La historia real que inspiró a Lo imposible, ahora en Netflix



Lo imposible es de esas películas que no se pueden dejar de ver. Estrenada en 2012, fue un éxito de taquilla y ocho años después desembarcó en Netflix, donde el éxito se repite. Se encuentra entre las 10 ficciones más vistas por los usuarios del servicio de streaming en el país.

El filme relata el drama que una familia española vivió en la vida real en 2004, mientras pasaba sus vacaciones en un hotel de Tailandia. Sus vidas tomaron un rumbo impensado cuando el 26 de diciembre se desató una catástrofe natural devastadora. El terremoto del Océano Índico que provocó una serie de tsunamis con epicentro en Indonesia y mató a más de 250 mil personas de 14 países.

El guión sigue a la médica María Belón (Naomi Watts) y su hijo mayor (Tom Holland), que son arrastrados de una piscina por olas gigantescas y tratan de sobrevivir en medio de fuertes corrientes de agua. El padre, Henry Bennett (Ewan McGregor) se refugia con sus otros dos hijos, Tomás y Simón, en una habitación.

Los verdaderos sobrevivientes de Lo imposible.

Lastimados y en estado crítico, María y su hijo vivieron la traumática experiencia de sobrevivir y buscar a la otra parte de la familia, entre muertos, heridos y médicos desesperados que no daban abasto, sin saber si los otros miembros habían logrado escapar.

Esta historia llegó a los cines gracias a que Belón fue convocada a contar su experiencia en el programa radial de Gemma Niegra en la Cadena Ser. “Ahora te pasarán muchas cosas, mucha gente te llamará”, le explicó Niegra al finalizar el ciclo. La conductora tenía razón, porque Belén Atienza, quien fue la productora del filme, contactó a la sobreviviente y comenzaron a hacer los planes para Lo imposible.

Si bien cada uno de los integrantes de la familia habló con el actor que les dio vida en la ficción para contarle qué es lo que vivieron y cómo se sintieron, Belón fue la que más se involucró en el proyecto y coescribió el guión. Con la dirección de Juan Antonio Bayona, se convirtió en la película española más taquillera de la historia.

Se trató de un proceso muy largo de posproducción. Se grabó en en veinte poblaciones de Tailandia y en los estudios de la Ciudad de la Luz en Alicante, donde se filmaron las secuencias del tsunami.

Los actores, la británica Naomi Watts (d) y Tom Holland (i) junto al cineasta español Juan Antonio Bayona (c) durante el rodaje de Lo imposible. Foto EFE

Este hecho cambió por completo a la familia. En una entrevista que dio al medio español ABC, 10 después de la catástrofe Belón contó cómo afecto esa experiencia en su hijos, que entonces tenían 10, 8 y 5 años. 

Lucas, el mayor que acompañó a su madre durante toda la odisea, decidió estudiar medicina para cumplir con lo que le dijo a su mamá en una escena de la película cuando salen del hospital tailandés. “Esto no me vuelve a pasar, que no sepa distinguir un antibiótico de otro”.

Hoy Lucas es uno de los tanto médicos que se encuentra en la primera línea luchando contra la pandemia del coronavirus en una unidad de cuidados intensivos de Londres, Inglaterra.

Tomás, el del medio, recibió un título en Ciencia, Tecnología y Relaciones Internacionales por la prestigiosa Universidad de Georgetown, en los Estados Unidos. Gracias a becas y buen promedio consiguió estudiar en diferentes universidades del mundo.

WD

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