Qué dijo Sarah Michelle Gellar de las acusaciones de Charisma Carpenter contra Joss Whedon


Fue un éxito arrollador y de avanzada. Una adolescente que enfrenta monstruos y los vence sin descuidar su vida cotidiana. Buffy, la cazavampiros marcó a toda una generación y, a diferencia de otros fenómenos televisivos de esos tiempos, como Beverly Hills 90210, el protagonismo indiscutido parecían tenerlo las mujeres que, como nunca, se mostraban empoderadas desde la pantalla. Sin embargo, una de sus protagonistas, Charisma Carpenter, reveló, veinte años después, la verdad: en el set, la realidad era muy distinta.

La actriz denunció, en su cuenta de Instagram, al creador de la serie, Joss Whedon, al que acusó, entre otras cosas, de generar un ambiente de trabajo tóxico y hostil. No fue la primera. Ray Fisher, el intérprete de Cyborg en Liga de la Justicia aseguró que tanto él como otros compañeros fueron maltratados por Whedon en el set. Justamente, esa acusación -que contó con el apoyo explícito de Jason Momoa, el actor que se puso en la piel de Aquaman-, fue el que disparó que Carpenter contara su experiencia vivida hace dos décadas.

Carpenter interpretó a Cordelia Chase, primero en Buffy -de 1997 a 1999-, y luego en Angel, un desprendimiento de la serie, hasta 2004. En un extenso comunicado publicado en las redes sociales el miércoles, acusó a Whedon, de 56 años, de hacer repetidas amenazas de despedirla y de intentar “alienarla”. “Joss Whedon abusó de su poder en numerosas ocasiones mientras trabajamos juntos. Mientras él encontraba este mal comportamiento entretenido, eso sirvió para intensificar mi ansiedad a la hora de actuar, para hacerme sentir vulnerable y alejarme de mis compañeros”, escribió la actriz, quien definió esa etapa de su vida como “traumática”, especialmente cuando quedó embarazada. Al informarle a Whedon la noticia, la reacción del productor la dejó atónita. “Me preguntó si ‘me lo iba a quedar’, y usó como arma mi feminidad. Atacó a mi personaje, se rió de mis creencias, me acusó de sabotear la serie, y finalmente me despidió la temporada siguiente a dar a luz”, detalló.

La actriz lo describió como “un hombre malvado y mordaz, que denigra a otras personas en público y a menudo señalaba a sus favoritos, lo que provocaba que la gente compitiera y rivalizara por su atención y aprobación”. Como consecuencia de años de abuso de poder y maltrato que no cesaban, Carpenter comenzó a aislarse y a desarrollar comportamientos autodestructivos que le provocaron “una dolencia física crónica que padezco aún hoy”.

Este mismo miércoles, Sarah Michelle Gellar, la actriz que personificó a Buffy, también acudió a las redes para referirse al tema. “Si bien estoy orgullosa de que mi nombre esté asociado con Buffy Summers, no quiero que se me asocie para siempre con el nombre de Joss Whedon”, indicó, en un escueto comunicado.

“Estoy más concentrada en criar a mi familia y sobrevivir a una pandemia en la actualidad, así que no haré más declaraciones en este momento. Pero quiero que quede claro que estoy con todos los sobrevivientes de abuso y estoy orgullosa de ellos por hablar“, expresó.

Amber Benson junto a Alyson Hannigan en una escena de Buffy, la cazavampirosCaptura de pantalla

Otra de las actrices de la tira, Amber Benson (Tara Maclay) fue mucho más contundente. Desde su cuenta de Twitter, no dudó en respaldar a su compañera y ratificar sus dichos.

“Buffy tenía un ambiente tóxico, y eso era fomentado desde arriba”, escribió Benson, de 44 años. “Charisma dice la verdad y la apoyo al cien por ciento. Nos hicieron mucho daño durante ese tiempo, y muchos de nosotros todavía lo estamos procesando más de veinte años después “, indicó.

Luego de que Carpenter diera a conocer su experiencia, el mismo Fisher le respondió en Twitter. El actor aseguró que su colega es una de las personas más valientes que conoció. “Siempre le estaré agradecido por su coraje y por prestar su voz en la investigación”, aseguró. Es que Charisma fue una de las personas que se presentó para contar su experiencia, cuando Warner aceptó abrir una investigación interna para determinar si las acusaciones de Fisher eran ciertas.

“Siento un abrumador sentido de responsabilidad hacia Ray y otros por mantener en silencio mi experiencia con Joss y el sufrimiento que me ha causado”, escribió Carpenter, y agregó que participó en la investigación sobre el cineasta. “Es muy evidente que Joss ha persistido en sus acciones dañinas y creando escombros a su paso”.

LA NACIONMás información



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *