Los Mammones: Tyago Griffo habló de los problemas con Gladys la bomba tucumana


A pesar de una trayectoria casi tan larga como su edad, a Tyago Griffo le costó mucho dejar de ser “el hijo de Gladys, la bomba tucumana” fuera del ámbito profesional, en el que desde hace rato brilla con luz propia.

Esta imagen de dependencia, potenciada por el paso conjunto por el Cantando 2020, lleva a que no se pueda hablar con uno del otro, y viceversa. Los Mammones no fue la excepción aunque, a decir verdad, la destreza del conductor en su rol de entrevistador llevó a que las anécdotas discurrieran por diferente cauce.

Persona de carácter complicado Gladys, que además se multiplica por diez para el que está al lado, y por cien si se trata del hijo: “Siempre trato de aconsejarla para lo que a mí me parece bien, lo que creo que es mejor para ella siendo su hijo. Pero tiene una personalidad… además ella es una mujer grande. No comparto sus formas ni la manera de abordar lo que le toca vivir. Antes de salir trataba de hacerme el que no pasaba nada, que estaba todo bien, todo tranquilo. Y también tranquilizarla a ella”. A excepción de un par de ocasiones, esto al aire no se notaba, y el cantante explicó el motivo: “Somos familia, y nos podemos decir de todo. Pero al aire uno tiene que tratar de conservar cierto respeto”.

A pesar de formar una dupla tanto personal como profesional, Griffo aprovechó el momento para pasarle a su mamá alguna que otra factura pendiente del certamen de canto conducido por Laurita Fernández y Ángel de Brito: “Siempre priorizamos más los tonos de ella, tuve que adaptarme a su tonalidad más que ella a la mía porque sino a mamá le quedaba muy bajo. Respeté su trayectoria y me adapté”.

Hasta ahí todo muy correcto, pero Jey Mammon se las arregló para que el músico mostrara su verdadera cara, cuando mirando a la cámara le reconoció: “Me arruinaste, mamá, tuve que cantar todos los temas altos para que a vos te queden cómodos”.

Este tipo de comentarios nunca son gratis, y menos cuando se trata de Gladys, quien enseguida agarra su teléfono y plantea batalla a la distancia. Curado de espanto, a Tyago no se le movió un pelo y reconoció: “Por las dudas, al celular lo apagué”.

Será por eso, o porque la intérprete de “La pollera amarilla” ya estaba durmiendo, es que la noche terminó en paz, con Jey al piano y Griffo improvisando un repertorio que mereció el aplauso de pie de todos los presentes.

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