Pasaporte cultural: en qué consiste la propuesta de los dueños de los teatros de la Ciudad


El viernes pasado el Gobierno Nacional anunció la extensión de las restricciones hasta el 21 de mayo. Entre otros puntos, no están permitidas las actividades artísticas. El mismo día, el Gobierno Porteño también anunció que seguían suspendidas “las actividades culturales, recreativas y deportivas en espacios cerrados”. Como venía sucediendo desde hacía dos semanas, las teatros de la ciudad de Buenos Aires deberán seguir cerrados. La cámara que reúne a productores y dueños de salas comerciales, Aadet, acata la decisión pero, como lo anunciaron en un comunicado, van a gestionar con el Ejecutivo el pasaporte cultural desde el sábado 22 de mayo para que, en el caso de que vuelva a extenderse la norma, permitir las funciones de teatro y música en salas protocolizadas para el regreso a casa, sirviendo la entrada del día como comprobante de tránsito para el horario en los cuales no se pude circular por la ciudad.

El instrumento permitiría realizar funciones y que artistas, trabajadores y espectadores puedan asistir y circular en forma segura. “Desde Aadet reforzaremos las gestiones con el Gobierno Nacional a fin de profundizar y ampliar ayudas económicas específicas para paliar el crítico momento que atraviesa la actividad, tal como venimos trabajando en la construcción de políticas dirigidas a disminuir costos y atender necesidades financieras del sector”, agrega el comunicado de la entidad que, desde el martes pasado, preside Carlos Rottemberg, quien había ocupado ese cargo en otra oportunidad.

El escrito cierra con una afirmación que la entidad como los distintos actores de este delicado entramado cultural vienen repitiendo desde el 13 de noviembre, cuando se permitió la actividad en salas cerradas con público: “El teatro y la música en vivo protocolizados han demostrado ser seguros y no ser foco de contagios. Abogamos por reanudar la actividad reprogramando las funciones de los espectáculos y manteniendo los mismos niveles de cuidado y prevención que hemo aplicado hasta el momento”, asegura la Asociación Argentina de empresarios teatrales y musicales.

Carlos Rottemberg le toma la temperatura al ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós; a su lado, Enrique Avogadro, ministro de Cultura porteño

En comunicación telefónica con LA NACION, el histórico empresario da algunos detalles sobre el pasaporte cultural. “Es, simplemente, emular lo que se aplicó en otras ciudades del mundo y que funcionó muy bien. Nuestro protocolos fueron ponderados tanto por autoridades nacionales como por las de las distintas jurisdicciones de todo el país. Estuvimos con el presidente Alberto Fernández y con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero hablando de lo bien que funcionaba el sector. El mismo presidente había prometido ir al teatro para Semana Santa, cosa que no pudo cumplir porque se contagió. El jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós fueron a ver espectáculos. Durante todo este tiempo mantuvimos contactos con los ministros de Cultura de Nación, Tristán Bauer y de la Ciudad, Enrique Avogadro. Si el problema ahora es la circulación, entonces ataquemos la circulación; porque en todo este tiempo no estuvo en discusión nuestra actividad presencial en salas”.

Aunque sus teatros no tengan actividad, Rottemberg no se detiene. “El problema durante todo este tiempo no ha sido la falta de protocolo sanitario, sea en una sala grande del circuito comercial o en una pequeña del alternativo. Y hay que dejar otra cosa en claro: sean un espacio grandes o pequeños no abrieron todos los teatros de la ciudad. De hecho, yo tengo al teatro Liceo cerrado y no todas las salas del Multiteatro estaban con funciones-admite- Los espacios que pudieron abrir es porque cumplieron con todos los requisitos e los que hicieron una importante inversión económica para resolver problemas de la ventilación. Por, eso, en este contexto, sostenemos al Pasaporte Cultural que permitiría que si un espectador que salió de un teatro y está circulando por la ciudad, supongamos a las 21:30, si lo para un control la persona muestra su pasaporte en el cual están todos los datos detallado y podría circular en camino a su casa sin problemas.

En París, durante la época dura con estado de sitio, se instrumentó la medida. También en España. El Pasaporte solo sirve para es jornada. En esa especia de salvoconducto está consignados todos los datos necesarios para demostrar el motivo por el cual el espectador podría estar circulando la ciudad luego de las 20 horas. El martes al mediodía, la dirección de Aadet se reunirá con Tristán Bauer. Uno de los temas será el Pasaporte. “Salgo de la queja y me voy a la propuesta. Quiero dialogar y entiendo, incluso, que son demasiados los temas que el Estado tiene que resolver, pero la gente de la cultura tiene que tener una ficha positiva. Lo importante es preservar la salud defendiendo el trabajo”, concluye Carlos Rottemberg.

Conocé The Trust Project



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *