Núñez: detuvieron a la joven del buzo rosa, la prófuga del homicidio de las 22 puñaladas



La buscaban desde el viernes pasado, pero ya no estaba en los lugares que solía frecuentar. Su supuesta cómplice ya había sido detenida. Hoy se subió a un auto pero no pudo ir muy lejos. Fue vista por el comisario de la policía bonaerense Javier Martínez que la reconoció y la interceptó. “Soy yo la que buscan”, habría dicho la joven de 20 años. La muchacha tenía orden de captura por su presunta participación en el homicidio de Adrián Muñoz, un vecino de Núñez asesinado de 22 puñaladas y cuyo cuerpo fue encontrado con dos cuchillos clavados en la espalda.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales y policiales. Las dos sospechosas detenidas quedaron registradas en la filmación de una cámara de seguridad cuando, el lunes de la semana pasada, ingresaban junto a Muñoz en el edificio de Ciudad De La Paz al 3300, donde vivía la víctima. También fueron filmadas cuando se retiraban, solas.

Las sospechosas fueron captadas por las cámaras de seguridad de un quiosco de Núñez

Las supuestas asesinas fueron identificadas después de un trabajo hecho entre el equipo de trabajo del fiscal José María Campagnoli, el juez en lo criminal y correccional porteño Alberto Baños, la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE) de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), detectives de la Policía de la Ciudad y especialistas de la División Individualización Criminal de la Policía Federal Argentina (PFA).

“Las dos vivían en La Matanza. Personal de la policía bonaerense se interiorizó en el tema y caminó la zona donde podían estar. El comisario Martínez y personal de la seccional de San Alberto detuvieron hoy a la prófuga en Virrey del Pino”, dijo una fuente judicial.

Muñoz fue asesinado el lunes pasado en su departamento situado en un edificio de Ciudad De La Paz al 3300. Su cuerpo fue hallado con dos cuchillos clavados en la espalda.

“En el departamento de la víctima encontramos la mesa puesta para cenar, pero no llegaron ni a comer. Tomaron whisky. Después ocurrió el homicidio”, explicó una fuente del caso.

Los detectives policiales y judiciales consiguieron la filmación de un quiosco situado en Juana Azurduy al 2500, donde la víctima fue a comprar una gaseosa acompañada de dos jóvenes, cuyos rostros, a pesar de los barbijos, quedaron registrados.

Una de las muchachas llevaba puesto un buzo negro, calzaba zapatillas deportivas negras y tenía en sus manos una bolsa de plástico. La otra vestía un buzo rosa.

“Una vestimenta similar [por el buzo rosa] tenía la persona que estaba sentada al lado de Muñoz cuando el vehículo de la víctima fue registrado por el lector de patentes del gobierno porteño al ingresar, el día del homicidio, a la ciudad de Buenos Aires desde el conurbano”, explicó una fuente del caso.

Los investigadores suponen que Muñoz había ido a La Matanza a buscar a las dos jóvenes que, con el correr de la investigación, se convirtieron en sospechosas del homicidio.

A las pruebas fílmicas, los investigadores le sumaron una fotografía aportada por Reinaldo Muñoz, hermano de la víctima, que vive en España. Se trataba de una imagen de una joven que, según contó el testigo, había comenzado una relación con Muñoz.

“Los rasgos de la joven de la fotografía coinciden con la persona que el día del homicidio vestía el buzo rosa”, explicaron fuentes del caso.

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