Hugh Grant: “Me volví muy viejo y feo para las comedias románticas”



Quienes lo vean en The Undoing (HBO España), la miniserie de la danesa Susanne Bier en la que encarna al esposo de Nicole Kidman, seguramente se sorprenderán de ver a Hugh Grant en un personaje muy diferente a los que lo hicieron famoso. Aunque en su interpretación no falta su sonrisa compradora ni su característico parpadeo, algo que también hace en las entrevistas, el británico es aquí un personaje oscuro que obligará al espectador a preguntarse todo el tiempo cuáles son sus verdaderas intenciones.

Lo cierto es que la participación de Hugh Grant en la miniserie es un verdadero lujo para el televidente, ya que a los 60 años y con un Globo de Oro bajo el brazo y otras cuatro candidaturas a ese premio, el actor parece estar muy ocupado en criar a sus cinco pequeños hijos por lo que se le ha visto poco y nada desde su última candidatura por Un escándalo muy inglés (A Very English Scandal).

-Daría la sensación que su carrera tomó otro rumbo a partir de “Un escándalo muy inglés”. ¿Está contento con el cambio?

-Por supuesto. No es algo que yo haya elegido, el cambio me eligió a mí porque me volví muy viejo y feo para las comedias románticas. Gracias a Dios que ocurrió. Vamos, la última comedia romántica que hice fue ¿Cómo se dice amor? hace unos cuantos años y desde entonces casi he disfrutado de actuar. Me gustó mi papel en Operación U.N.C.L.E , disfruté de prestar mi voz en ¡Piratas! También me gustaron mis personajes en El atlas de las nubes, Florence Foster Jenkins y Paddington 2. Siento que he podido abrir mis alas un poco mas. Y también incluiría The Undoing, que fue un nuevo desafío. Antes, cuando daba una conferencia de prensa, decía que si querían algo más profundo que llamaran a Ralph Fiennes. Pero este papel es bastante oscuro y profundo, por lo que no estuvo nada mal hacer algo diferente.

Nicole Kidman y Hugh Grant, como un matrimonio en “The Undoing”. Foto HBO

-¿Le resultó más satisfactorio que las comedias románticas?

-No necesariamente. Yo estoy muy orgulloso de haberlas hecho. Funcionaron y entretuvieron a la gente. No eran estúpidas. Al menos la gran mayoría no lo fue. Por lo tanto no las voy a despreciar. Pero ciertamente hice suficientes y por eso me alegro de no continuar

-¿Siente que la edad ha tenido algo que ver con el cambio en el tipo de papeles que le ofrecen?

-Es posible. No me llevo tan bien con la edad, aunque me caería peor estar muerto. Muchas veces estoy en mi cama en la mitad de la noche pensando que estoy en el tercio final de mi vida. Me quedo muy dolorido después de jugar al tenis con mi esposa y sé que eso no va a mejorar. Me van a tener que hacer un reemplazo de cadera muy pronto. Nada de eso me parece muy sexy. Pero por otro lado, el hecho de dejar de ser el galán joven y apuesto ha sido una liberación. Es maravilloso dejar de serlo. Además las audiencias siempre han respondido mejor a los personajes oscuros, ya sea en el cine o en el teatro. Por otro lado, son mas divertidos para interpretar. Los guionistas también les disfrutan mas, porque da gusto especular con cuál es su plan. Yo creo que se debe a que en el fondo los seres humanos somos diabólicos. Y cuando la audiencia ve a alguien que hace lo que no debe, se identifica con ellos.

-La gente asume que en las películas que le hicieron famoso, simplemente se interpretaba a sí mismo…

-Pues no es así. Tanto el personaje que hice en Cuatro bodas y un funeral como los de Notting Hill y Love Actually eran interpretaciones. Yo no soy esos personajes, ellos son el alter ego de Richard Curtis, que escribía sobre sí mismo. A mi me asombraba y también me desesperaba que la gente pensara que ese era Hugh, pero no era así. Yo me parezco mucho más al personaje de Bridget Jones e incluso al de Un niño grande.

Hugh Grant reconoce haber estado intimidado por Nicole Kidman antes de empezar a trabajar con ella en The Undoing”. Foto HBO

-¿Cómo fue trabajar con Susanne Bier?

-Excelente. Compartimos una historia de unos 10 o 12 años atrás, cuando ella estaba por dirigir una película en la que yo iba a participar. Me vi todas sus películas y me pareció brillante. Era un filme que ella iba a hacer en inglés. Le dije que me gustaba el guion, pero que todavía le faltaba un poco de trabajo. Le propuse que trabajáramos en desarrollarlo. El proyecto era de Working Title, mis amigos de Londres. Lo desarrollamos, lo seguimos desarrollando y trabajamos en él un poco más, pero nunca llegó a ser lo que nos proponíamos. Así que me marché después de torturar a Susanne Bier durante un año. Ella debería odiarme. Por eso me sorprendí un poco cuando me pidió que participara en este proyecto. Pero me alegro que lo haya hecho. Creo que es una genio del cine, una gran directora. Tomó un guion estadounidense muy inteligente y lo convirtió en algo que se aproxima al cine europeo. Creo que eso siempre es una buena combinación. Me recuerda a lo que Roman Polanski hizo con La semilla del diablo, que como libro es una historia clásica de género muy estadounidense y le dio una extraña vuelta de tuerca polaca. Susanne ha tomado esta serie de televisión estadounidense muy bien escrita y la ha convertido en una historia negra escandinava. Le admiro por eso..

-Hablemos de Nicole Kidman…

-Al principio me sentí un poco intimidado, porque es una gran actriz. Fue un poco como cuando tuve que hacer aquella película con Meryl Streep (Florence Foster Jenkins), y me di cuenta que ella sí sabía lo que estaba haciendo. Conozco a Nicole desde hace años, una vez cenamos juntos en los ’90. No es lo que tú piensas. Fue una gran cena en la que había mucha gente, ella estaba con su esposo y yo con mi novia. Nicole es una muchacha australiana con un gran sentido del humor, por lo que nos llevamos maravillosamente bien en el rodaje.

Nicole Kidman y Hugh Grant se conocieron en los años ’90. Ahora trabajaron juntos en “The Undoing”, de la directora Susanne Bier. Foto HBO .

-¿Diría que está pasando por el mejor momento de su vida?

-No sé si alguien con niños pequeños se atrevería a decir algo así. Es que son simultáneamente los peores años de tu vida y también los mejores. No hay nada peor que tropezarse con un juguete roto si estás caminando por tu casa con resaca. Es verdaderamente horrible. Pero cuando miras las fotos de los últimos años en tu iPhone, te das cuenta que has sido extremadamente feliz. Son tiempos raros, eso es lo único que puedo decir.

Fuente: La Vanguardia

WD

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