¿por qué no despierta el mismo furor de las ediciones anteriores?

El reality de cocina más famoso del mundo no cede su primer puesto en el podio de lo más visto. Sin embargo, la tercera edición de Masterchef Celebrity (Telefe) ya no es el fenómeno que fueron las dos temporadas anteriores.

El furor generado por las dos primeras ediciones del reality que arrancó en plena pandemia, en 2020, parece haber bajado algunos decibeles. Los promedios actuales de rating del programa se mueven en los 12 y los 14 puntos, y le alcanza para seguir siendo lo más visto del día en la televisión abierta, sin embargo están bastante lejos de los 20 puntos alcanzados por las entregas anteriores.

Algunas preguntas con posibles respuestas

¿Qué pasa con esta edición? ¿Acaso el público se empachó de recetas o se saturó el formato? Las preguntas pueden ser decenas y, como todo lo que funciona o no en la grilla televisiva, depende de varias cosas y, además, a pesar de algunas razones que se puedan exponer, sigue siendo un misterio aquello que atrapa al público.

Mica Viciconte, con hinchada a favor y en contra, una de las más polémicas de MasterChef Celebrity 3. Foto: Captura TV.

Mica Viciconte, con hinchada a favor y en contra, una de las más polémicas de MasterChef Celebrity 3. Foto: Captura TV.

Se podría decir que en MasterChef Celebrity 3, las celebrities tal vez no son tan celebrities (si existiera un medidor de la fama). Sin embargo, no sería la primera vez que alguien no “tan famoso” aparece en un reality o en otro tipo de programa y logra tal repercusión que aumenta su popularidad. Pero, ahora, no sería el caso.

Al parecer, los participantes en juego despiertan amores y odios con bastante tibieza por igual. Salvo el caso de Mica Viciconte que arrastra, desde sus comienzos televisivos en Combate, un nutrido grupo de fans que la sigue a sol a y a sombra, el resto está poniendo a prueba su resistencia a la exposición del prime time.

Pero contar con esa hinchada un tanto exacerbada tampoco sería garantía de éxito asegurado. De hecho, Viciconte, a pesar de desempeñarse bastante bien con las preparaciones, suele enfrentarse con el jurado. Y se sabe que este formato prefiere otros perfiles menos “empacados” y más propensos al sentido del humor.

Por eso, Joaquín Levinton, con su personalidad más descontracturada y sus ocurrencias a flor de piel, genera más adhesión del otro lado de la pantalla.

Peque Pareto, Cathy Fulop, Joaquín Levinton, Luisa Albinoni, Mica Viceconte y Barbie Vélez, algunos de los participantes de "MasterChef Celebrity 3".

Peque Pareto, Cathy Fulop, Joaquín Levinton, Luisa Albinoni, Mica Viceconte y Barbie Vélez, algunos de los participantes de “MasterChef Celebrity 3”.

De los 16 participantes originales que ingresaron al reality, sólo fueron eliminados seis, pero hay doce en carrera. Las cuentas no dan y es porque, en el medio, además de un repechaje, hubo tres reincorporaciones: Malena Guinzburg, Ernestina Pais y Barbie Vélez que entraron como reemplazos temporarios (por Covid) y se quedaron, salvo Vélez que tuvo su debut y despedida el mismo día.

¿Vale la pena un reglamento elástico? Esos cambios en las reglas no cayeron del todo bien en los seguidores del ciclo que, desde las redes sociales, aseguraban no entender cómo iba a seguir el juego. Y empezaban a sospechar de “acomodos” y otras teorías conspirativas televisivas que no favorecen al ciclo.

Por otra parte, llegado un momento de la competencia, el público prefiere quedarse con los participantes que están desde el inicio de la temporada, sean más o menos queridos, y siente que es injusto que se sumen nuevos famosos.

Estas idas y vueltas impidieron que, durante algunas galas, no hubiera eliminados y todo volviera a comenzar, un recurso que se arriesga a que la competencia se vuelva un poco repetitiva. 

Malena Guinzburg, una de las participantes que se sumó a mitad de la competencia de MasterChef Celebrity 3.

Malena Guinzburg, una de las participantes que se sumó a mitad de la competencia de MasterChef Celebrity 3.

El Covid también afectó el desarrollo de las grabaciones en las últimas semanas y por eso la producción decidió, de nuevo, romper algunas reglas, para adaptarse al momento. Así surgió “la semana de oro”, una especie de competencia paralela entre los no contagiados para obtener el delantal dorado con el que el ganador obtendrá beneficios la semana próxima, según anunció Santiago del Moro.

De los que siguen en carrera, los que más polémica generan, con opiniones polarizadas a favor o en contra, están Denise Dumas, Mica Viciconte, Catherine Fulop, Luisa Albinoni, María del Cerro, Juariu, Malena Guinzburg y Ernestina Pais.

Mientras que Paula Pareto (la Peque es la única que no despierta grietas, todos la quieren), Paulo Kablan, Tomás Fonzi y Joaquín Levinton se salvan un poco más de las críticas.

¿Se agrandaron los jurados? Otro punto que no parece sumarle a esta edición es la popularidad exacerbada de los jurados. Tanto Donato de Santis como Damián Betular y Germán Martitegui se multiplican con un aviso o dos en las tandas (y en otros horarios también), y tanta exposición termina desperfilándolos bastante.

En definitiva, la elasticidad de las reglas confunde y vuelve menos creíble el formato, ése que el público eligió como favorito hace dos años y que, con las finales que consagraron a Claudia Villafañe (en la primera) y a Gastón Dalmau (en la segunda), logró picos históricos de entre 28 y 30 puntos de rating.

Seguramente el reality gastronómico todavía tiene cuerda para rato, pero, por eso mismo, la producción no debería tirar tanto de esa cuerda

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