Moria Casán: “Nacha Guevara hizo de todo para que estallara y no lo logró”


Moria Casán volvió a uno de sus grandes amores, la obra teatral Brujas. Dicha pieza fue originalmente estrenada en 1991, y el elenco lo completaban Nora Cárpena, Graciela Dufau, Susana Campos y Thelma Biral. Al momento de su debut y durante varias temporadas más, Brujas se convirtió en un verdadero fenómeno. Exultante y feliz por regresar a esa obra, la exvedette contó: “Hoy tenemos dos funciones. Estamos felices porque revivimos la obra después de treinta años y sentimos que es muy atemporal y que, además, es cada vez más de avanzada. Le gana a la temporalidad, está en la quinta dimensión, porque provoca más emoción que en 1991. Este año, para mí, es el más fuerte de todos”.

En diálogo con Pablo Gorlero, en su ciclo radial Parece que viene bien, Casán analizó cuál es la clave del éxito de la obra: “Creo que tiene que ver con que estemos tres de las actrices del elenco original. Eso es muy potente. Las cinco que estrenamos Brujas por primera vez, cada una en un rol muy distinto, le aportamos mucha fuerza. Somos cinco mujeres con personalidades muy distintas, compartiendo el escenario. En la trama, además de haber un gran compañerismo y amistad, hay deslealtad, traiciones y una crítica sobre la educación privada católica y la costumbre de esconder las cosas debajo de la alfombra”.

Ensayo de Brujas

Además, elogió a las dos intérpretes que se incorporaron en esta nueva puesta: Sandra Mihanovich y María Leal. “Están divinas. Mihanovich hace el papel que hacía la gran Graciela Dufau, que no pudo sumarse por problemas personales; y Leal, el de Susana Campos. Divinas las chicas, divino el ambiente y la química que hay entre todas nosotras. Parece que la hubiésemos hecho toda la vida y las chicas tuvieron solo veinte días de ensayo”.

Más adelante, “la one” reflexionó sobre cómo la pandemia impacta sobre la experiencia teatral, y consideró: “La fórmula del éxito actual está en que, en un mundo tan líquido en el que las relaciones se transforman en conexiones que se pueden bloquear, sacar o apartar para quedarte más tranquilo, acá se redescubre el rol de la palabra. La gente está como en misa, como en un ritual. Y ese ritual, en pandemia, es distinto no solamente por el barbijo, sino porque se escucha más eco en las risas. Se escuchan aún más. ¡Es muy loco!”.

La diva sorprendió cuando explicó que volver al teatro no formaba parte de sus planes inmediatos: “Yo tenía ganas de seguir en el modo en que estaba, terminar con el Cantando 2020, quedarme en mi casa y sin moverme de Buenos Aires, que es algo que adoro. Pero soy una bruja blanca que lo que decreta se cumple. Estaba en casa con Maxi Cardaci y veo en la tele una entrevista a Graciela y Nora. Entonces, les mandé un saludo y dije: ‘De la única manera que yo saldría de mi casa es para hacer Brujas con el elenco original’. Tenía otras propuestas, sabrosas de dinero, pero solo podía aceptar este proyecto, que es algo angelado”.

Nacha y Moria compartieron espacio en el Cantando 2020, y ambas protagonizaron varios cruces Prensa LaFlia

Por eso, continuó: “Cuando Nora me llamó desde Mar del Plata para proponérmelo, le dije que sí sin dudar, aunque estuviéramos solas en el escenario. Para mí es balsámico. Estamos con entradas agotadas desde que empezamos”.

En otro tramo de la entrevista, Casán se refirió a su experiencia con Nacha Guevara en la obra La gran depresión, y allí recordó: “Mi gran decepción fue que echaran a la directora, Corina Fiorillo, que yo recién la conocía como directora y como persona, y me pareció divino lo que proponía”. Sin apartarse de ese tema, luego profundizó: “Un día, Corina me llama y me dice que la acababan de echar porque Nacha no la quería. Yo estaba comiendo en un restaurante y le dije que viniera. Nunca me pasó algo así. Estuvimos juntas a pesar de no ser amigas. Le dije que, para mí, ella era un fenómeno y que me encantaba su adaptación de la obra”.

Finalmente, la diva concluyó: “Yo nunca espero nada de los demás, por eso lo que pasó con Nacha no fue una decepción. Cuando me entrego a algo, lo hago de la mejor manera. Hice todo para salvar la obra. Las cosas que se hicieron tenían como objetivo que yo estallara, pero no se consiguió. La obra se terminó por la pandemia. Yo respeté al público y a la producción que me había contratado y había creído en mí. Yo era la vocera de todos, porque nadie quería hablar con la señora. No soy zen ni soy vegana, ni hago yoga, pero aprendí a llevar un buque y sacarlo a flote”.

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