¿Quién es Clara Wieck?, una obra conmovedora e imprescindible

El nombre de Clara Schumann, una de las personalidades artísticas más sobresalientes del siglo XIX, suena familiar pero en verdad su historia se conoce superficialmente, aun entre los músicos. Antes de tomar el apellido del que fue su marido, el compositor Robert Schumann, la pianista más influyente del romanticismo junto con Liszt y Paganini, trascendió como Clara Wieck.

Nació en 1819 en Leipzig y murió en 1896. En su larga vida no sólo fue intérprete, también compositora, madre de ocho hijos y ferviente divulgadora y custodia de la obra de su esposo.

De su amistad profunda durante cuarenta años con Brahms, catorce años menor que ella, devino sobre Clara una antipatía que persiste en la actualidad, en parte por el supuesto vínculo amoroso entre ambos y el descuido cuando Schumann permaneció internado en un asilo por sus alucinaciones e intento de suicidio.

Annie Dutoit Argerich, la hij de la célebre Martha, en "¿Quién es Clara Wieck?". Foto Carlos Furman

Annie Dutoit Argerich, la hij de la célebre Martha, en “¿Quién es Clara Wieck?”. Foto Carlos Furman

Cómo es la obra

El texto de ¿Quién es Clara Wieck?, con las plumas de Betty Gambartes y Diego Vila, va narrando distintos episodios de la intensa vida de Clara (Annie Dutoit Argerich), mientras dialogan con la música de Schumann y Brahms.

Pero esta bioficción -basada en hechos reales pero ficcionalizados, como los autores hicieron en el pasado con Homero Manzi o Discepolín y yo– da una vuelta más y actualiza el personaje al imaginar a Clara viniendo del pasado a hablar en el presente.

Las dificultades que enfrentó para mantenerse como la número uno, con un nivel de exigencia descomunal y atendiendo al mismo tiempo cantidad de cuestiones domésticas, resuenan fácilmente en el presente, al igual que los prejuicios y cuestionamientos hacia su rol como compositora.

Pero se trata de un pasaje de temporalidad sutil, apenas insinuada con algunos elementos de la escena, como el vestuario ambiguo y atemporal, resulto de manera exquisita e inteligente por Graciela Galán. Lo mismo puede decirse del minimalismo de la ambientación escenográfica, con la delicada transparencia de las telas simulando un teclado de piano.

Una escena de "¿Quién es Clara Wieck?", la obra de Betty Gambartes y Diego Vila, en el San Martín. Foto Carlos Furman

Una escena de “¿Quién es Clara Wieck?”, la obra de Betty Gambartes y Diego Vila, en el San Martín. Foto Carlos Furman

El mundo de Clara

El mundo profesional, familiar y amoroso de Clara está bien hilvanado en un relato que interactúa de manera virtuosa con las proyecciones y la música. Elegir a grandes intérpretes, como el pianista Eduardo Delgado y el barítono Víctor Torres, es un acierto que no solo excluye la posibilidad de que una música maravillosa pase a un plano meramente incidental, sino que la vuelve parte de la trama.

Difícil imaginar que eso suceda sin esos intérpretes y sin la cuidada selección musical: Brahms (Intermezzo Op. 117 nº2; Op. 118, nº1 y 2, Vals Op. 39, nº15), Schumann (Carnaval Op. 9: Aveu, Valse noble, Chopin ; Fantasiestücke Op. 12: In der Nacht y Warum?; Dichterliebe Op. 48 nº1,4, 6 y 13; Kinderszenen Op. 15, Träumerei; Widmung Op. 25; Kreisleriana Op. 16 nº7, Estudios Sinfónicos Op. 13 nº12; Carnaval de Viena Op. 26: “Intermezzo”) y Clara Wieck (Preludio Op. 16 nº2; Lied Op. 13 nº1).

El concepto de esta propuesta funciona en todos los frentes: Betty Gambartes en la dirección; Diego Vila en la dirección musical; David Seldes en iluminación y Gastón Joubert en escenografía; y Annie Dutoit Argerich al frente de la obra merece un párrafo aparte.

La actriz sostiene de manera más que convincente durante hora y media una obra cuya centralidad está en la palabra y la actuación. Le imprime a su Clara una intensidad con muchos matices, y a cada uno de los conflictos un profundo humanismo que muestra todas sus contradicciones.

Una escena de "¿Quién es Clara Wieck?", en el San Martín. Foto Carlos Furman

Una escena de “¿Quién es Clara Wieck?”, en el San Martín. Foto Carlos Furman

Por momentos compone un personaje vehemente que interroga al público sobre prejuicios todavía vigentes, y otras le imprime toques de humor e ironía, como la lectura de una crítica real que infravalora su rol de compositora “medido” en relación con un hombre.

También logra que la gente tararee con ella una melodía de un concierto de Mozart, en la escena en que el personaje se refiere a la escritura de una candencia para ese concierto.

El trabajo de Dutoit Argerich resulta un viaje emocional atrapante, el público pasa por diversos estados, al que se agrega un juego implícito de resonancias ineludible entre Clara y Martha Argerich, la otra gran pianista del siglo XX, madre de la actriz.

Todo se intensifica aún más con la música. Después del episodio de la muerte de Schumann, resulta tan potente escuchar Ich hab’ im Traum geweinet del ciclo Dichterliebe, que se genera en esa escena un sentido de culminación, prácticamente de toda la obra.

No hay resto emocional para enfrentar el peso de la desgarradora escena final que sigue, donde Clara narra con pesar que no suspenderá la gira de conciertos a pesar de querer estar con su hija enferma, dejando explícito su sentido del deber con respecto a su carrera.

¿Quién es Clara Wieck? es un espectáculo conmovedor, con momentos musicales inolvidables. Nadie sale de esta ceremonia indemne.

Ficha

¿Quién es Clara Wieck?

Calificación: Muy buena

De Betty Gambartes y Diego Vila Con Annie Dutoit Argerich, acompañada por Eduardo Delgado en el piano y con Víctor Torres o Hernán Iturralde como barítonos.

Diseño de sonido y video Miguel Álvarez, Gabriel Busso Asesor musical Diego Vila Diseño de iluminación David Seldes Diseño de vestuario Graciela Galán Diseño de escenografía Gastón Joubert. Dirección general Betty Gambartes Funciones Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, miércoles a domingos a las 19.

WD

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