Maid, la serie sobre una madre maltratada que empieza a limpiar casas, entre otras limpiezas más profundas

De haber sido más corta y, tal vez, de haber tenido menos humor recurrente en determinadas situaciones, Maid podría haberse etiquetado como muy buena. Pero lo que comienza como un drama inspirado en hechos reales, contado con crudeza y desgarro, por momentos deambula por zonas livianas que la corren de su norte inicial.

Basada en el libro Maid: hard work, low pay and a mother will to survive, de Stephanie Land, la ficción que en algunos países se presenta traducida como Las cosas por limpiar está disponible en Netflix desde hace unas semanas. Cuenta el camino de la resistencia de una mujer joven, maltratada por su marido, que decide dejar la casa familiar para criar sola a su hija de dos años… donde pueda.

Madre e hija en ficción y realidad: Margaret Qualley y Andie MacDowell.

Madre e hija en ficción y realidad: Margaret Qualley y Andie MacDowell.

La pequeña Maddy habla poco a lo largo de los 10 episodios, pero su participación en el relato es central. Ella es el motor de la vida de Alex (Margaret Qualley, de impecable composición), que deja su casa tras un ataque de furia de Sean (Nick Robinson), con la nena a bordo del auto y muy pocos dólares en la billetera.

Las cuentas que hace (y que reflejan la pantalla, en un acierto narrativo, muy acorde a estos tiempos de sutilezas visuales) la llevan más a la pesadilla que al sueño de la reinvención.

Pero mete primera y va para adelante, una característica que se verá en Alex a lo largo de esta temporada. Le pasa mucho más que no conseguir techo de entrada ni contención familiar, pero para qué spoilear lo que se puede ver a su debido tiempo. Lo que le da razón al título de Maid (Mucama) es el único trabajo que consigue: limpieza de casas. Compra los productos y acepta la aspiradora prestada.

Y va. Alex siempre va, en auto que termina chocando con su hija sentada atrás, a pie, en ferry, pero va. Va a las casas ajenas, va a un refugio de mujeres maltratadas, a los tribunales a defender la tenencia de su hija, sabe pedir ayuda. Va.

La pequeña Maddy y su madre, Alex.

La pequeña Maddy y su madre, Alex.

Donde no le suele ir bien es en la casa de su madre, Paula, una artista algo excéntrica y provocadora, que de abuela tiene bastante poco. Es un personaje fundamental en la trama, no sólo porque por momentos parece la hija de su hija, sino porque la actriz es la madre real de Margaret Qualley.

Y la actriz es, además, una cara híper conocida del cine: Andie MacDowell, coprotagonista de Cuatro bodas y un funeral, junto a Hugh Grant, entre otras películas taquilleras.

Su trabajo en Maid es sólido, pero sus escenas, en general, son las que llevan a correr un poco el eje del relato, entre el absurdo y ciertas actitudes desopilantes. Podría decirse que si así fue la vida de quien escribió el libro, la serie no haría más que recrear eso y habría que respetarlo, pero se sabe que la ficción siempre tiene crédito en las licencias para modelar su cómo.

Ficha

Calificación: Buena

Drama Protagonistas: Margaret Qualley, Andie MacDowell y Nick Robinson Creación: Molly Smith Metzler Dirección: John Wells Emisión: Diez episodios en Netflix.

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