Joel Kinnaman y los protagonistas de For All Mankind hablan del estreno de la segunda temporada: “Es una serie épica”


Ronald D. Moore extrañaba el espacio. El guionista y productor de Star Trek: The Next Generation y showrunner de Battlestar Galactica sintió, tras el éxito de Outlander, que era hora de revisitar ese viejo amor. “Yo crecí con Star Trek, la ciencia ficción siempre es un género al que quiero volver y empecé a sentir eso: la necesidad de reencontrarme con ese mundo”, le cuenta Moore a LA NACION, vía Zoom, visiblemente emocionado por su más reciente creación. Ese reencuentro con el espacio se produjo con For All Mankind, su serie para el servicio de streaming Apple TV+ que estrenó primera temporada en noviembre de 2019, y que regresa el viernes 19 con el primer episodio de la segunda, “Every Little Thing”.

For All Mankind es una fascinante y ambiciosa ucronía que nos sitúa a finales de la década del 60 presentando, ya en su capítulo inicial, un suceso alternativo que abre un amplio panorama: qué hubiese pasado si la carrera a la Luna la hubiese ganado la Unión Soviética. La imagen del cosmonauta ruso Alexei Leonov plantando la bandera provoca desazón en la NASA y, al mismo tiempo, una necesidad de renovación de su programa, desde la incorporación de mujeres, pasando por el perfeccionamiento de sus naves, hasta el manejo de las presiones políticas en una época donde se buscaba el triunfo y, al mismo tiempo, la cautela al poner en marcha misiones como la instalación de la primera base militar en superficie selenita.

Joel Kinnaman habla con LA NACION sobre la serie de AppleTV+, For All Mankind

La serie tiene la impronta de Moore desde el momento en que se la aborda a gran escala. No solo hay una tercera temporada confirmada sino también un proyecto para que el drama abarque distintas décadas y llegue al presente. Para que esto funcione, el relato debía, a priori, propulsarse con sobriedad y ritmo pausado. La construcción de los personajes se mueve a la par de esa búsqueda: aquí no hay individuos que se puedan definir a grandes rasgos, sus complejidades enriquecen los conflictos que comandan, desde los astronautas interpretados por Joel Kinnaman y Michael Dorman, hasta sus esposas, personificadas por Shantel VanSanten y Sarah Jones.

En una entrevista con LA NACION, Moore, Kinnaman y el resto del elenco hablaron sobre lo que ellos consideran “una producción épica” que no solo está aludiendo a la carrera espacial sino también a un abanico de tópicos como el rol de la mujer cuando se la relega, el desarraigo, y la necesidad del hombre por renovar el deseo para no sucumbir a la angustia.

Shantel VanSanten aseguró que al comienzo le costó empatizar con su personajeApple TV+

En primera medida, For All Mankind, al plantarse en la ucronía y mostrar los permanentes logros de la Unión Soviética y las derrotas que la sociedad estadounidense no sabe cómo procesar, en cierto modo rompe con el ideal de los héroes norteamericanos que todo lo pueden. Para Joel Kinnaman, a quien lo vimos interpretar roles muy disímiles en series -desde The Killing a House of Cards-, ese es el principal atractivo de la producción de Moore, y del personaje de Edward en particular.

“Esta serie se mueve en dos planos”, asegura el actor. “En primer lugar, hay una gran visión del programa, que es a gran escala, y qué plantea qué pasará cuando entremos a la segunda, tercera, cuarta y quinta temporada. Es espectacular eso, porque permite que la serie se vuelva muy grande, épica. Eso fue muy interesante para mí, porque cuando escuché que iba a tener muchas temporadas, pensé que podía ser uno de los mejores programas de todos los tiempos. También me interesaba explorar el personaje de héroe americano, medio cuadrado en un comienzo, que luego sufre una tragedia, un evento que le cambia la vida. Edward es un hombre que siempre está controlado, y que no muestra debilidad, hasta ese evento bisagra que lo cambia para siempre. Eso me atraía”, remarca.

El elenco de For All Mankind, en la presentación de la primera temporadaApple TV+

Por otro lado, el actor de Escuadrón suicida adelanta qué le sucederá a ese hombre que podría haber llegado a la Luna primero, ese personaje tan complejo de interpretar, tan pétreo e impenetrable. “Siempre intento encontrar los pequeños detalles para mostrar su conflicto interno, que es es algo que todos tenemos. Hay un costado que le mostramos al mundo, y hay otro que no, que se relaciona con las inseguridades, con cosas de las que no estamos orgullosos, pensamientos oscuros. Hay mucho debajo de la superficie. Edward tiene muchos demonios y mucha bronca, y ahora se ve forzado a ser una nueva persona. Los guionistas me sorprendieron por cómo cambiaron de ruta con él, no era lo que esperaba. Lo veremos más feliz, más liberado. Sigue con un dolor a cuestas, porque eso no se esfuma”, explica el actor sobre la segunda temporada que transcurre casi una década después de los acontecimientos de la primera.

“Siempre intento encontrar los pequeños detalles para mostrar su conflicto interno, que es es algo que todos tenemos. Hay un costado que le mostramos al mundo, y hay otro que no; y mi personaje tiene muchos demonios”

Joel Kinnaman

Shantel VanSanten, quien interpreta a Karen, “la esposa modelo” de Edward, también hizo mención a cómo la serie busca revertir no solo episodios históricos sino también nuestra percepción de los personajes. Cuando vemos a Karen por primera vez, la encontramos como la mujer devota de un astronauta, comprensiva, en ocasiones sacrificando sus propios intereses en pos de la satisfacción de su marido. Para VanSanten, esos primeros episodios fueron difíciles de abordar.

“Como feminista me costó decir ciertas frases”, confiesa la actriz, entre risas. “Karen se presenta como la mujer de un astronauta con mucho orgullo, pero luego le empezamos a ver otras facetas, entendemos sus miedos y su tormento interior que no puede expresar ante el ojo público, porque ni siquiera se lo permite consigo misma. Me gusta que el personaje se desarrolle paulatinamente. Quizá las mujeres modernas no puedan conectar con ella o entenderla, pero creo que finalmente la van a amar”, promete la actriz, quien es secundada por su colega, Sarah Jones, quien interpreta a Tracy, uno de los personajes femeninos más atractivos de For All Mankind: una mujer que retoma su carrera como astronauta, lo cual profundiza los conflictos en su matrimonio.

Sarah Jones y Shantel VanSanten, grandes protagonistas femeninas de la serie de Ron MooreApple TV+

“Yo moría por trabajar con Ron”, le dice Jones a LA NACION. “Pero en los primeros guiones que me mandaron no la veía a Tracy en su área de trabajo y me preocupaba eso, porque no me interesaba interpretar a la mujer de alguien de la NASA. Después Ron me explicó que su arco narrativo iba a ir para cierto lugar, y ahí no pude resistirme”, declara la actriz. VanSanten, quien compartía ligeramente esa preocupación, destaca una arista de la serie pocas veces explorada. “No se habla mucho de las mujeres de la NASA, de cómo detrás de un astronauta están las familias, del apoyo, de cómo funciona ese sistema, de lo que tiene que sostenerse para que ellos puedan trabajar; y por eso me gustó involucrarme ese aspecto”, subraya.

Para VanSanten, For All Mankind es esperanzadora porque “hay algo aspiracional en ella, esto de trabajar a partir de una crisis, de encontrar lecciones acerca de cómo manejar ciertas cosas de modo diferente”. Michael Dorman, quien personifica a Gordo, marido de Tracy y compañero de Edward, opina del mismo modo: a fin de cuentas, la serie comienza con los Estados Unidos posando sus ojos sobre una conquista ajena, y buscando la manera de reconstruirse tras la pérdida del espacio. “Es un drama sobre la esperanza pero, sobre todo, acerca de cómo intentamos mantenerla viva”, destaca Dorman. “En la segunda temporada, al menos para mi personaje, hay un anhelo por recuperar lo que se creía perdido. Lo encontramos intentando evocar eso, algo que le de un sentido, una dirección a su vida”.

“For All Mankind trata sobre la inspiración, sobre querer llegar a lo más alto. Perder la Luna empuja a los Estados Unidos a hacer algo más fuerte para todo el mundo, y para mí siempre es divertido concebir otros escenarios”

Ronald D. Moore

Jones define a For All Mankind como una serie sobre “una pasión descarada” que atraviesa todas las historias. “Todos los personajes tienen una ambición, porque el tema principal, que es la conquista del espacio, es ambicioso per se; además, nadie se disculpa por eso, no piden perdón por lo que desean, y eso viene de Ron, quien es muy sensible con todo lo vinculado a la condición humana, y quien traslada esa visión a los personajes que crea”, añade la actriz.

Trailer de For All Mankind – Fuente: YouTube

Cuando los actores son consultados acerca de su experiencia trabajando con Moore, todos coinciden en un mismo punto: el showrunner sabe cómo crear un clima de trabajo que permita el lucimiento de manera ecuánime. Para Kinnaman, ese fue el principal regalo. “Ron es increíble como persona y como creador de mundos. Verlo trabajar fue uno de los grandes placeres de mi carrera”, apunta. “Es un gran líder, es muy cálido y generoso, y no deja que su ego se interponga, deja crecer al otro, te empodera. Nuestro set es muy lindo, es un ambiente en el que me desenvuelvo mejor que en otros”, explica el actor, y añade que no es frecuente encontrar un contexto de esas características.

“Cuando trabajás en espacios donde hay mucho ego, eso saca tu peor parte, porque alimenta el ego que hay en vos también, porque yo puedo ser competitivo; por eso me gusta rodearme de gente que saca lo mejor de mí, y Ron es la clase de persona que sabe cómo poner sobre la mesa tus mejores cualidades”, expresa Kinnaman con un carisma que traspasa la virtualidad.

Joel Kinnaman junto al creador de la serie, Ron MooreApple TV+

Allá lejos y hace tiempo. Moore venía trabajando en el concepto del qué hubiese pasado si… de corte espacial y se lo había propuesto al ejecutivo Zack Van Amburg hace años, mucho antes del desembarco a Apple TV+. Cuando Van Amburg llegó a la plataforma, no se olvidó de la idea de Moore y retomaron el contacto. “Le dije que quería contar una realidad alternativa sobre un programa de la NASA en los 70 con toques de Mad Men, y que el objetivo era mostrar cómo ese programa iba a expandirse si los soviéticos ganaban la carrera espacial”, le cuenta Moore a LA NACION, para luego dar su propia definición sobre la serie, muy similar a la que brinda su sólido elenco.

Michael Dorman y Sarah Jones, una dupla muy atractiva para la ambiciosa producción de Ron MooreApple TV+

“Trata sobre la inspiración, sobre querer llegar a lo más alto. Perder la Luna empuja a los Estados Unidos a hacer algo más fuerte para todo el mundo. Es divertido concebir otros escenarios y si bien sabía sobre lo que pasaba en la NASA en ese entonces, no así sobre el programa soviético. Cuanto más indagamos en eso, más nos fascinó, porque en tecnología no estaban avanzados, y a pesar de eso alcanzaron por fuerza bruta muchas cosas, superaron varios desafíos técnicos”, comparte Moore, quien vuelve a reflexionar acerca de lo que lo condujo a poner en marcha For All Mankind con una visión tan expansiva, con la esperanza de que el trayecto de los personajes no muera en solo tres temporadas.

“Sí, si lo vuelvo a pensar, creo que casi todo se vincula con cómo extrañaba el espacio, porque allí puedo contar sucesos entretenidos. Allí puedo crecer. En el espacio mi imaginación se desata”, asegura.

Cuándo y dónde verla: el primer episodio de la segunda temporada de For All Mankind se estrena el 19 de febrero en Apple TV+, seguido de un nuevo episodio semanal todos los viernes.

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