Isabelle Huppert, premiada en el Festival de Berlín y con Covid

La Berlinale comenzó una nueva edición con algunos contratiempos debido a las restricciones impuestas por el Covid, aunque finalmente el daño colateral más visible fue un Oso de Oro de Honor obligadamente virtual para la homenajeada del año, la actriz francesa Isabelle Huppert.

A Huppert se la esperaba para la gala especial de este martes 15 de febrero, víspera del reparto de premios entre los dieciocho aspirantes de la sección oficial de la 72 edición del festival. Sin embargo, un inoportuno positivo de Covid en la diva, notificado el lunes, derivó en su ausencia física en Berlín.

Lo que sí se mantuvo fue la gala prevista en el Berlinale Palast, incluido el estreno de À propos de Joan. Al actor alemán Lars Eidinger, coprotagonista del filme junto a Huppert, se le asignó el discurso en honor a la actriz. La homenajeada asistió “a distancia”, desde París, a la ceremonia.

Huppert y su saludo obligado a la distancia. Foto EFE

Huppert y su saludo obligado a la distancia. Foto EFE

Huppert es “la actriz por excelencia, la actriz con la que crecimos, la persona que se nos viene de inmediato a la cabeza cuando se habla de una intérprete”, afirmó Eidinger, quien en el filme interpreta a su pareja, un escritor unos veinte años más joven.

La película, dirigida por Laurent Larivière, coloca a Huppert en el papel de una exitosa editora, que recuerda su pasado entre Irlanda y Francia mientras conduce en una noche lluviosa.

El personaje es una mujer segura de sí misma y algo altiva, de acuerdo a la línea habitual en Huppert. Junto al gran amor del pasado, le habla al espectador del hijo o su relación con el personaje de Eidinger. El filme discurre entre saltos en el tiempo, recuerdos o traumas antiguos,y las lecciones aprendidas de todo ello.

Isabelle Huppert. La Berlinale tiene una edición presencial, pero la estrella tuvo que quedarse en París. Foto Reuters

Isabelle Huppert. La Berlinale tiene una edición presencial, pero la estrella tuvo que quedarse en París. Foto Reuters

De acuerdo a lo habitual en la Berlinale, además de la gala se había incluido un ciclo con los papeles más destacados de la actriz, desde La ceremonia (1995), con protagonismo compartido con la igualmente malévola Sandrine Bonnaire y a las órdenes de Claude Chabrol, hasta El porvenir (2016), de Mia Hansen-Love.

Vuelta a lo presencial

La gala en honor a Huppert fue la plasmación más mediática de los daños colaterales de la pandemia sobre el festival. Mariette Rissenbeek y Carlo Chatrian, codirectores del Festival, habían asumido el desafío de volver a lo presencial, tras la edición estrictamente digital del año pasado, con la vida pública prácticamente cerrada en Alemania entonces.

Isabelle Huppert,:a los 72 años, la actriz fue galardonada con un Oso de Honor en el Festival de Berlìn. Foto AFP

Isabelle Huppert,:a los 72 años, la actriz fue galardonada con un Oso de Honor en el Festival de Berlìn. Foto AFP

Este año, con un 75 % de la población alemana vacunada con la pauta completa y el 55 % con la dosis de refuerzo, se articuló un dispositivo bastante estricto, de acuerdo a los parámetros de las autoridades de Berlín.

Los representantes de los medios acreditados han tenido que presentar, además del certificado anti Covid, un test diario negativo para poder acceder a cualquier pase o rueda de prensa, que además estaban sujetas a un registro previo.

En las inmediaciones del Berlinale Palast había varios puntos donde hacer el test de antígenos -gratis- y el dispositivo funcionó con bastante agilidad, lo mismo que el registro previo para obtener entradas de prensa.

Isabelle Huppert en "Blanca como la nieve", una de las tantas pelìculas de su extensa trayectoria. Foto Archivo Clarín

Isabelle Huppert en “Blanca como la nieve”, una de las tantas pelìculas de su extensa trayectoria. Foto Archivo Clarín

Pero todas esas medidas no han evitado algunas molestias, especialmente en las primeras jornadas, hasta adquirir cierta práctica en el manejo de las correspondientes aplicaciones, entre otras cuestiones.

A las seis jornadas de competición, más la gala de los premios de mañana, seguirán cuatro días adicionales enteramente destinados a la venta de entradas al público. A diferencia del Festival de Cannes, la Berlinale pone a disposición del ciudadano localidades para todas sus secciones, a lo que debe su sello de identidad como certamen popular.

Para el público corriente, las reglas son algo más suaves: quien tiene la dosis de refuerzo queda liberado del test del día negativo. El festival se abrió el jueves pasado, cuando en Alemania se marcaban a diario nuevos picos de incidencia. Desde hace tres días el índice va en descenso y el Gobierno considera que se ha dejado atrás la tónica ascendente.

POS

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