Homenaje a Fernando Suárez Paz, en el Teatro Solís de Montevideo



“Astor Piazzolla y Gerardo Gandini decían que el Negro era un genio”, cuenta vía mail el compositor Gabriel Senanes sobre el violinista Fernando el “Negro” Suárez Paz, que falleció recientemente.

“En 1992, con el caradurismo que nunca me faltó -confiesa Senanes- le propuse que estrenara un concierto no para violín, sino para su violín, para él, hecho a su medida y a su imagen y semejanza. Una obra donde se explayara su singularísima y tan personal manera de cantar y frasear. Casi una excusa para que desplegara esa combinación y confluencia única de su enorme expresividad con una inteligencia musical superior”.

Será la primera vez que El Concierto en canto Negroriano para violín y orquesta será tocada por otro violinista que no sea Fernando Suárez Paz, su destinatario, en el reestreno en el Teatro Solís de Montevideo el 24 de septiembre.

Gabriel Senanes, el compositor de “El concierto en canto Negroriano”. Foto Gerardo Dell’Oro/Archivo Clarín

“Le dí lógica y amorosamente a Fernando la exclusividad para tocarlo. Y cada vez que algún otro gran violinista argentino o extranjero me pedía la obra, yo lo llamaba y le contaba. Fernando me preguntaba: ‘¿Y, que le dijiste?’. ‘Que no, que la obra es tuya’. Y siempre me decía: ‘Sos un pelotudo’. Hace unos años, decidió retirarse. Y en 2019 fue Daniel Lasca quien me llamó para pedirme tocar el Negroriano. Lo llamé una vez más a Fernando y le conté. Me dijo: ‘¡Daniel toca fenómeno! ¿Y, que le dijiste?’. ‘La obra te la hice a vos, es tuya, así que decime vos que querés que le diga’. Y me disparó: ‘¡Decile que sí, no seas pelotudo!’. Ni esa vez me salvé…”, apunta el compositor.

El violinista uruguayo Daniel Lasca se presentará junto con la Orquesta Filarmónica de Montevideo, bajo la dirección de Ligia Amadio. El concierto en el Teatro Solís será emitido vía streaming, con público en sala, en directo.

-¿Cómo se conocieron con el “Negro” Suárez Paz?

-Nos conocimos a fines de los 70 en un estudio de grabación. Yo era el arreglador para la orquesta de algún cantante, y esa tarde me atreví a escribirle a Fernando, el “Negro” Suárez Paz, el primer solo que le destiné. Recuerdo que mientras el empezaba a leerlo yo terminaba de escribirlo. El Negro ya era una leyenda, y yo, con mis veintipoquitos, una eventual promesa con ganas de mucho más que cumplir. Desde esa tarde, Fernando pasó a ser mi compañero imprescindible en todas mis aventuras musicales que necesitaran violín, y mi amigo amado.

Fernando Suárez Paz, el violinista recientemente fallecido era considerado un genio por artistas como Astor Piazzolla o Gerardo Gandini. Foto Sergio Goya

-Sin duda, el concierto nació con Suárez Paz en tu cabeza, desde el mismísimo título. Pero, ¿qué tenías concretamente en tu mente mientras lo escribías?

-Mi idea era hacerle una música que le permitiera hacerla como él la entendía, con sus yeites, innovaciones, estilo melódico y ese “swing” y endiablado sentido del ritmo, en que lo constante era su imprevisibilidad. Como ya entonces tenía toda una trayectoria en el mundo del tango, el primer movimiento es más bien “tangoide”, para aprovechar esa veta suya. El primer movimiento se llama Rapsodia en Black and Blue y el segundo Frenando suave en paz. El último, en cambio, es más bien “folcloroso”, con ritmos que van del malambo a la zamba, y no le resultó menos afín. El movimiento central, en cambio, es menos identificable con un género, pero también estuvo destinado a que cantara a su manera. O sea, mi manera de sacarle todo el jugo posible a él consistió en que él le sacara todo el jugo posible a la obra. Que finalmente resultó muy negroriana y por lo tanto, muy argentina.

-¿Hiciste algún cambio con respecto a la versión de 1992?

La primera gran novedad es que habrá una interpretación radicalmente distinta. Como ya hablamos con Daniel y con el obvio acuerdo y entusiasmo de Fernando, Daniel hará la suya, y esa es una buena gran noticia para la obra, y para mí. La partitura en sí tiene más agregados que modificaciones, que prolongan la esencia, el espíritu y la sonoridad propia del original.

-Uno de los momentos de mayor lucimiento en los conciertos con solistas es la cadencia. Escribiste nuevas para esta ocasión. ¿Cómo son?

-En este concierto hay varios momentos de violín solo y de muy distinta duración, que sin embargo no calzan con la tradicional definición de cadencia como tramo virtuosístico para el mero lucimiento del solista. Esos momentos son parte indisoluble, orgánica, del discurso total. Pero en el tercer movimiento hay una cadencia más parecida al sentido más tradicional del término, y que Fernando improvisaba. A partir de su retiro, escribí una cadencia, pensando en Daniel y en los próximos violinistas que también harán la suya con el Negroriano. Y resultó también difícil, que le voy a hacer.

El director y compositor Gabriel Senanes.

-¿Es un concierto de tipo virtuosístico? Cómo es el lenguaje general?

-Tiene un virtuosismo diría introspectivo o del orden de la expresividad, o sea, un virtuosismo que nada tiene que ver con la mera destreza digital de un Speedy González del violín. Ahora, bien, la obra no es para nada fácil. Pero ese no fue el objetivo, sino el resultado, la consecuencia necesaria para hacer oír la música imaginada. El Negro siempre decía a quien quisiera escucharlo que yo era un racista por haberle compuesto algo tan difícil. La orquestación incluye muchos momentos camarísticos: dúos, tríos, y muchos solos de otros instrumentos. Es un concierto para violín y orquesta, pero también para violín, para orquesta y orquesta con violín.

-Me imagino que hay en la interpretación de Suárez Paz muchos aspectos que no pueden codificarse en la partitura, pero sabés que van a estar en la ejecución. ¿Podrías mencionar algunos?

-Mmm… En general el dibujo o notación de la música en el papel no ha venido siendo un modo de determinación en forma total o completa su interpretación. En el caso de Fernando, anoté varios de sus yeites, inflexiones y modismos, con la abierta esperanza de que sólo le hiciera caso a su manera de entender la obra. Pero eso es lo que hará inevitablemente y por suerte Daniel Lasca. Está claro que el instante, el momento presente de cada sonido vivo creado por un intérprete, o sea, por alguien que entiende o interpreta cómo debe oírse ese sonido, crea vibraciones del aire y por lo tanto un fenómeno atmosférico que percibimos con grados variables de sorpresa… y emoción.

Mujeres al frente de orquestas profesionales

La directora Ligia Amadio, primera mujer galardonada en el Concurso Internacional de Tokio (1997) y de gran trayectoria internacional, es de las poquísimas mujeres al frente de una orquesta profesional estable. Desde 2017, asumió la dirección de la Orquesta Filarmónica de Montevideo.

La directora de orquesta Ligia Amadio. Foto Facebook

Acaba de finalizar con gran éxito el III Simposio Internacional Mujeres Directoras, encabezado por Amadio desde que surgió en 2016, con destacadas figuras y casi mil inscriptas de 36 países. Argentina tuvo el panel más importante del simposio, con la participación de más de 250 directoras.

Con respecto al presente y futuro de las directoras de orquesta en el mundo Amadio es optimista: “Creo que la situación está cambiando rápidamente y estamos logrando finalmente promover los espacios tan necesarios para que las mujeres directoras puedan trabajar, expresarse. Falta mucho, en todas partes del mundo, pero tenemos que cuidar en particular América Latina. Muy pocas mujeres tienen oportunidad de dirigir orquestas sinfónicas profesionales”.

La directora compartió su punto de vista de la obra: “Busqué equilibrar los planos sonoros y mantener a intensidad rítmica y la energía. El segundo movimiento es maravilloso, las melodías se despliegan en una atmósfera de armonías inusitados y originales. En el tercero y último, enérgico y exultante, se alternan momentos de violencia y lirismo. La obra como un todo presenta grandes dificultades técnicas y expresivas. Nosotros tratamos de transformar el acompañamiento orquestal en un justo y preciso contrapunto a la parte solista, interpretada por el gran violinista uruguayo, Daniel Lasca”.

Ficha

Concierto en canto Negroriano para violín y orquesta (versión 2020), por la Orquesta Filarmónica de Montevideo. Directora: Ligia Amadio. Solista: Daniel Lasca. Transmisión vía streaming en directo desde el Teatro Solís de Montevideo 24 de septiembre, a las 19. 30. La venta de entradas se puede consultar en la página web del teatro.

WD

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