MasterChef Celebrity: Malena Guinzburg sorprendió con su humor negro


El martes trajo un programa de MasterChef Celebrity que marcó como diferencial la presencia de ayudantes famosos. Cada uno de los ocho participantes que estuvo en la gala del martes recibió la sorpresa de un amigo o amiga que llegó para darle una mano, o complicarle la vida.

Las duplas que tuvieron que cocinar a cuatro manos se conformaron así: Cande Vetrano y María del Cerro, Juanse y Nito Mestre, Carmen Barbieri y Fede Bal, María O’Donnell y Ernesto Tenembaum, Dani “La Chepi” y Gabriel Cartañá, Gastón Dalmau y Rochi Irgazabal, Georgina Barbarossa y Pepito Cibrián; y las más divertidas de la noche: Claudia Fontán y Malena Guinzburg.

A comienzos de la década del 90, Claudia Fontán era parte del éxito de Peor es nada, además de ser pareja de Horacio Fontova, compañero de Jorge Guinzburg. Malena tenía once años, y ya le entusiasmaba el teatro y el espectáculo. Tantos años a la par, un humor similar y mucha química entre ambas era inevitable que redundara en un código común que potenció su presencia en el programa.

Entre las muchas intervenciones, la que más divirtió y a la vez sorprendió fue cuando Georgina Barbarossa tuvo que decidir dos compañeros con quienes compartir un beneficio. Mientras todos los grupos no pasaban del “A mí, a mí” o “Te amo” se escuchó la estridente voz de la actriz a los gritos: “Hacelo por mi papá, Georgina”. El toque de humor negro despertó las carcajadas del resto, quien tomó el guante para volver todo aún más bizarro fue Gabriel Cartañá: “No podés usar a un muerto”; y ya Malena, jugada a todo o nada, le replicó con tono caprichoso: “Sí que puedo, puedo usar a mi papá”. Transgresión, talento y humor, tres conceptos que, al menos en la familia Guinzburg, pasaron de generación en generación.

LA NACIONConocé The Trust Project



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *