Las perlitas de MacGyver, el héroe que en vez de armas se las arreglaba con lo que tenía



MacGyver fue una serie para nerds. Richard Dean Anderson encarnó al único héroe de acción que en vez de armas de fuego apelaba a la inteligencia y a la ciencia. Una suerte de James Bond versión scout provisto sólo de una mochila con objetos cotidianos y su inseparable navaja suiza.

El argumento era básico, pero efectivo. Tan simple que el título del show era el nombre del protagonista. No hacía falta saber demasiado: sólo que Angus -ese era su nombre de pila- MacGyver era un agente secreto que cumplía misiones para la Fundación Phoenix y para el gobierno estadounidense.

El tipo era capaz de desarticular a un comando usando un mapa: primero como cerbatana, luego como tabla de sandboard para deslizarse por las dunas del desierto; y finalmente reutilizándolo como parche de un globo aerostático para escapar por los cielos.

La trama no era muy intrincada. MacGyver siempre terminaba resolviendo el conflicto con lo que tenía a mano. Un clip, un rollo de cinta adhesiva, un broche para el pelo o un chicle le bastaban para armar o desarmar una bomba. ¿La clave? Esperar siempre hasta el último segundo de la cuenta regresiva.

Creada por Lee David Zlotoff, la serie tuvo 139 capítulos -de entre 45 minutos y una hora- y se emitió desde 1985 hasta 1992 por la cadena ABC. Mantuvo durante siete temporadas buenos niveles de audiencia y se exportó a más de 70 países, captando a millones de fans que hoy recuerdan con nostalgia las aventuras del galán geek con peinado mullet (corto en la parte superior del cráneo y largo en la nuca).

Richard Dean Anderson / McGyver

Fiel al espíritu de otras series de acción de los ’80, MacGyver tenía toques de humor inocente y era apta para todo público. Para empezar, el protagonista era un tipo callado que despreciaba las armas -Dean Anderson también- y la violencia. Aún cuando era atacado, amenazado o perseguido, nunca mataba. Apenas se defendía intentando lastimar lo menos posible a sus enemigos.

Además de logrados efectos especiales -para la época-, cada entrega era una especie de clase científica didáctica. A veces, cuando a Mac se le presentaba un problema, una voz en off del propio Anderson contaba alguna anécdota explicando cómo y por qué se le había ocurrido tal o cual resolución, aportando algún principio matemático, de física, química o ingeniería.

La música de la serie, creada por Randy Edelman, también quedó marcada a fuego en la cultura popular. La presentación arrancaba con un resumen de algunas de las artesanales proezas de Dean Anderson en el show. Hasta que una explosión acaparaba la pantalla; las letras rojas y doradas de “MacGyver” aparecían sobre el fuego y en la tele sonaba el característico tata tata tata tata tan, tata tan, que todos conocían y tarareaban.

Muchos fans recuerdan con nostalgia al galán nerd con peinado ‘mullet’.

“Con la actuación estelar de Richard Dean Anderson”, decía una locución en español neutro, y la imagen se detenía para mostrar en primer plano al carilindo cerebral que empezó ejecutando sus propias escenas de riesgo, pero que en las últimas temporadas acudió a dobles tras caer en una zanja y lesionarse su espalda en plena filmación.

En Argentina, la serie se vio por el viejo Canal 13, en Telefe y en América TV. Se siguió repitiendo durante varios años a través de Uniseries y Retro. Hasta no hace tanto, TCM Classic Entertainment seguía transmitiendo las hazañas del genio que solía trasladarse en un jeep descapotable.

¿Quién sos? ¿MacGyver?

Richard Dean Anderson (69) nació en Minneapolis, Minnesota, igual que Bob Dylan y Prince. Muchos aspectos de su vida personal, como el día de su cumpleaños (23 de enero) o su fanatismo por el hockey sobre hielo (quiso ser jugador profesional hasta que sufrió fracturas en sus dos brazos) los comparte con MacGyver, el papel que lo convirtió en estrella.

“En 1992 ya estaba un poco harto. MacGyver llevaba siete años al aire y yo estaba prácticamente en todas las tomas, no tenía vida”, confesó años después Anderson, que desde 1997 hasta 2007 coprotagonizó la serie de ciencia ficción Stargate SG-1.

Las ocurrentes resoluciones del hombre de la navaja milagrosa calaron fuerte en el inconsciente colectivo mundial. Acá, sin ir más lejos, cuando alguien propone una solución ingeniosa para algún problema casero, enseguida surge la referencia en clave irónica: “¿Quién sos? ¿MacGyver?”.

Varios años después de MacGyver, Anderson fue el General Jack O’Neill en la serie Stargate SG-1.

Cuenta el mito que existió un MacGyver -más o menos- real que asesoraba a la producción. A medida que la serie crecía en espectadores, a los guionistas se les empezaron a acabar las ideas, el principal atractivo de la serie. Entonces decidieron recurrir a John Koivula, un gemólogo -estudiosos de piedras preciosas- que funcionó de consultor científico durante varias temporadas.

Es que a la dificultad de pensar en trucos, se le sumaba la imposibilidad de utilizar armas de fuego. Sin embargo, algún fan -o detractor- de la serie descubrió que, en dos ocasiones, el pacífico Mac traicionó sus principios: en el capítulo piloto, MacGyver dispara un AK-47 semiautomático; y en otro, desarma una pistola para improvisar una llave fija (¿esa también cuenta?).

Cuando se emitió el episodio que revelaba por qué MacGyver odiaba las armas -cuando era niño, un amigo suyo había muerto por un accidente con una pistola-, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) de Estados Unidos puso el grito en el cielo. “Desde ese momento, nos pusieron en su lista negra. Alientan a la gente a no mirarnos y boicotean nuestros auspiciantes”, contaba en 1990 Steve Downing, uno de los productores ejecutivos de la serie y ex agente de policía de Los Angeles.

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Claro, el poderío de la estrella del show residía en la intelección. Y en la cortaplumas suiza roja, esa que se volvió legendaria y que todos querían tener. En Thailandia, por ejemplo, a la Victorinox ‘Spartan’, el modelo más utilizado en la serie, le decían “la MacGyver”. Así de popular fue en todo el mundo.

Una de las perlitas de MacGyver fue cómo Dean Anderson ganó el papel. Cuentan que durante la audición, Richard se dejó los anteojos puestos, y el director de casting creyó que eso suponía un gesto de un tipo sin pretensiones, algo que el equipo creativo buscaba en el protagonista. La paradoja es que en la serie, MacGyver no usa lentes.

El éxito de la serie logró que los creativos artilugios del protagonista tengan su ‘gentilicio’. De hecho, el término “macgyverismos” es utilizado en un capítulo. Lo curioso es que todos los trucos del show están basados en hechos científicos. Pero los creadores decidieron no mostrar los pasos necesarios para llevar a cabo cada experimento, para que los chicos que veían la serie no intentaran replicarlos en casa.

Pete, mi (único) buen amigo

El único actor que aparece en los 139 episodios de MacGyver es Richard Dean Anderson. El que le sigue, con 126, es Dana Elcar, el actor que encarnaba a su jefe Pete Thornton, un pelado tierno con cara de bonachón que le asignaba las misiones y le cuidaba las espaldas a Mac -a veces, le salvaba la vida- y le bancaba todas sus ocurrencias.

“Su nombre es MacGyver. Puede arreglar cualquier cosa. Podría arreglarte una computadora con una horquilla para el pelo y un pedazo de cinta adhesiva”, es una de las frases célebres de Pete, quizás el único amigo en quien MacGyver podía confiar ciegamente.

Elcar apareció como actor invitado en el episodio piloto. Y parece que de entrada logró una buena química con Dean Anderson, quien le recomendó a los productores contratarlo como personaje principal. Por eso es que recién se sumó a la serie -ya como Pete- en el undécimo episodio de la primera temporada.

Dana Elcar compuso a Pete Thornton, el jefe y mejor amigo de MacGyver.

En 1991, Dana Elcar comenzó a desarrollar glaucoma, una condición degenerativa de la vista que causa ceguera. Los productores decidieron incorporar la enfermedad a su personaje. A los 78 años, Elcar murió el 6 de junio de 2005 en Ventura, California.

“En esos primeros años como actor, me hizo las cosas muy fáciles. Fue una experiencia de aprendizaje muy cálida y amorosa durante los siete años que duró la serie”, dijo alguna vez Dean Anderson sobre su colega.

Así está hoy Richard Dean Anderson, a 35 años del estreno de MacGyver.

MacGyver acumuló admiradoras tanto fuera como dentro de la pantalla, pero en la ficción nunca tuvo una relación estable. A falta de una actriz protagónica fuerte, la serie incluía a personajes femeninos esporádicos. Algunos eran más recurrentes como el de la naive Penny Parker, interpretada por Teri Hatcher (una de las Amas de casa desesperadas), quien salió con Dean Anderson en la vida real.

Dicen que la decisión de no buscarle novia a McGyver tenía una razón: los espectadores de la serie mostraban su indignación cada vez que el fachero agente se ponía romántico.

Otro de los personajes que más apareció en el show fue el de Jack Dalton (Bruce McGill), un piloto de avión y viejo amigo de MacGyver con cierta avidez por la plata fácil y que solía meterse en problemas. Su debilidad era que Mac le conocía todas las mañas: cuando le titilaba el ojo izquierdo, sabía que estaba mintiendo.

Las películas y el (fallido) joven heredero

Una costumbre de las series rendidoras de los ’80 era -una vez terminada la producción- lanzar películas para televisión, aprovechando los resabios del fenómeno. MacGyver tuvo dos, ambas protagonizadas por Dean Anderson y estrenadas en 1994: MacGyver y El tesoro perdido de la Atlántida y MacGyver hacia el día del juicio final (están disponibles para ver completas en YouTube).

En 2003 se planeó hacer un spin-off titulada Young MacGyver, que contaba los orígenes del personaje. Se llegó a realizar un capítulo piloto, pero el proyecto no prosperó. Finalmente, en 2016 se lanzó la precuela homónima, con Lucas Till en el rol de un MacGyver diez años más joven.

Lucas Till encarna al nuevo MacGyver en la serie que este 7 de febrero estrena su cuarta temporada.

A diferencia de la de 1985, la adaptación -el 7 de febrero se estrena la cuarta temporada- tiene más humor y su protagonista trabaja en equipo. Gran parte de las críticas fueron negativas, justamente por querer “actualizarla” y no respetar los ribetes de la historia original.

Dean Anderson tampoco le dio el visto bueno: “No me enloquece, te soy sincero. Habían hecho una prueba para el programa y descubrieron que no era tan atractivo como querían, así que me llamaron y me preguntaron si quería ser parte. Y yo dije que no”, blanqueó el actor.

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Luego justificó sus críticas: “Es un negocio, pero… no creo que hayan sido fieles a la franquicia. Suceden tantas cosas que no se ve el proceso de pensamiento del que nos enorgullecíamos. Digamos, MacGyver ve el problema, ve soluciones al problema, lo ves reuniendo la solución, y luego resolviendo el problema. En la nueva, es boom boom boom y todo sucede muy rápido”, disparó.

WD

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