Paula Chaves: “Me encanta cocinar, pero soy pésima”


Paula Chaves está entusiasmada con su regreso a la pantalla de Telefe, en principio para reemplazar durante una semana a Verónica Lozano en Cortá por Lozano. Posiblemente, sea una avanzada antes de arrancar con la tercera temporada del reality de pastelería Bake Off. Además es su vuelta al trabajo luego del nacimiento de Filipa, que llegó en plena pandemia en julio pasado. Paula y su marido Pedro Alfonso son también padres de Olivia (7) y de Balthazar (4). “Estoy muy contenta de poder volver a la tele y de arrancar otro año más en Telefe. Espero disfrutarlo, que es lo que importa porque tengo la suerte de poder trabajar de lo que me apasiona”, le confió la modelo y conductora a LA NACION. Por un ratito, Chaves dejó de lado mamaderas, pañales y juegos para hablar de trabajo, de su vida en pandemia y de su primer verano en Buenos Aires luego de pasar varias temporadas en Carlos Paz, haciendo teatro o acompañando a su pareja, Pedro Alfonso.

-¿Es un regreso muy esperado?

-Es un regreso feliz. Todos los años, cada vez que Vero se va de vacaciones, me llama para que la reemplace y me encanta que cuente conmigo porque es súper generosa. Tengo contrato con Telefe así que me escriben todos los años. A veces puedo y otras no porque estoy en Carlos Paz, pero este año se dio, así que estoy feliz de la vida. No hay mucho que pensar porque siempre es un placer estar al aire con un programa tan exitoso como Cortá por Lozano.

-La última vez que estuviste en la tele eras mamá de dos niños y ahora son tres, ¿acomodaste la rutina en casa?

-Es mi vuelta después del nacimiento de Filippa, ¡hace un año que no hablo con gente adulta! [Ríe]. Imaginate lo que va a ser conducir un programa de televisión. Estoy un poco puérpera así que son cosas que voy a necesitar que tomen en cuenta porque las hormonas se disparan para cualquier lado y de repente me pega la sensibilidad, o me cuelgo y no sé de qué estoy hablando. Me pasa en mi casa, sentada en el sillón, que me cuelgo y después no sé qué estaba por hacer.

Paula Chávez, entusiasmada con la tercera temporada de Bake offAdrian Diaz (c)

-¿Vuelve Bake off tercera temporada?

– Sí, se viene la tercera temporada de Bake off, pero no sé cuándo. Es increíble lo que pasó con ese programa. Recuerdo que cuando me llamaron y me preguntaron si quería hacer un programa de competencia de pastelería, no entendía porque no conocía el formato. Cuando les conté a mis amigos me dijeron que lo hiciera, que era espectacular y que lo iba a amar; y tenían razón porque estoy chocha. Me convertí en fan del programa, me encanta hacerlo y mirarlo, es súper atrapante. Ahora estoy fan de MasterChef. Encontré el formato que me hace sentir cómoda y puedo sacar lo mejor de mí, que es correrme del lugar de protagonista y poder entrevistar a los participantes, conocer sueños, sus miedos y proyectos mientras hacen las tortas. Esa parte me gusta mucho. En Bake off no me siento la protagonista sino que somos un combo con los jurados y los participantes.

-Siendo fan de Bake off y de Mastechef, habrás aprendido a cocinar rico…

– Cocino muy simple. Me encanta, pero soy pésima [ríe], pero ya voy a mejorar.

– Este es el primer verano que pasaron en Buenos Aires, después de hacer muchas temporadas en Carlos Paz, ¿cómo lo viven?

– Fue una experiencia linda pasar este verano en Buenos Aires, pero extrañamos un montón la temporada en Carlos Paz. Pedro estuvo bastante sensible con el tema porque después de 10 años fue el primero que estuvimos en casa. Fue lindo porque pudimos pasar las fiestas con nuestros familiares y amigos, y disfrutar de la pileta de nuestra casa que nos la compramos hace tres años y no la habíamos usado ningún verano. Y pudimos irnos de vacaciones. Por otro lado, la verdad es que extrañamos mucho Córdoba. Los chicos están acostumbrados a que nos vamos todos los años y les encanta. Yo creo que si les preguntás si prefieren Disney o Carlos Paz, eligen Carlos Paz toda vida. Nos fascina ir allá, la pasamos bien y combinamos descanso con trabajo. Ojalá que el año que viene podamos volver. Como extrañamos tanto, nos seguimos juntado con Ezequiel Corbo que es productor de Dabope, y su mujer Gladys, que es productora de todas las obras que hacen. Son amigos, nos hacemos falta en el verano y nos juntamos para que no sea tan pesado esto de no haber hecho temporada.

– ¿Cómo fueron los largos meses de cuarentena en la familia Chaves-Alfonso?

– Fueron difíciles, pero bastante llevaderos. Soy consciente de que no todos estamos en el mismo barco: tengo familiares que han perdido el trabajo, mi tío es profesor de tenis y mi tía guía de turismo y todo es angustia e incertidumbre. Nosotros, dentro de todo, la pasamos bien porque tenemos una casa con un pedacito de jardín, pileta, y pudimos explicarle a los chicos lo que estaba pasando. Pedro hizo un video como hacía Marcelo Tinelli en las aperturas de ShowMach, con cortos de dibujos animados doblados, explicando qué es el covid y la pandemia, y que íbamos a pasar mucho tiempo dentro en casa.

-Y pariste en pandemia…

– Sí, pasé las últimas semanas, de la 28 a la 41, en cuarentena, parí, volví y seguimos en pandemia. Pude transitar los últimos meses bastante tranquila y eso estuvo bueno porque compartimos mucho en casa con los chicos, conectados y viéndolos crecer minuto a minuto: no me perdí nada. A veces, con las rutinas y los colegios, te perdés muchas cosas. Por ejemplo, marcamos su altura en las puertas de sus cuartos y vimos cómo fueron creciendo. Fui testigo de cómo les fueron quedando cortos los pantalones [ríe]. Estuve en detalles que se te pasan en la vorágine del día a día. Compartimos mucho los cuatro y después, los cinco. Filippa llegó a un hogar por momentos alborotado, con dos niños encerrados, pero tenemos un padre muy lúdico que inventa juegos todos los días. Y yo pude llevar un embarazo a término porque a veces, cuando vas y venís tanto, tenés contracciones y dolores que esta vez no estuvieron. En la personalidad de Filippa se nota que tuvo un nacimiento súper tranquilo, respetado y hasta pude llegar rápido a la clínica porque no había tránsito. Si hago el balance, fue algo lindo porque pudimos sacarle provecho y pasarla bien aunque no dejás de angustiarte por el entorno.

-¿Y cómo se las arreglaron con las clases por Zoom?

-Nos costó mucho el tema del colegio, pero relajamos bastante porque era medio complicado sentarnos a estudiar. Oli empezó primer grado y no quería saber nada con los Zoom y las tareas. Estaba desmotivada y era difícil sentarse a hacer tareas por obligación, entonces tomamos la decisión de relajarnos y hacerlas cuando ella tuviera ganas. No estamos en momento de mortificarnos y sumarnos una responsabilidad más, con la llegada del recién nacido y lo que implica a la revolución emocional de los niños, y encima tener que estar con la escritura y la lectura. A Oli le gustan las matemáticas e íbamos a fondo con eso. Me acuerdo que un día que estábamos con Filippa en la cama, en la recuperación, y teníamos que hacer la tarea y empezamos a sacar pañales y a resolver matemáticas contándolos: si había 30 y le sacamos 5 y ella contaba cuantos pañales quedaban. Le fuimos buscando la vuelta.

Más información



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *