Murió Bunny Wailer, socio musical de Bob Marley y fundador de The Wailers


Bunny Wailer, un astro del reggae y el último miembro sobreviviente del emblemático grupo The Wailers, falleció el martes en Jamaica. Tenía 73 años.

El artista, un cantante barítono cuyo verdadero nombre era Neville Livingston, formó The Wailers en 1963 con Bob Marley y Peter Tosh cuando vivían en un barrio pobre de Kingston, la capital del país. Juntos alcanzaron la fama internacional con el álbum Catch a Fire. Además de música, los Wailers y otros artistas de la isla de la época popularizaron la cultura rastafari, no solo entre los jamaiquinos sino en el mundo entero.

“Jah-B era un vanguardista, siempre ampliando los límites de la expresión, ya sea a través de la canción, el estilo o la palabra hablada’’, dijo Brian Paul Welsh, un músico local de reggae conocido como Blvk H3ro. “Sólo existió y podrá existir un solo Neville Livingston”, agregó.

Wailer murió en el Andrews Memorial Hospital, en la parroquia jamaiquina de St Andrew, de complicaciones de un derrame cerebral que sufrió en julio, según expresó su manager, Maxine Stowe, a The Associated Press. Su deceso se hizo sentir de inmediato alrededor del mundo. Figuras públicas y fans compartieron fotografías, música y recuerdos del renombrado artista galardonado con tres Grammy en redes sociales. “La muerte de Bunny Wailer, el último de los Wailers originales, pone fin al periodo más vibrante de la experiencia musical de Jamaica”, escribió el político jamaiquino Peter Phillips en Facebook.

“Bunny fue un hermano jamaiquino bueno y consciente”, dijo el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, quien agregó: “Esta es una gran pérdida para Jamaica y para el reggae. Indudablemente Bunny Wailer siempre será recordado por su destacada contribución a la industria musical y a la cultura de Jamaica’’, escribió Holness.

Bunny Wailer en 2008, en el festival Smile Jamaica ConcertAlfred Moya – Wikimedia Commons www.alfredmoya.com

Neville Livingston nació el 12 de abril de 1947 en Kingston. Criado por su padre, conoció pronto a Bob Marley y Peter Tosh en el pueblo de Nine Mile, donde se emparejaron el padre de Neville y la madre de Bob. Los tres jovencitos se quedaron fascinados por las armonías de iglesia de los Impressions, el grupo fundado en Chicago por Curtis Mayfield, y, aunque intentaron grabar en solitario, terminaron por formar en 1963 un grupo vocal llamado inicialmente los Wailin’ Wailers.

Los Wailers, como terminarían por ser conocidos, pasaron el resto de los años sesenta rebotando entre diferentes productores y sellos discográficos, en el envenenado negocio musical jamaicano. En una economía tercermundista, aquella no era una gran opción profesional: Bob Marley tuvo que emigrar a Estados Unidos, para trabajar como obrero en Delaware. Los Wailers continuaron con otro miembro, y Livingston, ya conocido como Bunny, pasó de hacer exclusivamente coros a cantar como solista, sobre todo en temas de su autoría.

Wailer se convirtió en rasta y pronto llamó la atención por sus pelos dreadlocks y sus canciones con mensaje. Puede que su nueva visibilidad explique que, detenido en 1967 por posesión de marihuana, fuera condenado a 14 meses de cárcel. Cuando los Wailers originales se volvieron a reunir, seguían siendo tan pobres como siempre, pero les alimentaba la furia ante la injusticia y la explotación.

La ascensión de los Wailers ha sido ampliamente documentada. Tras experiencias musicales muy productivas, pero apenas remuneradas, con Lee Perry y Johnny Nash, aceptaron lo que parecía una propuesta disparatada de un jamaicano blanco, Chris Blackwell: ser lanzados para el mercado del rock, a través de su sello Island. Se modificaron los arreglos pero no se tocaron las canciones, frecuentemente airadas y ocasionalmente sensuales.

A partir de 1973, la conquista del público internacional fue lenta pero segura. En el proceso, Bunny descubrió que detestaba girar por tierras extrañas y actuar ante gente rara. Discretamente, dejó su puesto a Joe Higgs para los directos fuera de Jamaica. Al igual que Tosh, pronto entendió que el plan de Blackwell consistía en entronizar a Marley como solista. Con las primeras regalías, Bunny fundó su propio sello, Solomonic, inicialmente distribuído internacionalmente por Island.

En solitario, Bunny grabó discos cuidados que se editaban en single para Jamaica y que se reunieron en un álbum formidable, Blackheart man. Allí estaban piezas que ya habían interpretado los Wailers y temas frescos. Su gran himno fue “Dreamland”, donde soñaba con la vuelta a África. El recuerdo de su condena todavía dolía, como explicitó en Fighting Against Conviction.

Bunny Wailer en febrero de 2005, en el concierto One Love de Jamaica que celebró los 60 años del nacimiento de Bob MarleyCollin Reid – AP

Convertido en un pilar del roots reggae, Bunny contó con una audiencia fiel, tanto dentro como fuera de la isla. Creativamente, pinchó con discos como Protest, pero recuperó la forma con In I’s Father House. La muerte de Marley en 1981 y el asesinato de Peter Tosh en 1987 le dejaron como único superviviente de los Wailers. Inevitablemente lo empujaron a grabar álbumes enteros del repertorio del viejo grupo, lo que hizo con gran dignidad. Recibía regularmente visitas de seguidores foráneos, que se asombraban de que viviera en una casa modesta, sin aparentes medidas de seguridad. “Mi gente me quiere”, solía responder.

Más información



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *