Patria, la serie que sabe mostrar la histórica grieta de España



Si uno conoce la historia, si había leído el libro de Fernando Aramburu, si sabe de las causas y de las consecuencia de la lucha de ETA… No importa. O sí importa, pero nada de eso le resta a Patria, la fenomenal serie de HBO que este domingo 11 va por su tercer episodio (se pueden ver los dos primeros en el streaming de la señal).

La ficción, más real que ficticia, golpea sin haber buscado impacto. Golpea porque arrincona contra las cuerdas del dolor, de la emoción, de la memoria, de las traiciones, de la lealtad, de las sociedades partidas.

Patria no pretende ser un ensayo sobre la lucha movimiento separatista de ETA. Sólo -ni más ni menos- se propone mostrar las almas de dos familias desgarradas por las esquirlas. Dos familias que quedaron de un lado y del otro de la grieta que dividió a España, pero habían sabido jugar para el mismo lado. El del afecto. De eso parece no quedar nada en ningunas de las dos casas vecinas, en las dos amigas que habían elegido ser hermanas.

Viejos tiempos: Bittori y Miren, en notables trabajos de Elena Irureta y Ane Gabarain.

Hoy, o al menos en el tercer capítulo, Bittori y Miren encabezan dos bandos nacidos a partir del conflicto generado por el grupo terrorista que buscaba la independencia del País Vasco. Ninguna olvida lo malo. Ninguna parece recordar lo bueno.

Basada en el best-seller homónimo de Aramburu, que ya lleva vendidos más de un millón de ejemplares, la serie que se estrenó el domingo 27 de septiembre cuenta con crudeza, y en doble línea de tiempo, cómo la lucha armada de ETA partió por el medio tanto a un país como a un puñado de personas con crianzas y sueños compartidos.

Entre las mejores cosas de esta ficción de ocho episodios se impone, curiosamente, la ausencia de algo: la de la bajada de línea. Aquí se muestra, se revisa, se trata de entender. Ni se justifica, ni se castiga, ni se cae en la tentadora receta moralista de muchas ficciones que, amparadas en las licencias de un guión, buscan trazar los perfiles de buenos y malos.

Las huellas de la lucha del movimiento separatista vasco siguen latentes, y eso que en 2011 anunció, a través de un comunicado, el cese definitivo de la actividad armada. De eso, entre otras cosas, se trata la memoria. La de un país y la de cada quien.

Súper producción: “Patria” recrea con rigurosidad las distintas épocas de España.

España ha realizado varias películas y docuseries sobre la sangre derramada, con buenos y malos resultados, pero es Patria, tal vez, la que mejor transmita el costo y las heridas de esa lucha despiadada. No intenta abrir la cámara a un movimiento, sino a un gesto.

Ahí, a partir de esa hendija que muy bien supo abrir Aramburu para escribir un libro indispensable, se puede ver todo, aunque pareciera que solo vemos a Bittori y Miren.

Ellas eran mejores amigas y vecinas en un pueblo que en la serie no tiene nombre. La línea de tiempo matizada por los tonos sepia nos invita a ser testigos de un vínculo que parecía a prueba de balas. Pues, literalmente, no.

Los maridos de Bittori y de Miren eran viejos amigos. Los rituales afectivos quedaron sepultados.

La serie comienza con el asesinato de Txato (José Ramón Soroiz), el marido de Bittori, en plena calle, en plena soledad. El llanto desolado de su mujer, tomado con cercanía y también con perspectiva, señala por dónde seguirá el relato. Con un salto narrativo se la verá en su departamento de la gran ciudad, ya lejos del pueblo. Lejos para sus hijos y para el espectador. No para ella.

Vuelve. Y en ese volver parece empezar verdaderamente la serie. Su regreso a su vieja casa, las persianas levantadas y el geranio colorado que pone en su balcón como quien planta una bandera obligan a correr el velo del silencio. Su presencia incomoda. Tanto a su ex amiga, madre del supuesto asesino de Txato, a quien juntas habían visto integrar las huestes de la ETA, como al cura, a la carnicera, como a casi todos los que parecían haber firmado un pacto con el olvido.

Bittori avanza sola, mientras sus dos hijos hacen lo que pueden. Cada miembro de las dos familias juega un rol decisivo en la reconstrucción de los hechos y en le reparto de las traiciones y las lealtades.

Y Elena Irureta y Ane Gabarain, Bittori y Miren, están en el podio de las virtudes de este relato demoledor. Sus composiciones, cargadas de matices y sutiles contundencias, dejan abiertas las heridas de dos almas en pena. De no ser por algunas escenas con más oscuridad literal que conceptual, único punto en el que la historia echa mano a un recurso que se podía haber evitado, la serie sería excelente.

Pero Patria no necesita que nadie le regale nota. Es, sin dudas, de las mejores series que trajo este pandémico 2020, junto a los estrenos en la Argentina de Normal People y Borgen. Y Patria representa, además de todo, la confirmación de que para contar la historia a veces alcanza con mirar puertas adentro de casa.

Ficha

Calificación: Muy buena

Drama Protagonistas: Elena Irureta y Ane Gabarain Director: Félix Viscarret Creador: Aitor Gabilondo Emisión: HBO y HBO Go. Son ocho capítulos.

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