Las dos caras de Phil Spector: genio de la producción musical y femicida



Phil Spector cumplía una pena de 19 años de prisión por femicidio. Tenía 81 años y había sido un genio de la producción musical: inventó la pared de sonido (“Wall of sound”), produjo Let It Be, de los Beatles y tantísimos hits que llegaron a los primeros puestos de los rankings

En una constatación biológica de su ocaso, la cultura pop produce en los últimos años tantas necrológicas como novedades (o acaso más). En lo poco que va de 2021 se fueron Gerry Marsden (3 de enero), voz de los Pacemakers, quienes rivalizaron con los tempranos Beatles en Liverpool; Sylvain Sylvain (13 de enero), guitarrista de los icónicos New York Dolls, y este sábado, a los 81 años murió Phil Spector, emblema del productor como artista, quien contribuyó a definir el sonido de los 60 y 70 con su legendaria “wall of sound” (pared de sonido). Spector purgaba una condena de 19 años en una cárcel de California por el femicidio en 2003 de la actriz Lana Clarkson. Un mes atrás le habían diagnosticado Covid-19 dentro de la prisión hasta que el viernes tuvo que ser internado y según el Departamento Correccional de California murió “de causa natural a las 18.35 del sábado 16 de enero de 2021 en un hospital externo. La causa oficial de su muerte será determinada por el examen médico en el despacho del sheriff del condado de San Joaquín”.

Harvey Phillip Spector había nacido el 26 de diciembre de 1939 en el viejo Bronx de Nueva York. Hijo de una familia de clase media judía, sus raíces estaban en Ucrania de donde había emigrado su abuelo quien al llegar a Estados Unidos cambió su apellido de Spekter a Spector. En una pirueta de geopolítica pop, el ocaso de su carrera marcó el ascenso de Regina Spektor, una emigrante rusa que despegó como cantautora también en Nueva York. La familia del productor y compositor continuaría con su ADN migratorio. Cuando en 1949 el padre de Phil se suicidó pegándose un tiro en la sien, su madre armó las valijas y se llevó a toda la familia a Los Ángeles, donde los Spector comenzarían una nueva vida y el productor forjaría una leyenda hecha de la mezcla de genio, excentricidad y crimen. No es un detalle menor que el nombre de su primer hit con The Teddy Bears (1958) fuera tomado del epitafio grabado en la lápida de su padre: “To know him is to love him” (“Quererlo es amarlo”). Se trataba de una balada inspirada en el estilo doo wop que se puede escuchar en YouTube donde vemos a un Spector de casi 20 años tocándola en la guitarra en el show de televisión de Perry Como, una estrella de los 50.

Era el comienzo de su marca en la historia de la música popular del siglo XX. Spector comenzó como productor independiente trabajando para Elvis Presley, Connie Francis y Ray Peterson, entre otros cantantes, y ya en 1961 le dio a Ben E. King (“Stand by me”) otro éxito con “Spanish Harlem” que también grabaron Aretha Franklin, The Mamas & The Papas, Cliff Richard y Neil Diamond. Con su propio sello Phillies Records, Spector había compuesto y producido 21 discos simples de los que vendió 13 millones de copias con los que obtuvo nueve discos de oro entre 1962 y 1964. Antes de cumplir 25 años el nieto un inmigrante ucraniano había amasado una fortuna de dos millones de dólares. Era la imagen viva del self made man y el sueño americano.

La idea contemporánea que tenemos de Spector (el productor-artista: de Brian Eno a Dr Dre) empezó a cifrarse cuando firmó a The Darling Sisters y las convirtió en The Ronettes en 1963. Las hermanas Veronica (luego Ronnie) y Estelle Bennet y su prima Nedra Talley fueron modeladas a su antojo y sobre un repertorio de baladas construyó ese sonido que daría en llamarse “Wall of sound”, lo que las diferenciaba del estilo Motown. Spector superponía capas de instrumentos una sobre otra hasta crear una atmósfera sofocante y embriagadora que definió como “una interpretación wagneriana del rock and roll”. Con apenas un álbum, The Ronettes no solo fueron la única banda de chicas que abrió shows para The Beatles sino que las ideas que Spector había aplicado en ellas fueron luego adaptadas por Brian Wilson para crear el esencial álbum de Beach Boys, Pet Sounds, en 1966.

Phil Spector en 1989. El productor musical tenía 81 y cumplía con una pena de 19 años por femicidio Fuente: AP

Allen Klein, quien sucedió a Brian Epstein como manager de Los Beatles, llevó al productor a Londres y lo integró al exclusivo círculo de los Fab Four. Empezó produciendo “Instant Karma!”, el primer sencillo de The Plastic Ono Band, y luego se involucró en las sesiones que se habían hecho para un álbum que se iba a llamar Get Back y terminó siendo Let It Be. En el medio Spector transformó el sonido de The Beatles dándole al canto de cisne del grupo su impronta sónica. El ejemplo más memorable está en los arreglos de cuerdas de “The Long and Winding Road” del que McCartney renegó por décadas hasta que en 2003 volvió a reeditar el álbum como Let It Be. Naked, quitando de la mezcla los arreglos de Spector. Fue como si se anticipara a la condena posterior por el asesinato de Lana Clarkson. Se podría decir que Paul “canceló” a Spector e intentó borrar de un plumazo su marca en el sonido del grupo. Imposible: nadie que haya escuchado la versión original puede preferir la mezcla Naked. Las cuerdas que se estiran en espiral son tan memorables como las primeras cinco palabras de la canción cantadas casi a capella.

La marca wall of sound en el núcleo del grupo fue más allá de la disolución en abril de 1970. Spector produjo el mejor álbum solista hecho por uno de los cuatro Beatles: el triple All things must pass de George Harrison. Y fue quien lo convenció para que “My Sweet Lord” fuera el simple de difusión. Oído absoluto para los charts, también. Lennon volvería a contratarlo para los discos Some Time in New York City y el nostálgico Rock ‘n’ Roll que inspiró a su vez el sonido de Born to Run de Bruce Springsteen.

En estudio, con Yoko Ono y John Lennon

La impronta de Spector en el sonido de los artistas que producía ha sido tan fuerte que, como en el caso de Sir Paul, terminaba produciendo rechazo. Pasó con artistas tan opuestos como Leonard Cohen (Death of a Ladies Man, 1977) y The Ramones, quienes obsesionados con las Ronettes lo llamaron para producir End of the Century (1979), uno de sus mejores discos del que ellos mismos y sobre todo sus fans acérrimos renegaron. La grabación de ese disco al que Spector le dio luminosidad pop dio una de las historias que alimentan su anecdotario. Según el relato de Dee Dee Ramone, el productor amenazó al grupo con un revólver si se retiraban del estudio en desacuerdo con sus propuestas.

Lo cierto es que Spector portaba armas y las exhibía en su mansión “Pyrenees Castle” en Alhambra, California. Como quedó demostrado cuando encontraron el cuerpo sin vida de Clarkson sentada en un sillón de estilo francés y con una pistola Colt a sus pies. Spector declaró a los medios que la actriz se había suicidado accidentalmente al besar la pistola pero las evidencias eran por demás condenatorias. Pagó una fianza de un millón de dólares y quedó en libertad hasta que en abril de 2009 lo condenaron a prisión por homicidio. La condena afirmó su veredicto en los testimonios de otras mujeres que habían sido amenazadas antes con armas de fuego por negarse a tener sexo con el productor.

Spector estuvo casado con Anette Merar, vocalista de The Spectors Three, de la que se divorció para volver a casarse con Ronnie Spector con quien adoptó a tres chicos y convivió hasta 1974. En 1982 tuvo dos gemelos con Janis Zavala y en 2006 se casó por tercera vez con Rachelle Short, a quien le llevaba casi cuarenta años y le produjo Out of my Chelle, un álbum irrelevante.

Difícil que aquel epitafio de su padre que le dio nombre a su primer hit aplique ahora para él. Acaso requiera de una leve reescritura: “Oírlo es amarlo”. En mono o estéreo.

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