Luisa Albinoni, a la gente de su generación: “No empecemos a morir antes de tiempo”



Luisa Albinoni, a la gente de su generación: “No empecemos a morir antes de tiempo” Crédito: Instagram

A pesar de que vio, como el resto de la humanidad, modificados sus hábitos y su vida cotidiana por la pandemia de Coronavirus, el balance de Luisa Albinoni sobre el año que termina es positivo.Su paso por Cantando 2020 le devolvió, de alguna manera, un espacio de estelaridad que, por cuestiones personales, había decidido desandar algunos años atrás. “Sentí lo mismo que cuando uno empieza a acceder a la popularidad y comienza a tener éxito en lo que va haciendo. Fue maravilloso, porque reconfirmé que no me habían olvidado”, explicó.

“Los productores me han llamado, pero uno intenta elegir lo que quiere hacer. Yo me fui, casi nueve años de la carrera para ocuparme de la adopción y la crianza de mi hija. En ese momento lo podía hacer, gracias a Dios”, le contó la actriz a Catalina Dlugi, en su ciclo radial Agarrate Catalina.

En rigor, Albinoni entró al concurso de canto como reemplazo de su amiga Carmen Barbieri, que estaba atravesando un problema de salud. Gracias a su desempeño -y a que sus presentaciones resultaron rendidoras en materia de rating- la producción decidió incorporarla como participante titular. “Fueron un montón de olas que se me venían encima de cariño. Fue hermoso, y para mí era un desafío. Creo que va a significar un antes y un después en mi carrera. Y pensar que siempre había tenido mis dudas de hacer un programa de ese tenor”, indicó.

Claro que, como suele ocurrir en ese tipo de formatos, no solo el talento es protagonista. En su caso, la filtración de unos mensajes de audio que tenían como destinatarios a su compañero y a su coach terminaron sacándola de eje, como ella misma reconoció. Pero ese no fue el único acontecimiento por fuera del concurso que la tuvo como protagonista. Una vez que Barbieri regresó a Cantando, comenzaron a circular los rumores de que la relación entre las dos amigas se había enfriado. Y ellas, lejos de negarlo, se prestaron al juego. “Jugamos y nos divertimos con Carmencita. Le estoy agradecida que ella pensó en mí para reemplazarla”, confesó este sábado.

A la hora de despedirse de Cantando, Albinoni se emocionó con la devolución de Nacha Guevara, que la felicitó por haberse atrevido a aceptar un nuevo desafío. “Quisiera dejarle un mensaje a toda la gente de mi generación: ahora empieza la vida”, expresó, la actriz este sábado, en consonancia. Y reforzó: “Hay que levantarse de la silla, hacer lo que podamos. Y si no podemos levantarnos, inventemos algo, pero estemos activos. No empecemos a morir antes de tiempo”.

“Todo esto de la pandemia, a mí me lo hizo replantear, y voy a seguir luchando por eso. Que la gente sepa que se puede, desde nuestro lugar y sin tratar de minimizar a las otras generaciones, que son el futuro. Ya estuvimos nosotros ahí. Les dejamos el lugar, pero desde el nuestro, vamos a seguir trabajando”, insistió.

Otro de los momentos más recordados de su paso por el programa conducido por Laurita Fernández y Angel De Brito fue cuando interpretó “Unchained Melody”, el tema principal de la película Ghost, la sombra del amor. Luego, en distintas entrevistas, contaría que se inspiró en su historia personal y dio a conocer que, a los 19 años tuvo hijo que, oficialmente, falleció a las horas de haber nacido. “Yo lo vi nacer, pero después no lo vi más. Siempre tuve la duda. He tratado de averiguar, pero ya no tengo a quién preguntar”, explicó.

Y agregó: “Por eso encaré la adopción de mi hija de manera totalmente legal; para saber su origen real, para estar tranquila y que no me quede la duda de que a otra mamá le pasó algo parecido a mí. Sería terrible eso para mí”.

Sobre cómo vivió Verónica, su hija de 16 años, esta nueva etapa de su carrera, indicó: “Estaba muy preocupada por mí. Me decía: ‘Ay, mamá, no contestes’. ‘Ay mamá, no digas nada’. ‘Andá tranquila, mami’. Le encantaba que estuviera en el programa, pero me acompañó una o dos veces. Después, con el tema de la pandemia, ya no podíamos llevar a nuestra gente. Pero las veces que pudo acompañarme lo disfrutó muchísimo y la recibieron divinamente. Todo estaba muy limitado por el cuidado y el protocolo. Sé que ella sufría desde casa viéndome, y con esto último que pasó, el día que terminé, ella me recibió de una manera tan cariñosa. Más que mi hija sentí que era mi madre. Me abrazaba, me consolaba. Fue una cosa muy linda. Es tan adulta y tan especial… ¡Es lo más lindo que tengo!”.

Para finalizar la charla, Dlugi le propuso pedir un deseo para el año que comienza, y Albinoni expresó: “Yo arranqué el año con trabajo y lo terminé con trabajo. Con respecto a eso, no me puedo quejar. Ha sido un año duro y me preocupa, por ejemplo, cómo va a hacer la generación de mi hija cuando salga al mundo. Van a ser totalmente distintos, con otros temores, con cosas que nosotros no vivimos. Creo que el mundo está atravesando un cambio muy grande. Creo que tenemos que tratar de tranquilizarnos, seguir cuidándonos mucho hasta que la solución real. Todos queremos sacarnos el barbijo y hacer una vida más normal, pero hay que tener un poquito más de paciencia”.

Y continuó: “A la hora de brindar, pido que empecemos a escuchar al que tenemos al lado aunque piense distinto. Que no peleemos, que no confrontemos, que tratemos de volver a unirnos, porque las divisiones no nos hacen bien. Hay que estar un poquito más relajados, no tan a la defensiva. No siempre el que nos viene hablar y piensa distinto es nuestro enemigo. Quisiera eso: que haya un poco más de comprensión y, por supuesto, que llegue pronto la cura, para poder salir al mundo nuevamente”.

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