Los Mammones: Fede Bal, de su opinión de Tinelli al audio del Polaco


La noche de viernes en Los Mammones contó con un invitado al que Jey Mammon presentó como un Truman Show, por lo famosa que era su vida privada. Y entre risas por esa comparación, Fede Bal entró al estudio. A lo largo de una charla que se prolongó por más de una hora y media, el hijo de Carmen Barbieri habló sobre su vida, su carrera, su familia, y su participación en las muchas ediciones del Bailando por un sueño.

Al comienzo de la nota, Fede se refirió a su niñez en el seno de un clan dedicado al teatro: “No es fácil tener tanta familia tan artística. Lo único de lo que se hablaba era de teatro. Llegaba un punto en el que decía: “Basta!”. Pero había mucho amor en el medio, pero también muchas charlas de laburo”.

Más adelante, Jey le preguntó sobre su llegada al Bailando por un sueño, y Fede explicó: “Terminé el secundario, estudié un poco de cine, empecé con Mentasti e hice algunas cosas en producción. De golpe se habían separado mis viejos, un momento muy malo. Yo tenía veinte años, me decían de ir a bailar y yo pensaba “no cazo una”. Pero estaba mal de laburo, y dije: “Lo voy a hacer, no puedo no hacerlo”. De ese modo, Bal comenzó a describir qué pensaba sobre su ingreso a uno de los realities más populares del país: “Ese lugar es medio mágico. Hay que estar un poco preparado para saber qué hacer con esa popularidad. Marcelo es un gran presentador que te toca y te dice “confío en vos este año, fíjate qué podés hacer”.

En otro tramo de la entrevista, el actor se refirió a la importancia que le da a su trabajo, y cómo le sirvió de refugio ante la muerte de su padre, Santiago Bal: “Yo nunca me sentí presionado por nadie, y menos por el medio, pero no es algo bueno esto. Yo todo lo que hice, lo hice porque quise. En el velorio de mi viejo, se hicieron las 22.00 y dije: “Tengo que ir a trabajar”. Y no lo digo como algo bueno, es lo que me pasó, porque en algún punto, la vida sigue. Yo lo tomé como un “me voy a divertir un rato, dentro de un día tan difícil”.

Por último, y entre risas, Bal se animó a hablar sobre el famoso mensaje en el que invitó al Polaco a su casa, y que detonó en una crisis de pareja para el cantante. Luego de asegurar que esa sería la última vez en la que iba a referirse al tema, él contó: “No pasó absolutamente nada. Tengo una pileta muy linda, invité a un determinado grupo de gente, hice un asadito. Fiestas tranquilas, vino El polaco, amigos, algo chiquito, unas treinta personas”. Y asegurando que no había nada más para contar al respecto, Fede dio por cerrado el tema.

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