Quién es Clara Wieck?, el espectáculo de teatro musical creado por Betty Gambartes y Diego Vila, protagonizado por Annie Dutoit Argerich, subirá a escena el sábado 19 de febrero en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín.

Se trata de una bioficción basada en Clara Wieck, la pianista más influyente y aclamada de Europa en el siglo XIX, compositora, madre de ocho hijos, una personalidad artística excepcional, que luego tomó el apellido de su esposo, Robert Schumann.

Mantuvo una amistad con Johannes Brahms durante cuarenta años y la relación fue centro de polémicas. El eje de la obra es el diálogo que se establece entre Clara y la música de Schumann y Brahms, interpretada por el pianista Eduardo Delgado y el barítono Víctor Torres. En ese diálogo, Clara revive momentos de su vida. aquí una entrevista con Diego Vila.

Clara Wieck y su marido Robert Schuman. Ella luego tomaría el apellido de él.

Clara Wieck y su marido Robert Schuman. Ella luego tomaría el apellido de él.

El origen

-¿Cuál fue el punto de partida con Betty Gambartes para hacer la obra?

-Betty cuenta que en una conversación con Eduardo Delgado, pianista de la obra, estaban pensando en hacer algo con música clásica.

Nosotros estábamos buscando temas. Siempre estamos interesados en traer, no rescatar porque los personaje se rescatan solos, pero sí poner un poquito más a la vista algunos personajes que son para nosotros muy interesantes y configuran, de alguna manera, algo de la cultura en la que vivimos.

-Es la primera vez que trabajan con un personaje de la música clásica, ¿no?

-Formato bioficción, sí. Cuando hablamos con Betty pensamos en distintos nombres. George Sand apareció en algún momento, pero cuando surgió Clara y empezamos a estudiar el personaje, todo resultó interesante.

Una mujer llamada Clara

Diego Vila, autor y director musical de "Quién Clara Wieck?". Foto Emmanuel Fernández

Diego Vila, autor y director musical de “Quién Clara Wieck?”. Foto Emmanuel Fernández

-Estudiaste música clásica. ¿Qué sabías sobre Clara antes de meterte en esta obra?

-Sí, estudié en el Conservatorio Nacional. Sabía poco sobre Clara: que había sido una pianista muy importante y que había compuesto algunas obras, pero no las había escuchado. La conocía más que nada en relación a Robert Schumann. Y también las cosas que circulaban sobre su relación con Brahms. Mi conocimiento era superficial.

-¿Qué aspectos de Clara te resultaron más reveladores haciendo la obra?

Lo que pasa con estas personas, y el personaje que terminas componiendo a partir de esa persona, es que tienen algo muy fuerte de humanidad. Lo que ves cuando entrás en la biografía es una persona en la adversidad, como todos en la vida, pero que hizo algo excepcional: fue la pianista más importante de Europa, junto con Liszt y a la altura de Paganini.

Además, prevaleció -y vivió- muchos años. Nació en 1819 y murió en 1896, recorre prácticamente todo el siglo XIX. Hace falta una fuerza descomunal para estar donde estaba Clara, un lugar tan elevado y exigente, y seguir manteniéndose como la número uno. Eso es lo primero que se ve y sorprende.

-Y más todavía teniendo en cuenta el contexto…

 -Sí, todo lo que hizo adquiere todavía más importancia porque ves la cantidad de dificultades y cómo ella las enfrentó. En general, lo hizo de maneras muy polémicas.

Diego Vila escribió con Betty Gambartes el texto de "¿Quién Clara Wieck?". Foto Emmanuel Fernández

Diego Vila escribió con Betty Gambartes el texto de “¿Quién Clara Wieck?”. Foto Emmanuel Fernández

-¿Por qué polémicas?

Porque para ella era como una misión de vida tocar, dar recitales, ir de gira. Una misión para con el mundo, una obligación profunda. No sé si de tipo moral, pero sí que se debía a eso. Ella era mucho más famosa que Schumann cuando toma su obra, porque al ser intérprete el público la conoce mejor a ella.

Los compositores, en cambio, siempre tardan bastante en hacerse conocer. Además, Clara era una interprete moderna, no sólo conocía todo el repertorio –tocaba Bach, Beethoven y Mozart, escribía cadencias para conciertos de Mozart- también se dedicó a difundir la música de su época, sobre todo la de Schumann.

Y la música de Schumann era resistida…

-Sí, porque no era la música de moda. Y, obviamente, no se equivocó porque la historia le dio la razón. Vio algo en él y asumió su difusión como si fuese una misión.

-¿Clara tocaba sus propias obras también?

-Sí, también.

-¿Qué lugar tiene en la obra el rol de Clara como compositora?

-Nosotros tratamos el asunto, pero no a través de la música de ella. Hay una escena, que internamente llamamos “la compositora”, donde se expone el conflicto. Era muy buena compositora, estaba muy preparada. Tuvo una educación muy sólida con el padre pero, poco a poco, fue perdiendo la confianza.

Quizás fue difícil al lado de dos monstruos como Schumann y Brahms, con quién tuvo una amistad profunda. Igual sostuvo la composición, no la abandonó.

El acta privada del juicio de Robert Schumann contra el padre de su prometida Clara Wieck,quien se negaba a la boda entre los músicos. Foto EFE

El acta privada del juicio de Robert Schumann contra el padre de su prometida Clara Wieck,quien se negaba a la boda entre los músicos. Foto EFE

-¿Cómo se muestra en la escena que mencionás el conflicto de medirse con dos compositores como Brahms y Schumann?

-Más que enfrentarse o medirse con Schumann y Brahms es con la creencia de la época. Es una creencia que no sé si terminó.

La composición, un mundo de hombres

-Me parece que la respuesta está en las programaciones actuales de conciertos. ¿Cuántas obras de compositoras escuchamos?

-El mundo de la composición ha sido un mundo de hombres. Clara a veces se manifestaba muy contenta con la composición y en otras, en sus diarios o cartas, se pregunta si no será cierto que una mujer no debería componer. La creencia de su contexto histórico la influye mucho, y lucha contra eso pero termina claudicando. Aunque dejó obras y están en el repertorio.

-¿Qué obras de ella se van a escuchar?

-Hacemos un lied, el primero del Op. 13, basado en un texto de Heinrich Heine. Todas las canciones son divinas, a la altura de cualquier compositor romántico.

-¿Cómo trabajaste la selección musical?

-Mientras escribíamos con Gambartes el texto, que fue lo primero que hicimos, íbamos pensando posibilidades. La dificultad que nos imponemos en el formato que elegimos, es que la música no sea ilustrativa, ni para dar climas o acompañamiento. No es música incidental. La música es parte de la trama.

-¿Qué obras quedaron?

-La música que está en la obra es la de Schumann y Brahms porque es con lo que Clara dialoga. Seleccionamos lieder y piezas para piano. Hacemos seis lieder: cuatro son de los Dichterliebe (Amor de poeta), Widmung , ambos de Schumann, y un lied de Clara. No hay canciones de Brahms. Se fue dando así el diálogo entre la música y el personaje. Eduardo Delgado también propuso obras.

-¿Y cómo se articula la música con la acción dramática?

-Es como un diálogo. Las palabras empiezan a ser muy específicas y la música se transforma también en algo muy específico. Hay cosas que uno no sabe bien por qué funcionan; y otras, no. A veces sí sabes pero, en general, no. También hay algunos interludios de piano solo que terminan de contar una escena. Quedó muy bien lo que seleccionamos. Es un repertorio de una gran nobleza.

Ficha

¿Quién es Clara Wieck? se puede ver de miércoles a domingo a las 19, en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín.

De Betty Gambartes y Diego Vila Con Annie Dutoit Argerich, como Clara acompañada por Eduardo Delgado en el piano y con Víctor Torres o Hernán Iturralde como barítonos.

Diseño de sonido y video Miguel Álvarez, Gabriel Busso. Asesor musical Diego Vila. Diseño de iluminación David Seldes. Diseño de vestuario Graciela Galán. Diseño de escenografía Gastón Joubert Dirección general Betty Gambartes.

WD

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