Osvaldo Laport, sin filtro: la escena más vergonzosa de Catriel, su relación con Silvio Berlusconi y sus inicios como el payaso Pototín


Se hizo esperar, pero llegó. Osvaldo Laport fue el invitado de lujo de Los Mammones de este martes, y la espera valió la pena: el actor, fiel a su estilo natural y descontracturado, no tuvo reparos en hablar de todo, desde sus inicios como el payaso Pototín, la escena en la que el frío hizo estragos en el cuerpo de Catriel y la anécdota con una mesita de luz que no tapó lo que debía.

En el comienzo de la charla, el actor uruguayo recordó que, antes de instalarse en Buenos Aires, fue payaso. “Fue en un internado. Yo sentía que les faltaba diversión a los chicos, y así nació Pototín. Todavía guardo el disfraz”, rememoró. Esa no fue la primera vez que, gracias a un traje, se convirtió en un personaje: “Fui albañil, canillita… La actuación aparece en mi vida porque mi viejo y uno de mis hermanos mayores hacían teatro vocacional y yo era su público. Evidentemente, quedó ahí eso, pero a los 8 años, con una actitud caprichosa, le pedí a mi vieja que me hiciera un traje de Papá Noel. Como no teníamos un mango, me lo hizo con papel crepé y salí a repartir caramelos. A partir de ese momento, lo hago todos los años”.

Jey Mammon le pidió, en ese momento, que le contara al público una anécdota que ya había compartido con Estelita, que involucraba a Catriel -el personaje de Laport en Más allá del horizonte-, a su taparrabos y a Grecia Colmenares, su compañera en aquella exitosa telenovela. “Siempre me pregunto por qué las escenas de desnudos se filman siempre en invierno… Estábamos con Grecia en San Antonio de Areco. Hacía un frío infernal. Yo estaba en taparrabos, metido en el agua y ella sobre una balsa. En la escena, yo trepaba a la balsa y hablábamos, pero era imposible. Cada vez que yo subía, ella se reía, pero no me decía por qué. A la tercera vez, me enojé. Le dije: “Loca, me estoy muriendo de frío”. Y ahí, ella me señaló con los ojos. ¡Un botoncito! ¡Es que hacía mucho frío!”, relató entre risas.

Justamente, el actor reconoció que fue esa novela la que le abrió las puertas al mercado internacional, especialmente en Italia. “Era la época de Silvio Berlusconi [uno de los productores de Más allá…], antes de que se dedicara a la política, y él tenía varios canales de televisión. Se habían roto las fronteras, se podían exportar nuestros productos y él fue, junto a Omar Romay, productor de varias ficciones”, explicó. Luego, se refirió al vínculo que mantuvo con el expresidente italiano: “No éramos amigos, pero cuando él estaba en campaña me convocó, y creo que a Luisa [Kuliok] también, no para que formara parte de una lista porque no tengo la ciudadanía italiana, pero sí a él le servía mediáticamente. En ese momento, en Italia éramos Napoleón y yo, era una locura lo que vivíamos”.

En el clásico ping-pong de preguntas y respuestas, Laport se negó a elegir entre Diego Maradona y Enzo Francescoli. También entre el presidente Alberto Fernández y su par uruguayo Luis Lacalle Pou. “No puedo hablar de política porque soy embajador de ACNUR [Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados], pero me parece que los dos tienen una gran responsabilidad, y a los dos les pido sensibilidad para con la sociedad”, se excusó. Tampoco quiso escoger entre Soledad Silveyra y Luisa Kuliok, dos de sus históricas compañeras. “¡Yo sabía que venía esta pregunta! Son dos seres que amo, dos seres queridos de verdad. Con Luisa hicimos por streaming en plena pandemia, Más allá del arcoíris. Solita es mi amiga, pero además, es amiga de mi familia”, explicó.

Entonces, recordó una anécdota de cuando él y Silveyra protagonizaban la obra Cuarto azul. “Una noche, entra un matrimonio con la obra empezada y escuchamos al hombre decir: ‘Ahí lo tenés’. Después, en una de las escenas, estábamos completamente desnudos. Yo tenía que desplazarme por el escenario y la escenografía era mecánica; había una mesita de luz que iba sobre rieles acompañándome en mi recorrido, tapándome estratégicamente, pero en un punto se detuvo y yo seguí. Entonces, se escucha al hombre decir: “¡Viste! ¡Es más chica que la mía!”.

Sin embargo, para dejar en claro que su relación con el público masculino es muy buena, a la hora de elegir entre Más allá del horizonte y Campeones de la vida, el programa en el que personificó al boxeador Guido Guevara, optó por la segunda y explicó: “Con Guevara sumé al público masculino, que aun hoy es mi patrimonio. De pronto, me han dicho más de una vez: ‘Me gusta tu trabajo porque no sos competencia”, indicó.

Por último, sobre su relación con su mujer, Viviana Saenz, explicó: “Hace 40 años que estoy con Viviana, con los altibajos de toda relación. Uno va viviendo y quemando etapas, creciendo, aceptando, y volviendo a elegir. Estuvimos separados, una vez durante un año, pero fue el momento en el que tuvimos más sexo entre nosotros. A Viviana le costó mucho más entender que no hay que perder el tiempo enemistados. Y yo entendí que el silencio es un integrante, también, importante en las relaciones”.

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