New Amsterdam: Mazzy Star, Yo La Tengo, Bon Iver y otras canciones de amor, dolor y curación


En la tradición de las ficciones hospitalarias (de Dr. House a Grey’s Anatomy), Netflix sumó en abril a la serie New Amsterdam, que NBC había estrenado en 2018 basada en el libro Doce pacientes: vida y muerte en el Hospital Bellevue, del doctor Eric Manheimer. New Amsterdam es el nombre de ficción del hospital público más antiguo de la ciudad de Nueva York, fundado en 1731, y su aparición en el formato de este tiempo no parece casual en plena pandemia cuando está puesto el acento sobre la fortaleza de la salud pública. Si bien la serie empieza muy arriba, con James Brown sonando en los auriculares del doctor Goodwin (Ryan Eggold), lo que predomina es una atmósfera intimista que se deja escuchar, apenas, entre habitaciones y pasillos. El cuadro aquel de la enfermera pidiendo silencio traducido a una playlist que refleja sentimientos de reparación y dolor tal como las emociones de la serie.

“Into Dust” (Mazzy Star, 1993). El estilo slowcore de Mazzy Star resurgió en las bandas de sonido de las series en la era streaming (Dr. House, Gilmore Girls y Los Soprano). El carácter atmósferico de su música (que pasa de una electricidad contenida a remansos acústicos en un abrir y cerrar de ojos) y la voz encantadora de Hope Sandoval (1966, de familia méxicoestadounidense) la vuelven un ambient perfecto para escenas evocativas donde el dolor y el afecto se entremezclan. “Into Dust” es una joya acústica rematada por un arreglo de cuerdas que se desvanece con la canción y acompaña con piedad el padecimiento de los internos del New Amsterdam.

“Broken Heart” (Spiritualized, 1997). La idea de space-rock que había quedado trunca entre el primer Pink Floyd y los grupos alemanes de principios de los 70 (Harmonia, Tangerine Dream) fue retomada entre fines de los 80 y principios de los 90 por Jason Pierce, quien lideró los proyectos Spacemen 3 y Spiritualized, cuyo deslumbrante debut, Lazer Guided Melodies. formó una audiencia de culto en el mundo. Especialistas en espacialidad, los Spiritualized dieron lo mejor de sí en Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space, rescatado en la serie a través de “Broken Heart”, una especie de canción de cuna (de hospital) orquestal que transmite sensaciones a las que solo se llega en la soledad de pasillos largos, cuando las horas se consumen entre la ansiedad y la resignación. Psicodelia a corazón abierto.

“May This Be Love” (Meshell Ndegeocello, 1999). Michelle Lynn Johnson adoptó su impronunciable nombre swahili, que significa “como un pájaro libre”, a los 17 años cuando intentaba hacerse un lugar como bajista en Washington, donde creció luego de haber nacido en una base militar norteamericana en Berlín. Devota del Islam, Meshell es una rara avis de la música pop que tocó el bajo para Madonna, Alanis Morrisette y los Stones (en Bridges to Babylon) y puso su voz de contralto como punta de lanza del neo-soul. “May This Be Love” forma parte de su tercer álbum, Bitter, y define un sonido influenciado por el jazz más abstracto de Miles Davis y el estilo de composición de Nina Simone, a quien le dedicó su último álbum.

La canción se corta en un interludio casi ambient que detiene el tiempo. Brillante por donde se la escuche. Una favorita de los soundtracks con cameos sonoros en películas como Batman & Robin, Love & Basketball y Talk to Me, entre otras.

Sigur RósGentileza HumoNegro

“Sæglópur” (Sigur Rós, 2005). Lo más conocido de la música pop islandesa después de la irrupción de Björk en los 90, o quizás lo único que haya conseguido atención internacional desde la remota isla de campos de lava después de ella. El estilo postrock (una deriva de My Bloody Valentine que tiene en el Radiohead más experimental su versión masiva) del grupo va muy bien con el clima intimista de la serie por su sonido etéreo y el característico falsete de su cantante Jón Birgisson. El nombre islandés del grupo quiere decir “Rosa de la victoria”, que es una buena metáfora para esa musicalidad frágil y empoderada musitada en un lenguaje incomprensible que, sin embargo, logró abrirse camino en el mundo por su estilo impar. Incluida en Takk (Gracias), cuarto álbum del grupo con base en Rejkavik.

“Heartbeats” (José González, 2006). González es sueco pero su nombre español es una consecuencia de la diáspora argentina de mitad de los 70, que encontró en los países escandinavos un refugio a la persecución política de la dictadura militar. Influenciado por las canciones de Silvio Rodríguez que se escuchaban en su casa de Gotemburgo, González consiguió renovar el estilo acústico intimista de los primeros 70 traduciéndolo para la generación de la electrónica. Así, “Heartbeats” es una magnífica adaptación de un original del grupo electrónico The Knife (también suecos) que consiguió darle relevancia a su debut Veneer. New Amsterdam no es la primera ficción que recurre a su arrullo minimalista y preciso: se la escuchó antes en One Three Hill, Scrubs y Looking For Alaska. Un artista que nos pertenece, aunque sea de manera remota, y que podría armar una microescena con Juana Molina. “El invento”, subida a las plataformas en febrero de este año, es su primera canción en español.

“Blindsided” (Bon Iver, 2008). Con una sensibilidad parecida pero menos minimalista aparece en la serie esta canción de Bon Iver, el proyecto de folk indie de Justin Vernon que grabó esta canción y la mayoría del primer álbum del grupo retirado en una cabaña en las afueras de Wisconsin. “Blinsided” transmite ese ambiente de retiro con un interesante contrapunto de voces y un uso sutil de la consola de grabación como instrumento. El mood de New Amsterdam pasa entero por esta canción de modulación otoñal que se va en un fade out de mini-pop electrónico.

“A Case of You” (Charlie Dée, 2008). El soundtrack de la serie permite descubrir la voz de la cantautora holandesa Renée van Dongen (1977) conocida como Charlie Dée, quien en 2008 salió de gira por Europa con un show tributo a Joni Mitchell. “A Case of You”, en piano y voz, que Mitchell grabó originalmente en su descollante álbum Blue (1971) es uno de los tres covers incluidos en el EP A Tribute To Joni junto con “Big Yellow Taxi” y “Little Green”. Charlie Dée es casi mimética en su interpretación de la canadiense, lo que le resta vuelo como intérprete aún cuando su performance vocal sea inobjetable.

“Home Again” (Michael Kiwanuka, 2012). De familia ugandesa, Michael Kiwanuka es una de las voces que vino a renovar la tradición afrobritánica con una aproximación acústica e intimista hacia el soul que echa raíces en Van Morrison y Curtis Mayfield por igual. “Home Again” es también el nombre de su álbum debut, nominado a un premio Mercury en 2012. Kiwanuka es un emergente absoluto del pop en la era de las series: su voz es reconocida por la emotiva interpretación de “Cold Little Heart”, la canción que abre todos los capítulos de Big Little Lies (HBO).

“I’ll Be Around” (Yo La Tengo, 2013). Una de las bandas más emblemáticas del indie de los 90, sostenida por un culto internacional que les ha permitido editar más de quince discos fuera del radar comercial, encuentra su lugar en la segunda temporada de la serie. En “I’ll Be Around”, como corresponde a esta playlist, se escucha el Yo La Tengo más reposado y acústico con el trabajo minucioso en los arreglos de guitarra que distingue al grupo. Parte del álbum Fade, se deja oír como el cruce imposible entre los mundos de Velvet Underground y Nick Drake. Una excursión apenas hipnótica y sedante.

“New World Coming” (Nina Simone; darkDark remix, 2020). La enorme Simone editó su primera versión de “New World Coming” como simple en 1971, un año después de que hubiera sido un éxito en la voz de Cass Elliot, una de las chicas en los popularísimos The Mamas & The Papas. Esta versión remixada por el dúo electrónico darkDark (Chris James y Genevieve Vincent) apareció en 2020 como primer track y novedad del álbum recopilatorio (uno más entre cientos) New World Coming. Es un notable ejercicio de sustracción del original, dejando a la Simone flotar en una nube digital de pulsos y vibraciones y dándole contemporaneidad a una voz que se sostiene como un clásico indeleble de la transformación social del siglo XX. darkDark editó en 2021 su primer álbum, aunque la canción más escuchada en Spotify siga siendo, por lejos, este remix o intervención sobre Nina Simone.

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