Las claves de Súbete a mi moto, la serie que cuenta los secretos de Menudo



2020, Ciudad de México. Edgardo Díaz, el productor, manager y creador de Menudo, le asegura a una fan -ya adulta- que el grupo siempre fue un negocio, fruto de su arduo trabajo durante dos décadas. Ella está convencida de que eran algo más que una empresa lucrativa producto de su visión.

La cámara viaja a un show de 1981, la década de oro de la banda infanto-juvenil de Puerto Rico que revolucionó la música pop latina, con primeros planos a los cinco miembros de entonces subiendo al escenario para cantar el hit que da nombre a esta producción grabada en la isla del Caribe y México.

El arranque de Súbete a mi moto, la serie que cuenta la historia de Menudo -disponible en Amazon Prime Video desde este viernes 9 de octubre-, es efectiva en cuanto a expectativa. Basada en hechos reales, entrevistas a participantes del grupo y a Díaz, la historia está contada a través de su figura.

Yamil Urena encarna a Edgardo Díaz, el creador y manager de Menudo. La serie está centrada en su figura.

Tiene lógica: en los comienzos, Menudo cambiaba constantemente su formación para seguir siendo una banda de niños. Lo que nunca cambió fue su manager, el cerebro detrás del fenómeno, que de joven es interpretado por Yamil Urena.

Menudo fue furor en Latinoamérica durante décadas -también pisó fuerte en los Estados Unidos y algunos países de Asia-, y sirvió como plataforma de las carreras de Ricky Martin y de Robi Draco Rosa. Ambos se sumaron al grupo en 1984, pero Rosa estuvo hasta 1987, y Martin dejó la banda dos años después.

En esos años, Menudo se volvió una boy band más adolescente que infantil. Se intuye que cuando la serie recorra esa etapa, se aboque también a las únicas dos figuras que trascendieron al grupo, sobre todo la de Ricky, que será encarnado por Felipe Albors y Ethan Schwartz en dos etapas distintas de su vida.

Súbete a mi moto, el título de la serie, fue uno de los grandes hits de Menudo. Fotos: Amazon.

La trama del primer episodio se traslada más atrás en el tiempo, más precisamente a 1975, para mostrar al productor manejando a La Pandilla, un grupo español de cuatro chicos y una chica que tuvo gran éxito en Puerto Rico, y que se disolvió cuando sus integrantes crecieron.

“Yo no necesito más cantantes mujeres, necesito más fans mujeres”, le dice Díaz a su secretaria en 1977, ya disuelta La Pandilla, y probando suerte con Aqua Marina, un cuarteto juvenil conformado por dos mujeres y dos hombres.

Convencido de que la industria reclamaba una banda infantil sólo de varones, Díaz reúne a tres de sus primos segundos: Ricky, Carlos y Óscar Meléndez Sauri. La primera formación de Menudo se completa con los hermanos Fernando y Nefty Sallaberry Valls, hijos de un médico amigo de Díaz.

La serie cuenta la historia de la banda infanto-juvenil boricua que fue un furor en Latinoamérica en los ’80.

La ficción no le escapa a los detalles del origen del mito: muestra esos shows fundacionales en ferias, la grabación de las canciones iniciales que escribía el propio Díaz, la primera sesión de fotos, y hasta la creación del logo del grupo.

Aunque Menudo se mantuvo en la cresta de la ola durante una década -en los ’90 empezó a decaer en popularidad-, con el tiempo se supo que no todo fue glamour pop, éxito y rédito económico.

En principio, la serie le apunta a la explotación infantil y a la visión mercantil de Díaz, que en los orígenes de Menudo sacaba y ponía a chicos a piacere, a partir de cláusulas que incluía en los contrato que firmaban los padres: si cumplían 16 años, les cambiaba la voz o empezaban a mostrar vello facial, los echaba sin pruritos.

Veremos si más adelante se aborda una acusación más grave y reciente sobre su persona, ya que en 2014 Roy Roselló, uno de los tantos integrantes que pasó por la banda, acusó al manager y creador del grupo de haber abusado sexualmente de varios integrantes de Menudo.

Menudo fue un fenómeno sin precedentes para el pop latino.

Como en Luis Miguel, la serie, Súbete a mi moto va y viene en el tiempo. La historia del grupo en los ’80 sigue una línea cronológica. En el presente, la ficción involucra a la hija de Renata -la fan que habla con Díaz al comienzo- que entrevista al propio productor para su blog.

Ésa parece ser la única subtrama de la ficción. En el 2020, Edgardo Díaz (Braulio Castillo) justifica ciertos manejos irregulares y amorales, como hacer trabajar a niños o grabar canciones de otros artistas sin pagar los derechos.

“Los nenes trabajaban, pero yo trabajaba mucho más. Ellos iban al colegio; cuando no lo hacían, tenían su tutor, comían bien, hacían ejercicio. Y yo me ocupaba de que descansaran por lo menos 8 horas diarias”, dice el Díaz veterano de ficción.

Edgardo Dïaz fue el cerebro detrás de Menudo. Para él, la banda siempre fue un negocio.

“Era otra época. Ni yo le pagaba a ellos los derechos ni ellos me los pagaban a mí”, argumenta cuando le preguntan por la grabación en español de Chiquitita, de ABBA, uno de los primeros éxitos de Menudo.

Otro de los personajes que, según se percibe, tendrá una fuerte injerencia en la historia, es el de José Luis ‘Joselo’ Vega (Sian Chiong), un joven colaborador de Díaz que se convertiría en el coreógrafo de Menudo, y más adelante, en la mano derecha de Ricky Martin como solista.

Creada por Mary Black-Suárez (productora ejecutiva de Hasta que te conocí, la bioserie de Juan Gabriel) y Sergio Jablón, Súbete a mi moto tendrá 15 episodios que rondarán los 45 minutos, tiempo suficiente para contar en detalle el devenir de Menudo, un fenómeno latino sin precedentes y que marcó el camino de boy bands posteriores como Backstreet Boys, New Kids on the Block, One Direction, o los actuales BTS, estrellas del K-Pop.

SL

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