La Beriso convocó a 32 mil personas con un show por streaming con una puesta a lo grande desde un Luna Park desierto



Ya se sabe: no habrá recitales multitudinarios por varios meses y los artistas no paran de buscar nuevas maneras de conectarse con su público. Al principio fueron canciones subidas a sus redes, luego recitales casi a solas y ahora es el momento de los conciertos con toda la banda en el escenario de una sala… pero sin público, en vivo por streaming. Y este sábado 12 de septiembre fue el turno de La Beriso, que lo hizo a lo grande.

La banda eligió el Luna Park y montó toda la parafernalia de escenografía, pantallas, luces y sonido como si el estadio estuviera lleno de gente. Además apostó a un sonido e imagen de alta calidad, con características de “inmersivo 8D”, muchas cámaras registrando cada detalle, y hasta la posibilidad de mirar con realidad virtual usando unos “cascos” especiales.

“Este es un momento especial,” dijo el cantante Rolo Sartorio sobre el final del primero de los tres tramos del show, separados entre sí por un video tomado de “Llenos de historias”, su documental estrenado hace poco más de un mes atrás. “Hemos vuelto – agregó- y es una alegría. Hace rato que no sentíamos esa adrenalina de tocar”.

La Beriso volvió a rockear con un show dividido en tres tramos. /Foto Gallo Bluguerman

El resultado fue positivo: La Beriso dio un gran show y según los organizadores hubo 32 mil personas conectadas (no aclararon si fue esa cantidad de tickets o si calcularon 4 personas por hogar). El streaming de imagen y el sonido fue impecable, aunque esta tecnología inevitablemente produce quejas e inconvenientes cuando alguno no tiene una buena conexión de Internet o cuando ingresa más gente de los calculado y los servers no responden bien. Ya ocurrió en muchas transmisiones similares y hubo veces donde hubo que suspender todo. Ojalá se solucione en un futuro cercano, porque la frustración de no poder “entrar” puede alejar al público de este formato.

Antes del comienzo del recital, por ejemplo, estaba anunciada una “previa” con el backstage y tomas desde camarines. Se fijó para las 20:30 y enseguida comenzaron las frases de impaciencia en el chat armado por el portal. La producción dijo que se pasaba para las 20:40, a las 21 comunicó que “estamos atrasados”, y a las 21:30 que tenían “inconvenientes en el ingreso”.

La banda puso toda la carne en el asador, con una puesta al nivel de sus más grandes presentaciones. /Foto Gallo Bluguerman

Era la sensación de estar parado en la platea del Luna Park y tener que esperar porque aún hay gente haciendo la cola en la calle; sólo que en este caso era público que se conectaba desde todas las provincias de Argentina, países limítrofes, España, México, Inglaterra y hasta dos personas desde Suecia y el estado de Alaska, en algunos casos con insólitos cambios de hora.

Finalmente llegó el momento tan esperado y a las 22 horas las pantallas de televisores, tablets y celulares se conectaron en vivo con los camarines, donde la banda habló, hizo bromas y mostró ese ámbito tan personal. Pasaron un video sobre el armado y detalles del audio, además de hacer declaraciones acerca de la decisión del cómo y el dónde: “Podríamos haberlo hecho en la sala del ensayo pero decidimos hacerlo en el Luna”, dijeron.

Media hora después se los vio salir a escena, arrancó una cuenta regresiva de 30 segundos y una toma que mostraba la platea vacía (salvo unas pequeñas columnas de luces) y enfocó el escenario, donde el grupo tocó Coraje, el primer tema, y la frase “si te vuelvo a ver, esta noche todo vale” cobró un nuevo significado.

A pesar de los inconveniente previos, finalmente el show convocó a unas 32 mil personas que disfrutaron de dos horas apuro rock. /Foto Gallo Bluguerman

Siguió Mal herido, con intro de saxo de Pablo Puntoriero; Risas de pobre, con un gran solo del guitarrista Emiliano Mansilla; Mano a mano, con el primero de muchos solos de Yamil López; y Realidad, con lucimiento de las dos cantantes en los coros.

Cerraron este primer tramo Miro hacia atrás, Tres mujeres y Bandido, todo con la banda sonando firme y ajustada, sin reflejar que estuvieron seis meses sin verse y que la primera vez que tocaron juntos fue en la prueba de sonido de la noche anterior.

Rolo recién saludó y habló antes de pasar al primer video. Admitió que hubo un retraso porque se conectó mucha gente y bromeó que “tampoco fue tanto”. Leyó algunos mensajes, respondió algunas preguntas y dijo también que él personalmente no es partidario del streaming pero lo hizo para poder apoyar al staff de técnicos y asistentes que llevaban tantos meses sin trabajo.

La platea del Luna como plataforma para la iluminación de un escenario multiplicado en las pantallas de diferentes dispositivos. /Foto Gallo Bluguerman

La segunda parte fue acústica, con músicos sentados en banquetas y formando un circulo con el cantante de espaldas a la platea, una disposición ideal para ponerse el casco de realidad virtual y mover la cabeza de izquierda a derecha, como si uno estuviera ahí mismo, entre ellos y el estadio vacío. Fascinante. Como impactante y real el impacto que producía mirar la platea vacía del Luna, al girar hacia ese lado. 

Con menos rock y más aires de música folk o country. La Beriso ahí mostró algunas ideas que había preparado para una serie de recitales en el Teatro Opera suspendidos  por la pandemia. Los temas que adaptaron fueron Ingrata, Otra noche más y Un error, entre otros, cerrando con el siempre emotivo Cómo olvidarme. Se los vio cómodos, relajados y disfrutando tanto como los fans, que elogiaron cada canción desde el chat, única manera de interactuar y mostrar su alegría ante la falta de poder demostrarlo con aplausos.

Tras otro video, llegó el tramo final y un despliegue de energía, fuerza, más hits y momentos tan típicos de La Beriso como la flauta traversa de Pensamientos y el clarinete de Madrugada, además del slide de Yamil, los coros de Mariana y Natalia, la sección de vientos con Miguel Angel Tallarita, los teclados de Conde Kung y la poderosa base de Ezequiel Bolli y Javier Pandolfi.

Desde el escenario, la imponente imagen de la platea del Luna Park vacía, y La Beriso llenándola de música. /Foto Gallo Bluguerman

La arremetida final no dejó respiro: Incendiémonos, Ella, No me olvides, Legui y Traicionero. Rolo se despidió con la promesa de Hasta la próxima, y dejó abierta la posibilidad de volver a verlos pronto, en el formato que sea. Y por supuesto que la ilusión de todos es que sea a la vieja usanza.

Mirá también

E.S.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

IMAGESLOVER Photo Flip Day 1 CLip art of Flip Day 2