La Superball y Prode: a falta de torneo local, dos documentales sobre el fútbol



Con una diferencia de veinte días, se estrenaron dos originales documentales nacionales que giran en torno al fútbol y comparten un mismo escenario: la provincia de Córdoba. La Superball, de Agustín Sinibaldi, transcurre en Bell Ville y recorre los vaivenes de un invento argentino: la pelota de fútbol sin tiento, con costuras invisibles y válvula para inflarla. A 200 kilómetros, en la capital provincial, sucedió la insólita anécdota que reconstruye Prode, de Mauro Beccaría.

Por sus ribetes antiheroicos y de épica barrial, la historia de Prode -disponible en Flow- parece inspirada en un cuento de Roberto Fontanarrosa o de Osvaldo Soriano. Pero es real: el domingo 6 de mayo de 1984, Racing de Córdoba recibía a Ferro en el partido nocturno del domingo, el que cerraba la sexta fecha del torneo Metropolitano. Con un detalle: el plantel había jugado una tarjeta al Prode y había acertado los doce partidos previos.

Sólo les faltaba ratificar la cruz que habían puesto en el propio: local. Se habían tenido fe y habían apostado por sí mismos. Es decir que si ganaban, además de los dos puntos que en ese momento se daban por victoria en el torneo, se llevarían el millonario pozo acumulado en el juego de Pronósticos Deportivos.

La película empieza mostrando la actualidad de aquel club del barrio de Nueva Italia, que desde fines de los años ‘70 hasta 1990 supo competir en Primera División y ahora intenta resurgir desde el ascenso. Y después se sumerge en los recuerdos de esa noche increíble, intercalando el resumen de ese partido, con los relatos de Mauro Viale y los comentarios de Enrique Macaya Márquez, con los testimonios de los protagonistas.

Entre el director técnico Pedro Marchetta, el capitán y figura del equipo, Roberto “Pato” Gasparini, y otros integrantes de ese plantel reconstruyen todo el episodio: desde que decidieron jugar la boleta y cómo discutieron democráticamente qué apostar en cada partido, hasta el desenlace triunfante, pasando por cómo fueron viviendo las alternativas del juego esa noche.

El partido tuvo todos los condimentos de una película de Hollywood. Racing iba ganando, pero Ferro se lo empató, y se fueron al descanso 1-1. El árbitro casi echa a Gasparini en el entretiempo, pero lograron convencerlo de que lo perdonara. Y en el segundo tiempo, cuando el poderoso Ferro de Griguol dominaba el juego, el propio Pato metió, de tiro libre, el 2-1 final.

Las imágenes del partido se complementan a la perfección con la narración de los héroes de esa noche y las escenas de Yo gané el prode… ¿y Ud.?, la película de 1973 de Emilio Vieyra, en la que Silvio Soldán -también entrevistado por Beccaría- hacía de sí mismo, como conductor de un programa en torno al Prode. Así, el documental combina suspenso, humor y costumbrismo, y hasta tiene una vuelta de tuerca final que los deja a todos como hermosos perdedores.

Además de la tonada cordobesa y el fútbol, ése es otro punto en común con La Superball –disponible en Cine.ar Play-, que también cuenta la historia de una victoria con sabor a derrota. En 2017, el Congreso declaró a Bell Ville como Capital Nacional de la Pelota de Fútbol gracias a que ahí, en 1931, se inventó la Superval (con esa grafía), que le dio un salto de calidad mayúsculo al principal elemento del deporte más popular.

Hasta ese año, la pelota se cerraba gracias al tiento, una tira de cuero de vaca duro que sobresalía y lastimaba la cabeza de los jugadores al cabecear. Pero tres bellvillenses, Romano Polo, Antonio Tossolini, y Juan Valbonesi, inventaron un balón que prescindía de ese molesto elemento. “Nunca en la historia del fútbol hubo un invento más importante que la costura invisible, por eso declaro a Bell Ville capital mundial de la pelota de fútbol”, dice uno de los entrevistados.

Uno de los costureros que cose a mano pelotas, en “La Superball”.

Los diarios de la época calificaban al trío de inventores -que además crearon el inflador Topoval y la paleta Saquefort- como los “tres Edison criollos”. Además de repasar el nacimiento de la Superval, el documental se va un poco por las ramas al repasar la historia de los clubes de fútbol de la ciudad, el Bell y el Argentino. Luego, con más pertinencia, aborda el devenir de las fábricas de pelotas, una industria que surgió a raíz de aquel invento, supo ser pujante y hoy lucha por sobrevivir.

Espejo de la Argentina, es el cuento de lo que pudo haber sido y no fue. Las multinacionales y la competencia china pusieron contra las cuerdas a las pelotas de origen nacional, que no lograron figurar ni en el Mundial ‘78 ni tampoco consiguieron ganar la licitación para ser proveedoras oficiales de la Asociación del Fútbol Argentino.

Entre Mario Kempes –el bellvillense más famoso-, el dueño y los empleados de una de las fábricas de pelotas (Dalemás), un nieto de Polo y vecinos emblemáticos van trazando un mapa afectivo del pasado y el presente de la ciudad y, a la par, de su célebre invención. También se muestra el paso a paso de la fabricación de pelotas, que mantiene una asombrosa cualidad artesanal para tratarse de un producto tan masivo.

La vieja pelota con tiento, en una escena de “La Superball”.

Más allá de su emotividad, La Superball deja algunos baches. El más notorio está vinculado a la situación de las costureras y los costureros de pelotas (del “fulbo”), que denuncian precariedad y explotación sin que haya ninguna voz empresarial que dé explicaciones por ese maltrato laboral. Un capítulo que habría merecido más desarrollo y que tal vez amerite otro documental.

Prode

Documental. Argentina, 2019. 63’, ATP. Disponible en Flow.

La Superball

Documental. Argentina, 2020. 68’, ATP. Disponible en Cine.ar Play

SL

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