Patricio Giménez: “El que dice que soy vago es porque si él fuese hermano de Susana, lo sería”


Hace apenas un par de semanas Patricio Giménez anunció su decisión de instalarse definitivamente en Uruguay, donde se encuentra atravesando la pandemia de Coronavirus. Este sábado, explicó: “Es algo que me imaginaba para mi futuro, pero la situación que estamos atravesando me apuró, porque dejás de tener conciencia del futuro: es todo hoy”.

En diálogo con Catalina Dlugi, en su programa radial Agarrate Catalina, el músico indicó: “Yo tendría que haber ido a hacer gira a España, haber hecho cruceros hasta diciembre y me la pasé en el campo, acá en Uruguay. Por eso me planteé: ‘¿Por qué no cumplo mi sueño hoy?’ Y la verdad es que estoy muy feliz”.

El músico se mostró una vez más molesto con quienes aseguran que vive a costas de su hermana, Susana Giménez. “Estoy trabajando mucho. Que digan que vivo de mi hermana es de las cosas que más me duelen. No hay muchas cosas que me puedan adjudicar; yo un ilícito no tengo… Me parece que es súper injusto, pero después uno empieza a ver de dónde vienen esos comentarios. Y vienen, es muy clarito, desde el resentimiento, desde la envidia. Hay toda una postura política atrás. Por esa razón, me siento mucho más cómodo acá”, señaló.

Y reflexionó: “El que dice que soy vago es porque si él fuese hermano de Susana, lo sería. Es el lugar más fácil para pegarme si no me conocés. Lo primero que se les ocurre es eso. No pueden decir que soy drogadicto o ladrón”.

Giménez se refirió, también, al ida y vuelta mediático que mantuvo durante la cuarentena con Jorge Rial, entre otros. “Empecé a cuestionarme por qué me mantenía callado frente a lo que decían. ¿Por ser cortés? Yo trabajo y subsisto con la música desde que tengo 17 años. También tuve una agencia de marketing, trabajé en otras cosas, pero la verdad es que no tenés que llenar trescientos Luna Park para ser un músico”, indicó.

“Yo me siento muy contento con mi vida y con guitarra, con ir a mis shows con mi perra, con que la gente viene y vuelve, y que cuando vuelve trae a ocho personas más. También con mis clases de música, con mis alumnos… Y eso me parece que es ser exitoso”, reforzó. Y agregó: “Me enojé después de 25 años de que me usen. La gente que no me sirve, no me sirve; y a los que me caen mal y me faltan el respeto, les respondo. No tengo problemas en enfrentarme con nadie. No le debo nada a nadie, soy libre y no tengo nada que esconder”.

Hace algunos meses, Giménez también salió a defender a su hermana, cuando se la vinculó con Aníbal Arrarte Artigalas, un misterioso marplatense de 45 años, al que Patricio acusó de buscar fama. “Me nació hacerlo, pero a Susana no le gusta que la defienda. Dije que iba a cuidarla porque sé que muchas veces hay gente que se acerca por interés. Pero ella siempre fue tan autónoma e independiente que no le gusta que la defiendan. En este caso, yo sabía que había anécdotas internas, porque este lugar es muy chico y tenía conocimiento de grabaciones”, fundamentó.

Para explicar a qué se debe el vínculo tan estrecho con la conductora, Giménez eligió una anécdota de su niñez: “Papá murió cuando yo tenía 10 años y mamá se deprimió mucho. Le agarró cáncer y la verdad es que no tuve una adolescencia muy fácil. Me tocó, junto a mi abuela, salir a bancarla y a ser un poco el papá de mis dos hermanos más chicos. Mi mamá tuvo un episodio que yo no quiero contar, porque forma parte de su intimidad, pero estaba en un hospital muy deprimida, y a la vez estaba saliendo con un médico que, mágicamente, no se daba cuenta de que mi mamá estaba muy mal. En esa escena, mi único amparo fue Susana, que nos llevó a mis hermanos y a mí a dormir a su casa. Yo no dormía hacía una semana y dormí como si estuviera en el paraíso. Cuando ya no me quedaba de dónde agarrarme apareció ella, y eso nunca me lo voy a olvidar”.

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