Jey Mammon recordó a su padre en el comienzo del nuevo Intrusos


Jey Mammon fue el primer invitado de Intrusos, y Adrián Pallares y Rodrigo Lussich lo presentaron como el padrino de la nueva era del ciclo de América. Conductor del exitoso programa de la noche de esa emisora, Los mammones, Jey arrancó la nota hablando de su peso. “Soy un gordo en suspenso, subo y bajo de peso y por momentos me parezco a (Diego) Topa y por otros a Alex Ubago. Los últimos kilos que bajé fueron con Adrián Cormillot. Pero como harinas porque si no me pongo malísimo. Y además dejé de fumar aunque sigo siendo un fumador, creo yo, porque las ganas no se me fueron”, se sinceró.

Jey habló de la felicidad que le da hacer Los mammones: “Iba a ser un programa de verano y seguimos. No tenía la expectativa y a medida que lo hacemos descubro un lugar en el que me siento cómodo y encima funciona. Hasta Mirtha (Legrand) me dijo que le gusta este Jey que está detrás de la peluca. Aunque no lo crean fue tema de terapia: ¿por qué Estelita tiene un programa y yo no?”.

Poco se sabe de su vida privada, pero Jey se animó a contar que antes de la cuarentena se separó de una pareja que tenía desde hacía varios años. “Estoy más solo. Uno cree que puede elegir pero no. Tuve una relación larga que se cortó y terminamos muy bien. Fue algo personal de la vida de él, por eso no doy detalles. Prefiero estar solo, tengo mucho laburo y la verdad es que me gusta la soledad”.

El pasado mes de enero falleció Roque Rago, padre de Jey, con quien tenía una relación estrecha. “Siento que desde que mi papá se fue está más presente que antes. Soy un poco escéptico pero también pienso que todo lo que me está pasando es porque me está iluminando. Hay señales y, de alguna manera, ahora empiezo a creer en esas cosas. Siento que hay un acompañamiento y una ayuda”. Respecto de las señales que siente de parte de su papá, Jey contó que cuando era chico e iban de vacaciones a Mar del Plata, su papá iba los fines de semana y luego volvía a la ciudad a trabajar. “Yo le tiraba un panadero desde allá y él se lo traía. Ahora veo panaderos por todos lados, y hasta me pasó uno delante del piano el otro día. Siento que este programa es una revancha, porque mi papá tenía un gran oído, y en Los mammones el músico está más que nunca”.

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